LA TRANSICIÓN ¿LAMPEDUSIANA? DEL LIBRO. 4 parte y última

Cerramos esta ronda de entrevistas con las respuestas de Silvano Gozzer (Anatomía de la edición), Fernando García (Sin Tinta, El País) y Arantxa Mellado (Actualidad Editorial) sobre el futuro.

Partes 1 (aquí), 2 (aquí) y 3 (aquí).

AMAZON

Pregunta: En España, de momento, Amazon (que acaba de llegar) solo está tanteando el mercado. Ya ha firmado acuerdos de distribución con algunas editoriales, pero aún no ha dicho: “aquí estoy yo”, como en EEUU. ¿Qué papel va a desempeñar la compañía del señor Bezos en el futuro –a medio y largo plazo- en nuestro país? ¿Deben nuestras grandes editoriales aprender de lo que ocurre en USA y echarse en brazos de Amazon -tipo “relájate y goza”-  para perder lo menos posible en una guerra que no pueden ganar?

>> Respuesta de Fernando García: “Para las editoriales, las megalibrerías digitales son pan para hoy y hambre para mañana. Recomiendo la lectura de este post (aquí) que habla de la encuesta que ha realizado la editorial O’Reilly en Estados Unidos. Han podido hacer la encuesta a sus clientes porque venden directamente y saben quién les compra. La presión de los objetivos y de las cuentas de resultados hacen que muchas veces los ejecutivos pierdan el oremus. La solución más sencilla es subir al carro del vencedor, pero el vencedor sacará del carro a quien quiera y cuando quiera.”

>> Respuesta de Aratxa Mellado: “Aquí mi bola de cristal vuelve a ponerse más turbia de lo habitual. Está claro que Amazon va a hacer que cambien muchas cosas, tanto desde el punto de vista del editor como del lector, y que algunos de esos cambios van a ser buenos (ojalá lograran contagiar la atención esmerada y el impecable servicio al cliente a todas las librerías). Su presencia omnipresente en el mercado y las condiciones draconianas de los contratos con los editores van a hacer las cosas aún más difíciles de lo que de por sí están, pero no hay que olvidar que de momento tiene el gran escollo del precio fijo, lo que hace que no se muestre de forma tan agresiva como en EEUU.”

>> Respuesta de Silvano Gozzer: “Leí hace no mucho (de hecho creo que lo hice hoy) que Amazon era como los romanos en el sketch de los rebeldes en La vida de Brian: ¿qué hicieron los romanos por nosotros? nada (salvo por el acueducto, la sanidad pública, el vino, etc.).

Amazon ha hecho muchísimo por la edición digital y sobre todo por los lectores digitales y ha cimentado su negocio, al igual que Apple, en la experiencia de usuario. Sin duda son los amos del “ecommerce” en Internet. Pero no hay que olvidar que a pesar de ser un canal importante, no deja de ser un canal de venta más, que en el momento que nos toca ejerce una gran influencia en los hábitos de los usuarios pero no debemos olvidar que hace 5 años todos usábamos Explorer para navegar por la web. Todo sucede muy rápido en la red y Amazon se convirtió en el líder natural del sistema que inventó: la venta de descargas de ebooks mediante un click. Y antes que eso ya era el líder en la entrega de libros impresos sin coste adicionales en menos de 24 horas. Este es el modelo que nos parece ideal ahora, pero no sabemos si los hábitos de los usuarios seguirán ese camino o si por el contrario existirán tecnologías de lectura que nos lograrán seducir más y que podrán amenazar su hegemonía. Por lo pronto el iPad ha conseguido hacerlo y les ha obligado a sacar su propia tableta.

No sé cuál será la estrategia de Amazon para España, es un mercado aún por construir y lo mismo se lo toman con calma y dejan espera a ver cómo responden los usuarios que comienzan a presionar para cambiar las reglas de juego (¿el precio fijo?) y replicar la estrategia que les funcionó en Estados Unidos. Lo importante para un editor es rebajar el ambiente belicista y aunque hay grandes editores que realmente luchan una batalla con las grandes plataformas de distribución por el control del negocio editorial, la mayoría solo tendremos que entender las posibilidades de negocio que nos brinda un canal así y leer la letra pequeña para asegurarse que lo que firmamos responde a nuestros intereses y a los de los lectores.“

 

NUEVOS LECTORES

Pregunta: En el año 2027 cumplirá 30 años una generación de españoles muy familiarizados con las máquinas de juegos, los MP3, los ordenadores y los móviles, además de con las redes sociales tipo facebook o twitter. Muchos de esos que hoy son adolescentes comenzarán a leer libros de forma más habitual. ¿Cómo comprarán los libros esos chicos? ¿Dónde buscarán las recomendaciones sobre lo que vale la pena leer?

>> Respuesta de Fernando García: “Donde siempre: buscarán las opiniones de gente en la que confíen (prescriptores), en redes sociales, en blogs o donde sea.”

>> Respuesta de Arantxa Mellado: “Es la tecnología lo que está arrastrando a este cambio de paradigma editorial, la que aporta nuevas herramientas para la creación de nuevas formas de contenidos digitales, cada vez menos editoriales, cada vez más interdisciplinares. No creo que en 30 años siga habiendo libros como ahora los conocemos, texto puro y duro. Las que vienen por detrás son generaciones más acostumbradas a la imagen que al texto, y por lo tanto, como creadores de contenidos, es más que posible que utilicen la imagen y el sonido para expresarse. Y probablemente estas obras, sea cual sea su formato, no se venderán como un todo unitario, porque estarán compuestas por múltiples fuentes, por lo que para su comercialización habrá que acudir a modelos desarrollados de suscripción o similares.

Supongo que por entonces las recomendaciones del entorno social más próximo —el boca a boca— seguirán siendo un factor muy importante, pero seguro que para entonces los algoritmos de recomendación estarán muy perfeccionados y serán capaces de dar una respuesta exacta a nuestras demandas. Y será así porque aprovecharán al detalle toda la información que sobre nuestros gustos y preferencia iremos dejando en las redes sociales, y de ella podrán extraer conclusiones, ya que tendrán elaborado un exacto perfil socio-psicológico de cada uno de nosotros.”

>> Respuesta de Silvano Gozzer: “En el 2027 lo primero que quiero pensar es que no tendrán una dicotomía entre libros impresos y digitales y a la edición electrónica de un libro en vez de ebook lo llamarán  simplemente libro, aunque se trate de una experiencia enriquecida e interactiva. Ahora bien, si atendemos a lo que dijo Jonathan Frazen (y Umberto Eco puede que antes que él), serán completamente estúpidos porque habrán crecido en la cultura de la lectura digital (y para Nicholas Carr creo que les costará hasta respirar).

Debo ser sincero, no tengo ni idea como se comportarán los lectores en el 2027, estoy seguro de que lo harán de manera diferente a como lo hacemos ahora, pero es muy pronto para sacar conclusiones (aún nos estamos pegando para saber cuál es el formato ideal de empaquetado digital de un libro). Este es un momento de transición. Lo que me niego a creer es que vayamos (o vayan) a ser más estúpidos. Quizás haya un modelo de inteligencia que desaparezca. Quizás el modelo de inteligencia del futuro es aquel que es capaz de compartir más información útil para los demás. Quizás la transparencia sea una de las claves de la nueva era. Quizás lo que le molesta a Frazen es que todo el conocimiento enciclopédico que se adquiere leyendo un joven actual lo tenga a un click de distancia.”

EMPLEO

Pregunta: ¿Deberían los empleados de las editoriales de España empezar a pensar en buscar un nuevo empleo, por si acaso?

>> Respuesta de Fernando García: “Espero que no, por el bien de todos porque la cosa ya está muy malita.”

>> Respuesta de Arantxa Mellado: “Los que tienen empleo, que se agarren a él, no están las cosas para dejar un sueldo. Pero si quieren mantenerlo, que se formen y aprendan —cada uno en su especialidad— sobre cómo han de trabajar en esta nueva industria del libro.

La formación es ahora más imprescindible que nunca. Porque producir un libro digital tiene menos que ver con cómo se hace uno en papel de lo que aparenta; porque sus canales de distribución y venta son mucho más amplios y diversos, y tienen sus propias especialidades; porque los modelos de negocio dejarán de basarse en la venta de unidades, y por varios etcéteras más que van a convertir a los actuales empleados editoriales en ineficaces para gestionar este nuevo negocio.

Formación, formación y formación.”

>> Respuesta de Silvano Gozzer: “Es posible, no hay duda de que el nuevo modelo exige más eficiencia (y menos personal). Ahora bien, si mejora el modelo de negocio se necesitará más personal y las editoriales crecerán. Lo que deberían estar pensando “todos” los empleados de las editoriales es en cómo mejorar y adaptarse a los nuevos escenarios. Deberían leer más sobre los cambios en su sector, deberían actualizarse e incorporar las nuevas tecnologías de la edición a su día a día. Quizás lo que más sorprende es la apatía que demuestran muchos frentes a los cambios, lo poco dispuestos que están a aprender y lo muy seguros que están de su posición. Pueden que los cambios en el sector editorial no estén siendo tan rápidos porque los modelos de negocios no lo están siendo, pero los lectores están cambiando a una velocidad sorprendente y en menos de 6 años hemos pasado de leer mayoritariamente la edición impresa de los periódicos a hacerlo en digital.”

Queremos agradecer a Fernando, Arantxa y Silvano ( y a José Antonio Millán, claro) el esfuerzo realizado y su simpatía.

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10 respuestas a LA TRANSICIÓN ¿LAMPEDUSIANA? DEL LIBRO. 4 parte y última

  1. ¡Menudo trabajo habéis hecho! Madre mía…
    Por cierto, una duda que me corroe y a ver si alguien sabe responderla: ¿la política de precio fijo se aplica también a los formatos electrónicos? Por lógica entiendo que debería ser así pero como en este país eso de la lógica a veces brilla por su ausencia…

  2. Ire dijo:

    Pues a mí me ha dejado un poco de mal cuerpo esta última entrevista. Pensar que habrá “alguien” que sepa exactamente cuáles son mis gustos y que me tendrá en el objetivo para endosarme sus productos me produce pesadillas, la verdad. Con lo chulo que es pasearse y descubrir un “bouquin” – que suena casi igual que “book-end”, por cierto- por casualidad! Pobrecitos, los jóvenes del 2027, lo que se van a perder.

    • Yo no lo veo así, querida Ire.
      Imaginemos que a mí me interesa mucho un asunto como puede ser la historia de centroeuropa en el periodo de entreguerras (ha quedado bien, eh?). En ese caso yo habré dejado rastro en la red (por mis visitas a blogs especializados, por mis descargas de libros sobre el asunto, etc… Si me apetecerá que una editorial en la que confío (no cualquier aprovechado que me quiera vender lo que no me interesa) me mande un email contandome que se acaba de publicar un libro sobre el cabaret en el Berlín de los años 20. De ese modo me ahorro mucho tiempo y esfuerzo en buscar novedades. Ese esfuerzo, además, dentro de unos años será mayor, porque el mundo de los libros será una jungla donde sea dificil encontrar cosas de calidad. Ese uso de mis datos, en mi opinión, será positivo. Así sí me gusta a mi el progreso este que parece que viene.
      Un beso
      La sargento Margaret

      • Ire dijo:

        Jo, es que lo tuyo es nivel, Maggie, y así ya seleccionas ; )
        Lo malo es para la gente como yo, más del montón, que me van a llover propuestas inverosímiles al buzón, porque en gustos soy un poco ecléctica. Besos.

  3. julian bluff dijo:

    Hola a todos!

    Ahora que parece haberse puesto ya el colofóan a la infiniiiiiiita serie de conjeturas y especulaciones sobre el futuro de la materia (tinta vs bytes) y el soporte (tableta plástica vs taco de hojas de papel) que dan cuerpo a la literatura, yo -un modesto plumilla, un juntaletras, un botarate de la retórica y un zoquete de la didáctica- me voy a permitir aventurarme a pronosticar lo que va a suceder.

    En, lo más tardar, siete años, todas las editoriales españolas que publiquen libros en idioma español (castellano, catalán, gallego) habrán abandonado por completo la edición de nuevos títulos en formato digital. No así -obvio es señalarlo- las reediciones ni, tampoco, aquellas obras cuyos derechos de autor se hallen caducados y no estén bajo licencia del enemigo. Veamos ahora cuales son las razones que me conducen a manifestarme en ese sentido:

    1) La insaciable ansia pirateadora congénita al gen hispánico. Cualquier novedad literaria en formato digital va a hallarse disponible en la red, de forma gratuita, en cuestión de horas.

    2) No es lo mismo prestar a un conocido la Enciclopedia Británica dentro de un lápiz de memoria que “fuera” de un lápiz de memoria. En un par de años correrán de mano en mano, a través de los pendrive, bibliotecas que dejarían en mantillas a la de Alejandría. Si se chapasen las webs de descargas y se chapasen las aplicaciones pier to pier, siempre nos quedará Jacinto. Al que además ahora es posible conocer con una facilidad pasmosa a través de la internete.

    3) Se incrementará el prestigio literario del libro “tradicional”. Asociándose el libro digital a todos los que van a ser objeto de publicación en la época del boom (la que se avecina para los próximos dos/tres años) que tienen todas las papeletas (y más) para resultar ser (si sucedía cuando se editaban mil, lo normal es que igual pase cuando se publiquen 20.000) un elefantiásico truño .

    4) Se incrementará el prestigio social (e incluso estético) del libro “tradicional”.
    “Valen caros, puedo permitírmelos, ergo… YO “manejo”. No, no soy de los gatosaxos de las tabletitas.
    “Hay que ver el caché que le da toda la colección de Auster ahí, bien colocada -sí, lo han adivinado, el que ando medio colocado soy yo que para merendar me acabo de tomar un cubata- toda peripuesta, ella, a las estanterías del pasillo”.

    Coda final:
    Cuando los suicidios en lugar de acontecer en traqueas ajenas empiecen a afectar a los pescuezos de los de la élite, Jorge L Borges dejará de cortejar a Lara Croft y volverá su Aleph.

    Y… si no… démosle tiempo al tiempo.

    • Por eso, querido Julian Bluff, decía yo lo de “lampedusiana”. El escenario que tú pintas es el que desean las editoriales. Es decir, que todo cambie para que todo siga igual. Hace treinta años la derecha española (y aquí meto a Fraga, a Suarez y a Felipe González) diseñó la transición política de tal forma que los de siempre (los poderes fácticos, en su mayoría grupos económicos) siguieran teniendo la sartén por el mango. la jugada les salió bien porque el golpe de estado del 23-F les dió la legitimidad democrática que les faltaba. Pero en lo sustancial nada cambió. Por eso hoy no tenemos una democracia real en España, y eso de “un estado social y democratico de derecho” que dice la constitución es completamente mentira.
      Los grandes grupos editoriales han ganado mucho dinero con este negocio. Les hubiera gustado seguir como hasta ahora, pero los avances tecnológicos (como la muerte del dictador, en lo político, hace 36 años) los han obligado a cambiar. Están procurando que el cambio se haga en su provecho. Intentan una explosión controlada para que parezca un cambio real, pero en el fondo quieren seguir controlandolo todo. Yo, la verdad, no sé lo que va a ocurrir. Lo interesante es que la lucha no se está produciendo entre dos grupos económicos, sino entre un grupo de presión, las editoriales grandes (con mucho dinero) y una nueva tecnología, Internet y lo digital (sin dinero, pero con el imparable aliento del progreso de su parte). No sé quien va a ganar. No lo sé. Lo que empiezo a sospechar es que ninguno de los dos bandos tiene como prioridad el interés del lector. Muy triste.
      Un fuerte abrazo
      La sargento Margaret.

  4. coronita dijo:

    A ver si lo he entendido, señor bluff… ¿En siete años van a desaparecer los libros digitales? ¿Ni e-book ni tablets ni ná de ná? Yo casi que me alegro porque comenzaba a sentirme una cazurra por no querer comprarme un cacharro electrónico de esos, y ahora resulta que van a pasarse de moda como los vídeos en sistema beta… bien…

  5. julian bluff dijo:

    Coronita

    Definitivamente, no. Va a ver cientos y cientos de miles de libros digitales, en ingles. Y algunos millares de libros digitales, en castellano. Pero las novedades ¡ojo, las novedades! (ya en castellano en el original, ya después de la correspondiente traducción al castellano) se editarán sólo en formato papel o, lo que igual quiere decir, a tropitantos euros de vellón.

    A este interviniente lo único que lo avala para mantener ese criterio es el sentido común. Que, en España tiene más o menos el mismo predicamento a la hora de fundamentar opiniones que el ratoncito Pérez como avalista de pagarés. O incluso menos.

    Besos para todos.

  6. Antonia Kardigan dijo:

    Hola, Margaret, Jeff Bezos (dueño de Amazon) se escribe con una sola “zeta”, no con dos “zetas” como has puesto. http://en.wikipedia.org/wiki/Jeff_Bezos

    Por lo demás, mi opinión sobre esta serie es que las personas que has entrevistado están tan lejos del epicentro del sector editorial español como La Tierra del planeta Urano. Sólo Fernando García me parece que tiene un poco de idea, pero como a lo lejos. Y los otros dos creo que podrían cambiar la temática de su blog por, por ejemplo, cómo se hornean galletas en casa. Siento ser tan crítico, pero se nota a la legua que no forman parte de la “intelligentsia” editorial (con todo lo bueno, lo malo y lo peor que esto puede significar). Y es que criticar y ser apocalíptico porque sí, sin aportar soluciones, es muy fácil, hasta mi portera puede hacerlo.

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