SANZ VILLANUEVA PERDONANDO VIDAS

Un buen crítico de arte que considerase que Francis Bacon y Lucien Freud están entre los cinco mejores pintores del siglo XX (eso es lo que yo pienso) no se atrevería a negar la calidad que tienen los cuadros de Joaquín Sorolla. Quien acude a una exposición de Sorolla no va buscando (ni va a encontrar) adentrarse en los abismos del ser humano. Y no saldrá del museo con dolor de estómago y angustia vital (como me ocurre cuando entro en el mundo de Bacon o Freud). De las exposiciones de Sorolla se sale con la moral alta, con entusiasmo. Pensando que la vida es bella. Pero eso también es arte. Por supuesto.

Cuando cojo un libro de Carlos Ruiz Zafón tengo claro que no voy a encontrar personajes muy complicados, que los buenos serán buenos y los malos, lo suyo. Busco en ellos una buena historia que me apasione y me haga pasar un buen rato. Y sé que Ruiz Zafón me la dará.

Del mismo modo que en las caras de los personajes retratados por Sorolla no encontraré el sufrimiento que se desprende de los rostros pintados por Lucian Freud, sino vitalalidad y luz mediterranea; en los libros de Ruiz Zafón busco (y encuentro) cosas diferentes a las que consigo de un libro de Dostoievski. Pero eso no implica que lo del barcelonés sea de mala calidad.

El sábado pasado el suplemento Babelia intentó organizar un debate sobre el estado de la crítica literaria. Le salió el tiro por la culata porque solo invitó a opinar a gente de dentro del sistema. Imagínense que para debatir sobre lo que el gobierno PSOE ha hecho mal, organizamos un debate entre Rubalcaba, Blanco, Zapatero y la Salgado. Pues eso hizo Babelia. De todos modos han quedado para los anales interesantes declaraciones de algunos ilustres críticos.

Don Santos Sanz-Villanueva decía:

El crítico abre puertas y el lector decide en qué casa entra. La exposición (en la reseña) debe hacerse con humildad, sin arrogancia y claridad.

 No, si la teoría se la saben todos muy bien.

 Hoy, seis días después de que estas declaraciones aparecieran en El País, Sanz Villanueva cierra su reseña en EL CULTURAL de la nueva novela de Ruiz-Zafón, El prisionero del cielo, (Planeta, 2011), de la siguiente forma:

 Es una pena que un narrador tan bien dotado, por instinto de contador de historias y por destreza profesional, como Carlos Ruiz Zafón limite su ambición a fabricar productos comerciales en lugar de exigirse el reto de la literatura de calidad, que, me parece, está al alcance de sus posibilidades.

 Las negritas son de don Santos. 

La reseña, hasta ese último párrafo, es impecable. Don Santos destaca lo que le gusta (“un relato por momentos fascinante y divertido”) y lo que no (“Los personajes responden al maniqueísmo radical que los reduce a buenos y malos, atractivos y repulsivos.) Hasta ahí todo bien. Entonces, con lo bien que usted iba, don Santos, ¿a qué viene ese final en el que parece que le está perdonando la vida al escritor? Suena esto a: vamos chico que tú vales, que tú pues, que te lo digo yo que soy un tío muy culto y leído, además de inteligente. Usted decía que “el crítico abre puertas y el lector decide en qué casa entra”. ¿Por qué, entonces, al final de la reseña, cierra usted la puerta? Sí, sí lo hace. Porque, quien leyendo su reseña empiece a pensar que le apetece leer ese libro, al final creerá que deberá hacerlo a escondidas porque un “gran” erudito de las letras (usted) dijo que no tenía calidad, y los compañeros de facultad se reirán de él si lo ven leyendo eso. ¿Quién es usted para juzgar sobre la calidad de un libro?

Hace dos semanas hablábamos aquí de como Ricardo Senabre, también en EL CULTURAL, (vaya plantel) reseñando un libros de Espigado, intentaba quedar por encima del autor, del libro y de dios bendito. Pues con don Santos Sanz Villanueva tenemos tres cuartos de lo mismo.

La siesta de Joaquín Sorolla

 Ahora entiendo algo que también declaraba Sanz Villanueva en aquella misma entrevista perteneciente a la pantomima que organizó Babelia sobre la crítica literaria:

 Antes había un cierto pacto implícito. Los lectores, integrados sobre todo por una burguesía ilustrada, delegaban en el crítico la misión de mediador por excelencia, y se le escuchaba en virtud de ese acuerdo. Hoy tal pacto se ha fracturado y apenas se reconoce dicha función mediadora. Vale más una entrevista en televisión, aunque sea en un programa de cotilleo, o un reportaje en el suplemento semanal de un periódico que una crítica argumentada. La cultura del espectáculo ha sustituido a la cultura del razonamiento y ha traído como consecuencia el relegamiento del crítico.

 Está clarísimo, don Santos. La culpa de todo la tiene la televisión, que ha puesto la cultura al alcance de toda esa chusma inculta. Antes, cuando los que accedían a la cultura, los que leían, eran una reducida élite (“una burguesía ilustrada”, dice) ustedes los críticos eran respetados. Pero ahora, que hasta una cajera del Carrefour se lee un libro, todo se ha ido al carajo. ¿Verdad, don Santos? Habría que volver a lo de antes, ¿Verdad, don Santos? Que se enseñe a leer solo a los que vayan a colegios privados y los pobres que se jodan. ¿Verdad, don Santos?

Qué buenos tiempos los del Dr. Johnson, ¿verdad, don Santos?

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25 respuestas a SANZ VILLANUEVA PERDONANDO VIDAS

  1. Los críticos literarios españoles son unas putillas pedantes.

  2. Manuel E dijo:

    Por Dios, Oscar Dominguez es el mejor pintor europeo del siglo XX, Bacon no está ni entre los100 mejores, ¿ Sorolla ? Nada del otro mundo.

  3. copmancuso dijo:

    Dilecta sargento,

    Salve!

    Pues a pesar de tus posibles gustos creo que el señor Sanz Villanueva no ha hecho mas que confirmar lo que has apuntado sobre el porque te gusta Zafón, independientemente de tu:

    Sorolla – estusiasmo – arte

    Freud – angustia vital – arte

    Zafón – personajes no muy complicados – buen rato

    Dostoievski – presupongo que personajes mas complejos – presupongo que un buen rato mas complejo

    Al señor Sanz Villanueva no lo conozco pero “negativo” del libro de Zafón solo dice que es un producto comercial. Afirma que es un hombre dotado, con instinto, diestro y que si quisiese, de calidad, pues tiene todas las cartas…no se, el arte también puede ser comercial, no?

    ¿No es la misma “critica” que haces al Olmos ese? ¿Qué podría hacer más?

    Yo lo que criticaría de Prisionero del cielo, así de primeras, sin haberlo leído y sin anhelo de hacerlo es la portada. Cuando voy a comprar un libro y no se cual escoger entre varios y en igualdad de condiciones, siempre desecho aquel que tiene el nombre del autor en letras mas grandes que el propio titulo del libro. Se que es cosa de la edición, pero me da la sensación que en vez de comprar un libro estoy comprando al autor, como si fuese una especie de contrato de multipropiedad… “¡Llévese un Zafón! ¡Sí señora, ha oído bien, un Zafón para usted solita para toda una semana!”

    Bueno, esto es una opción muy personal.

    Saludos

  4. Participante dijo:

    Precisamente ayer hablaba con una escritora sobre Ruiz Zafón. Ella decía que sus obras son infumables, sin embargo yo opino que ante un libro que está avalado por millones de lectores se tiene que callar el crítico literario y la madre que lo parió. Respeto mucho al lector, que de tonto no tiene un pelo, y en esto de leer es el que más sabe. El escritor escribe, el lector lee.
    A mí me encantan sus novelas, tienen un gancho que ya lo quisiéramos muchos, tienen magia, y con eso se nace o no se nace.

    Saluditos.

    • Me, and you... dijo:

      También se puede pensar que la gente es imbécil (yo me incluyo, y el primero, por supuesto), participante.

      Como escribió Henry Miller en una especie de biografía de Rimbaud:

      “Está seguro de sí mismo, lleno de optimismo. Todo tiene que andar bien; es joven y hay tanto que ver en este ancho mundo. Pero no habrá de pasar mucho tiempo antes de que el tono cambie. A pesar de toda la verba y de todo el entusiasmo que despliega, a pesar de toda su disposición para el trabajo, a pesar de todo cuanto posee en materia de talento, de ingeniosidad, tenacidad y adaptabilidad, no tarda en descubrir que, en realidad, no existe en ninguna parte un lugar para un hombre de su especie. El mundo no quiere originalidad, quiere conformidad, esclavos, más esclavos. El lugar para el genio está en el albañal, cavando zanjas, o en las minas y canteras, donde su talento no será utilizado.”

      • Participante dijo:

        No subestimes a los imbéciles, que por millones son los que mueven el mundo.
        Los genios lo adornan.

    • Un fuerte abrazo, Participante
      La sargento Margaret

  5. Daniel Nehmovich dijo:

    Al señor Sanz Villanueva habría que recordarle el hecho de que él mismo ha contribuído a la decadencia extrema de nuestro panorama cultural, vendiéndose para publicitar elogiosamente libros que no valen un pimiento, disertando sobre ellos como si de obras maestras se tratara. Hay que ser cínico para afirmar lo que afirma, siendo él quien es. Además, por si fuera poco, peca de un elitismo insoportable y pedante que incrementa en mucho mi antipatía por él.
    En el caso de Ruiz Zafón no coincidimos, mi Sargento. Ni siquiera me parece un escritor, entendiendo escritor como artista. Creo que su estética recargada y facilona, que construye sin un ápice de plasticidad lingüística, tiene como fin ocultar su incapacidad para decir algo interesante, construir un personaje y desarrollar una poética personal. Todas sus escenas paracen sacadas de un mal pulp que tuviera la postguerra como tema principal; por si fuera poco, provoca catástrofes cuando intenta emplear los adjetivos de una forma original o, al menos, vigorosa. A mi entender, ni tiene nervio, ni posibilidades ni nada de nada, la verdad.
    Por cierto, aquí un enlace a un cuadro de Sorolla que sale de su dinámica habitual. Siempre me ha gustado mucho:

    http://www.artehistoria.jcyl.es/genios/cuadros/1394.htm

    Un saludo.

    • No conocía ese cuadro de Sorolla, gracias Daniel.
      Si Sanz Villanueva hubiera puesto a parir desde el principio (con argumentos claros y fundados) el libro de Ruiz Zafón, no tendría nada que objetar. Yo en una reseña quiero sinceridad, quiero que me informen con honestidad de lo que me voy a encontrar cuando compre ese libro. Pero no quiero que me hagan ver lo listo, lo leído y lo guapo que es el crítico. Eso es lo que me repatea.
      Un saludo
      La Maggie Mae

  6. Daniel dijo:

    Discutir sobre Zafón es preguntarse si a la gente realmente le gusta la Coca-cola o es lo primero que le viene a la cabeza a la hora de tomar algo. Es lo más fácil de adquirir, no cuesta pensar y resuelve la papeleta. Pero ¿realmente es agradable ese químico brebaje oscuro, gaseoso y dulzón? ¿Es, al menos, atractivo?
    En cualquier caso, me quedo con sus argumentos, sargento, de Sorolla, Freud y Bacon (de los que también soy rendido admirador), los encuentro muy acertados. Creo que el mundo creativo de la pintura se asemeja en gran medida al literario.
    Y respecto a lo de Babelia (que ni me molesté en entrar tras leer el artículo en la edición digital), pues así nos va. Si nos fuese mejor no estarían Vds. aquí, querida patrulla.
    Un abrazo.

  7. Ire dijo:

    Ay, estos argumentos de autoridad en base a… no se sabe muy bien qué. El ensañamiento contra Zafón también merecería un estudio aparte. ¿Qué es lo que realmente molesta de él? ¿que venda? ¿pretendemos que sea el próximo Nobel?
    Yo hay cosas que no entenderé nunca, de verdad.

  8. copmancuso dijo:

    Sigo sin ver el ensañamiento. Tan solo le dice que podría aspirar a más… El jugador del Athletic de Bilbao Muniain, es un crack, el amo de la barraca…quien diga que es un mal jugador, es un rocín y el que diga que sus botas no tienen magia, un mentecato …pero desde luego que si que puede aspirar a mas. Bien, ¿y que mas?

    Al Sr. Sanz Villanueva ni lo conozco. Soy un recién llegado, así que nadie entienda mis palabras como una defensa a su persona, pero al Cesar lo que es del Cesar. De todas formas quien entienda la critica literaria como una labor objetiva es que vive en los mundos de Yupi. Lo mismo que no se escribe desde la nada y no se lee desde la nada, pues lo mismo la critica.

    Quizá estéis mas al corriente y el Sr. Sanz V. le mete palos día si y día también a Zafón pero sigo pensando que la critica no es para tanto.

    Saludos

    • No estoy de acuerdo. No le dice que mejore su calidad (haciendole ver defectos o deficiencias, algo que un buen crítico debe hacer). No, lo que hace Sanz Villanueva es descalificar libro y obra de Ruiz Zafón diciendo de forma implícita (casi explícita) que no tiene calidad lo que hace (no poca, sino ninguna). Y no digo que un critico no deba ser duro. Me parece bien que ante un petardo de libro se diga que lo es, pero lo que hace don Santos es repartir unos piropos aquí y unos tirones de oreja allá (como maestro cariñoso y condescendiente) y luego, en el último párrafo, se sube él, don Santos, al pulpito de la sabiduría para hacer ver al autor y al resto de idiotas que seguimos leyendo reseñas (4 monos) que él es el gran JUEZ que reparte certificados de calidad. De vomitar, amigo
      un saludo
      La sargento que esta muy cansada de tontos elitistas

      • Me, and you... dijo:

        “…que él es el gran JUEZ que reparte certificados de calidad. De vomitar, amigo…”

        Cuánto menos me resulta curioso; jeje.

        ¿La paja en el ojo ajeno, pero no en el propio?

      • Con una diferencia, Me and You. La sargento Margaret denuncia a los farsantes, a los malos escritores que se quieren hacer pasar por lo que no son haciendo trampas, por le bien del libro y de la buena literatura. Sanz Villanueva hace lo que hace para engrandecer (o intentarlo) su nombre como erudito de las letras.
        La sargento Margaret no es nadie. Un día desaparecerá y nadie se llevará, nadie obtendrá ningun beneficio.
        Firmado por:
        La que mueve los hilos de la sargento Margaret.

  9. Ire dijo:

    No hablaba solo de Sanz. Parece que si no te metes con Zafón no sabes nada de nada. Y los que suelen decirlo son los que aportan unas propuestas digamos que, como mínimo, cuestionables y no superiores, en cualquier caso.

    • Estimada Ire:
      Se ha puesto de moda poner a parir todo lo que vende. Así de sencillo. He visto a criticos que pusieron por las nubes a Baricco cuando salió la primera edición de “Seda” en Anagrama, ponerlo a caer de un burro ahora. Todo porque vende. Muy triste todo esto.
      Por otro lado: te quería dar la bienvenida a este blog y decirte que puedes considerarte en tu casa. Me gustan tus comentarios, aunque no coincida en todos ellos. Un beso.
      La sargento Margaret

  10. Ire dijo:

    Pues se agradece la confianza.
    Otro para ti, Maggie.

  11. Literatura comercial y literatura de calidad no se excluyen. Si un libro es malo no hay que llamarlo comercial, se dice que es malo y ya está.

    Y Sanz Villanueva podría decir lo mismo de Pérez Reverte, el famoso protomacho español, pero no lo dice.

  12. De Zafón sólo he leído el del viento y en mi opinión le sobra la mitad. Toda la parte central es prescindible. No tengo el menor interés en volver a leerlo (al autor) por la misma razón que no tengo ningún interés en volver sobre Alatriste después de leer el primero de la saga. No porque sean malos (aunque el de Reverte no me gustó) sino porque siempre son más de lo mismo. Para mi la literatura comercial es aquella de consumo fácil, rápido, efectista, (por todo ellos superventas) pero que sé que en dos o tres años confundiré con este o con el otro o con el de más allá. En cualquier caso apoyo el consumo de este tipo de literatura. Todo lo que sea leer…

    • Querido Tongoy:
      Yo no estoy defendiendo a Ruiz Zafón, aunque reconozco que me gusta. Lo que estoy haciendo es atacar a don Santos Sanz Villanueva por decir un día que la labor del crítico es la de abrir puertas para que el lector entre donde quiera y que, además, eso lo debe hacer (el crítico) con humildad, y 6 días despues (como hace siempre), descalificar a las bravas un libro solo con la intención de erigirse en el sumo sacerdote de las letras castellanas. Estoy de arrogantes elitistas hasta los mismísimos…
      Un abrazo
      La Margarette

  13. Antonio dijo:

    Querida Sargento: discutir sobre Sanz Villanueva y Ruiz Zafón es como tratar de decidir si uno prefiere que le corten el brazo o la pierna. Como veo que le gusta Ruiz Zafón (de hecho, no me cabía ninguna duda viendo lo que son sus gustos), la invito a darse una vuelta por http://www.elcultural.es/blogs_comentario/Rima_interna/22/32718/Conversacion_junto_a_la_mesa_de_novedades, donde Martín López-Vega (poeta español que hace quedar a Luna Miguel como una Alejandra Pizarnik en comparación) ahora va a sentar cátedra sobre poesía española. Y a ver si me lee más la prensa cultural, que la veo poco informada.

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