CINCUENTA SOMBRAS DE GREY Y EL MITO DE LA CAVERNA

Hartita estoy de leer ridículos análisis sobre el porqué del éxito de Cincuenta sombras de Grey de E. L. James (Grijalbo, 2012). ¿Saben por qué nadie da en el clavo? Porque: 1º.- solo una mujer es capaz de llegar al fondo del asunto. Los artículos firmados por hombres son de juzgado de guardia. Y 2º.- las mujeres que están intentando explicar este fenómeno editorial son escritoras o, en menos cuantía, intelectuales de otro género. Este tipo de mujer está tan infectado de prejuicios feministas, que es incapaz de entender dónde reside el placer que otras señoras experimentan con la lectura de estas novelas. Y si alguna lo consigue ver, resulta que, como es feminista, no se atreve a contar lo que ha descubierto. No sea que la linchen en la plaza pública.

Han tenido ustedes suerte: yo soy una mujer inteligente y, además, uso un seudónimo para firmar lo que escribo. Es decir, he sido capaz de descifrar  las razones del éxito de 50 sombras de… y, además, no tengo miedo a contarlas. La que mueve los hilos de la sargento Margaret no se atrevería a decir con su nombre real todo lo que van ustedes a leer a continuación, se lo aseguro. Voy a resolver el enigma, pero a condición de que nos olvidemos del asunto. No quiero volver a ver otro estúpido artículo sobre el tema. ¿Entendido?

Para empezar: Cincuenta sombras de Grey  -y los otros dos libros que completan la trilogía- no es más que novela romántica con sexo y erotismo. Los motivos de la afición de algunas mujeres a la novela romántica están claros: nos gusta identificarnos con personajes que representan el “roll” tradicional de la mujer. ¿Será que en el fondo somos así? Veamos.

El feminismo –lo dice una ex feminista de más de 60 años que es veterana de todas las batallas- nos ha terminado jodiendo la vida a muchas. Buscando la igualdad con los hombres hemos acabado forzando nuestra naturaleza y actuando en contra de lo que somos en esencia.

Hay una realidad que es imposible negar: la mujer es la que procrea, o la que puede hacerlo. Esto, nos guste o no, marca nuestra naturaleza, nuestra mente y la forma en que vivimos la relación con el otro sexo y el sexo en sí. Sé que algunas me van a hacer vudú, pero el mito de la caverna (no hablo de Platón) es real y explica cómo somos: en tiempos prehistóricos, el hombre salía a cazar y la mujer se quedaba en la caverna cuidando de la prole. De ahí que la mujer se enamore antes de un hombre poderoso que de uno guapo. La hembra, en su subconsciente, busca el macho que traiga alimento, protección y un buen futuro para la descendencia. Porque ella es la que pare y la que no puede permitir que el fruto de su vientre se muera de hambre o frio ¿Y si yo no pienso tener hijos? pregunta una lectora poco avispada. Da igual, guapa. Tu naturaleza condiciona tu mente. De aquí que a las que nos gustan los toros nos pongan cachondas los toreros. El matador de reses bravas nos conecta con el cazador de la caverna que satisfacía a nuestras bisabuelas de hace cientos de miles de años, con la mejora de que los toreros suelen ser millonarios. Es decir: más protección.

Las ideas feministas extremas nos han obligado a negar la realidad y a pretender que el hecho de poder ser madres no influía en nuestra vida como personas.

El cazador de la caverna tenía sometida a su hembra y aquella situación no era justa. Por eso la batalla por la igualdad de derechos fue legítima. Pero una cosa es alcanzar la justicia y otra retorcer nuestra naturaleza para intentar ser iguales al hombre en todo. En eso se ha equivocado el feminismo.

Ese feminismo límite nos ha obligado a actuar de forma forzada casi a diario. Por eso cuando leemos una novela en la que la mujer se somete a un hombre poderoso y a cambio de ese sometimiento la hembra obtiene protección y lujo (si además hay amor, ya es el cagarse), nos derretimos de gusto porque su lectura nos permite bajar la guardia, relajarnos y volver a ser como somos y no nos dejábamos ser.

SEXO

Hay un segundo factor –el más importante- de éxito en la serie de Grey: el sexo. Pero, ¿Qué tipo de sexo nos gusta a nosotras?

Lo argumentado hasta aquí explica el tirón de la novela romántica. Pero hemos dicho que en estas novelas había un ingrediente más. Cincuenta sombras de Grey da un salto sin red e introduce (mmmm) prácticas sexuales de forma bastante explícita. Lo nunca (o poco) visto en libros para mujeres. Pero, para mayor novedad y desconcierto de los/as estudiosos/as,  no es el tipo de sexo que apetece a una mujer normal, no. Se trata en estas novelas de las prácticas sexuales que gustan a los hombres. Por eso decía lo del salto sin red. A las mujeres nos disgusta la felación, por poner un ejemplo ilustrativo. Nos da asco a todas. A todas, no mintáis. Lo hacemos –las que lo practicamos- para dar gusto a nuestros chicos, pero solo por eso. Algunas idiotas lo hacen para parecer modernas, pero son las menos. Cincuenta sombras de Grey lleva la sumisión al extremo y convierte a su personaje femenino principal en una mujer capaz de todo con tal de satisfacer a su hombre, a su cazador poderoso. Es una fantasía placentera pensar que somos capaces de disfrutar con todo lo que nuestros hombres nos piden que les hagamos en la cama. Pero es solo una fantasía, porque en la realidad, repito, nos da asco. Puagggg. Para eso están los libros, claro, para vivir otras vidas.

El sexo entre hombre y mujer –dentro de una relación estable- nunca es satisfactorio al 100% para los dos. Siempre hay uno que no consigue realizar sus deseos. Antes, la mayoría de los hombres se consolaba con prostitutas. Por eso mi abuela nunca supo lo que era una “mamada”. Pero ahora lo que hacen es pedir a sus esposas que les practiquen esas felaciones que a ellas tanto repelús les produce. La novela que tenemos entre manos pinta una alcoba idílica en la que ella satisface sin reparos todos los deseos de él y disfruta haciéndolo. El libro de E. L. James da por tanto una vuelta de tuerca a la sumisión elevándola a un grado mayor. Se trataría de una novela romántica a la que como en los aviones se ha hecho un “upgrade”.

Estas novelas nos permiten ser, por persona interpuesta, la mujer que la naturaleza nos pide en lo referente a la sumisión (aquí no hablo de sadomasoquismo sino del papel tradicional de la mujer). Y, además, nos deja imaginarnos a nosotras mismas como  las amazonas sexuales que nuestros hombres querrían que fuéramos y la naturaleza nos impide ser.

¿Ha quedado claro? ¿Sí? Pues pasemos a otra cosa.

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149 respuestas a CINCUENTA SOMBRAS DE GREY Y EL MITO DE LA CAVERNA

  1. Lunática dijo:

    Luna de Miguel, a sus 21 años, con varios libros de poesía a sus espaldas traducidos en Italia y Estados Unidos, entre otros países, se marchó de Madrid a Barcelona, donde estudió periodismo, porque en Cataluña cavila que se encuentra el “ambiente literario”. Explica: “Las editoriales que me gustan están aquí y es una ciudad mucho más fácil y cómoda quizá por ser más pequeña. Viviendo en el centro puedes acceder a una oferta inmensa y estar siempre en contacto con tus amigos. Por otra parte, tengo la impresión de que la Universidad y la actitud de los alumnos, en el sentido de que se implican más en lo que hacen, es mejor en Barcelona”.

    Luna no ha sentido prejuicios, matiza, “quizá porque me muevo en un ambiente muy concreto de trabajo y de amigos. Es posible que si fuera camarera o tuviera un trabajo en el que tratara con otro tipo de gente sí lo notara”. Su experiencia más desagradable, una funcionaria de la Universidad que se negó a atenderla en español. “Fue una cosa bastante rara”, dice. Luna, eso sí, se relaciona ampliamente con la numerosa colonia de emigrantes de todos los puntos de España de Barcelona: “Muchos de mis amigos de Madrid están viniendo aquí porque ven las mismas oportunidades que he visto yo. Me relaciono mucho con personas que no son de Barcelona y viven aquí”.

    http://www.elmundo.es/elmundo/2012/09/14/cultura/1347641955.html

  2. Agapito dijo:

    Normalmente estoy de acuerdo con vos Patrulla pero la verdad que semejante artículo deja mucho que desear en lo ideológico… no digo ni feminista. Es un rato largo de argumentaciones bastante cortas… reaccionario por corto de vista y viniendo como dices de una feminista antigua… creo que no entendiste mucho de que iba la cosa y lo dice un tío, que es lo peor. Ni me gustan las felaciones, no tienes ni idea de antropología y erótica sexual en lo que dices en tus comentarios, ni creo en el rollo ese de las cavernas, tal y como lo explicas claro,.. a Platon le hubiera hecho mucha gracias…
    El libro triunfa porque da a las lectoras lo que buscan pasión romántica servida con sexo, Dos en uno. Pero no olvidemos que también triunfa Salvame y Belén Esteban, lo ven millones de teleespectadores, y son lo que son; deseo de que cuenten sus morbos sexuales, romanticismo cutre (los ricos también lloran), cotilleos de marujas (conocer el lado oscuro de la imagen pública)…. puaggg… Me imagino a la mujer del troglodita haciendo lo mismo ante la caverna mientras el marido viene con un trozo de mamut… ¡Eso funciona, P. Salvadora, por que una ideología dominate ha impuesto un patrón desde hace ya unos cuantos siglos, de comportamiento tanto en el hombre como en la mujer! Pero no me identifiques lo ideológico con los comportamientos naturales de la mujer y el hombre. Eso no, porque entonces demuestras una pequeña ignorancia de antropología cultural… o de la esencia del ser humano a secas.

  3. Ire dijo:

    Centrándonos en el post, no he leído el libro, pero la pregunta sería ¿él satisface también los deseos de ella? Si es así no hay problema, Maggie.

  4. jose dijo:

    Por aquí no paso.
    ¿Eres tú la misma que criticaba el chick lit? por que no lo parece. Es curioso que viviendo en un mundo donde los medios lanzan mensajes continuos sobre que los hombres somos poco menos que gañanes y las mujeres mucho más inteligentes, las novelas dirigidas exclusivamente a mujeres sean considerablemente peores que las que buscan masivamente un lector masculino. El chick lit perpetúa estereotipos arcaicos, y que la mujer, sólo puede ser feliz si pesca un marido (curiosamente la única novela de Lauren Weisberger que ha tenido éxito, el demonio viste de Prada, se alejaba de ese estereotipo). Por contra en la man fiction, no es difícil encontrar ruptura con los esteretipos, si bien es cierto que el protagonista es siempre duro y atormentado, no es raro que sus colegas pertenezcan a otra étnia o sean homosexuales (véase las novelas de Spencer detective privado). Me da que a la larga, somos igual de idiotas.

    Lo que ha conseguido James con Cincuenta sombras de grey, es hacer mainstream algo que ya se vendía bien (en los estados unidos, al menos), que era el de la novela romántico-erótica con toque bdsm. La novela de James nace de una fanfiction de Crepúsculo (ya puestos a escoger algo para adolescentes con vampiros y hombres lobo, al menos podía haber escogido algo más divertido como Teen Wolf o Buffy, cazavampiros y no el muermazo de la Meyer, mal empezamos). En la red hay tropecientas historias del estilo.
    La novela está terriblemente mal escrita, a mí me bastó ojear cuatro páginas en la librería (yo tengo cero prejuicios con los bestseller y por regla general siempre despiertan mi curiosidad) para darme cuenta de que la pobre señora escribe fatal.
    Luego está el tema central, que podría ser muy interesante, si ella se hubiera molestado en documentarse un poquito, cosa que desde luego no ha hecho (hay gente que dice que los personajes ni siquiera están conseguidos como norteamericanos, James es inglesa).
    Luego está la falta de originalidad y de sorpresas, ¿para que se va a leer alguien una trilogía de tropecientas páginas cuando se sabe de sobra como va a terminar?
    La premisa de la novela es realmente ridícula, nadie se embarca en una relación sadomasoquista si no tiene un interés previo, y el hecho de que la protagonista sea como es (según referencias, realmente lela) le da un componente bastante reaccionario. No estamos ante una mujer inteligente y experimentada que decide embarcarse en una relación bdsm por que le apetece, si no con una boba integral dispuesta a hacer lo que sea por conservar al macho alfa (supermillonario y superactractivo, faltaría más) a su lado
    En un foro comentaban que la novela tiene tanto éxito por que, tras un proceso de experimentación, que en teoría sería deseado pero del que se puede echar la culpa al personaje masculino, la protagonista consigue cambiar al hombre, por lo visto fantasía femenina por excelencia.

    Es curioso que la jugada haya salido tan redonda (y en tantos países), por que el hecho de que las tres novelas hayan salido prácticamente a la vez (en estados unidos, en españa tiene más sentido ya que es una lectura claramente estacional) indica poca confianza en el producto. Si de verdad confiaran en que iba a aguantar el tirón del tiempo, habrían escalonado la salida de las nuevas entregas. Lo cierto, es que contra todo pronóstico, la novela está gozando de una longevidad considerable.

    Una vez despotricado, decir que a mí me parece estupendo que cada uno lea lo que le de la gana, faltaría más. Aparte de que cada x tiempo tenemos nuestra ración de bestseller absurdo que se vende como rosquillas (por suerte también hay bastantes bestsellers que merecen la pena) así que tampoco es para rasgarse las vestiduras. Ahora saldrán tropecientas novelas de imitación (esperemos que sólo sea imitación temática y no en cuanto a calidad narrativa), y luego pasaremos a otra cosa, como ha pasado siempre

    • Yo no he defendido la novela. Solo he explicado por qué se ha vendido/leído tanto.
      Solo eso
      Un abrazo
      La sargento Margaret

      • arielle dijo:

        pues pésimamente explicado, y peor aún la forma de ordenar al resto que no opine, qué clase de discusión esperas==??? El libro se vendió por un excelente marketing, fue muy bien publicitado, aprovechando el excelente momento que pasa la novela romántica adulta, utilizaron a los foros románticos, los embelesaron con un cierto grado de truculencia sexual, emplearon el estereotipo de la chica virgen y tímida y el héroe super millonario, muchas personas que lo compraron se clavaron, arrepintieron, el libro ha sido escaneado y digitalizado y desde que fue subido a los foros, no se vendió más, hay que aprender de algunas artimañas en este mundo cruel, hay escritoras que han vendido mucho mas pero no aparecen en estadísticas de EEUU o España, en mi país la escritora mas vendedora de los últimos cinco años es una mujer que se dedica a la novela romántica adulta, sus trilogía ha vendido mucho, ha sido premiada por el publico porque no es de venta de unos meses, la reeditan una y otra y otra vez y vuelve a vender, a pesar de tener todos sus libros ya en todos los foros de digitalización, una vez que lees un libro de ella, la compras, eso es exito, y el éxito de ese tipo se explica por una sola razón: talento, buena escritura, extraordinarios personajes, romance, mucho sexo, arguemento sólido, investigación y buen gusto. No diré la autora, porque no necesita publicidad, Además siendo yo argentina resulta obvio de quien hablo.

    • alfer dijo:

      Tienes una personalidad rara, seguro que aburres a tu pareja

    • Kanes dijo:

      “La premisa de la novela es realmente ridícula, nadie se embarca en una relación sadomasoquista si no tiene un interés previo, y el hecho de que la protagonista sea como es (según referencias, realmente lela) le da un componente bastante reaccionario. No estamos ante una mujer inteligente y experimentada que decide embarcarse en una relación bdsm por que le apetece, si no con una boba integral dispuesta a hacer lo que sea por conservar al macho alfa (supermillonario y superactractivo, faltaría más) a su lado”

      Gracias por esta muestra de sentido común. Muchas mujeres que se hicieron fans del libro no se dieron cuenta de esto, y es interesante leer una opinión de este tipo de parte de un hombre. La premisa del libro no tiene sentido, cuando leí me extrañé de hecho de lo rápido que esta chica simplemente aceptó embarcarse en una relación como esta. Es decir, ¿Donde está el sentido/instinto de protección-paranoico que nos caracteriza a las mujeres de hoy? Con las cifras de violaciones a nivel mundial cualquiera daría pie atrás a un ofrecimiento como el de Grey. Obviamente la chica no tiene ningún nivel de autoestima latente en su personalidad, y bien poco le importa su propia vida. Pero qué más da, supongo que el tiempo hará a estas fans y ESTOS fans darse cuenta de lo que están leyendo. Yo, por ejemplo, me demoré mucho en darme cuenta de que “Crepúsculo” era tan predescible como el Nuevo Testamento.

  5. Henry dijo:

    ¿a dónde se fue mi comentario?

    • Henry dijo:

      Cincuenta calostros de un Rey. Fragmento

      “Con aquello en la boca recordé a Apollinaire, aquella imagen en la que en un rapto de entusiasmo con un tajo mandibular, una ménade seccionaba de por vida el apéndice con que supuestamente era humillada. Sentí así el poder que me negaba por mis actos, apartando de mí la tentación de emularla y emascular con la rima que produce la inspiración ajena, a quien, en suma, estaba a merced de mi boca, si su alfombra era promesa, la custodiaban los peligros sicilianos de Odiseo. Era él quien olvidaba todo cuidado antes del ágape, debería haber cumplido con la retirada de mis cubiertos, armas improvisadas que la naturaleza pone al alcance de las forzadas comensales, cuyo apetito puede devorar hasta la última gota de la fuente de un dominio más que incierto…”

      Cenando en Pope’s Grotto. Cáp. I Pág, 61

  6. Susana Moo dijo:

    No estoy de acuerdo con el planteamiento que propones precisamente por el análisis antropológico que haces. No creo que en la edad de piedra las mujeres apeteciésemos del más bruto, ese es un análisis que en el que se ha abundado mucho (arrastrar a las hembras por los pelos) pero no, yo creo que nuestro pasado remoto era un matriarcado al estilo bonobo, donde las relaciones sexuales eran promiscuas y felices, donde los machos satisfechos fornicaban a tuttiplé y consideraban a todos los hijos de la manada como propios, donde las hembras ostentaban un buen papel social precisamente porque copulaban desprejuiciadas, sin culpa, sin recelos.
    Pero sí, hoy por hoy nos gusta la sumisión porque enlaza con la perversión a la que hemos sido sometidas durante milenios.
    y ¿no nos gusta hacer mamadas? ¿a ninguna? ¡venga ya! Supongo que has escrito eso para provocar, ¿no?

  7. María dijo:

    Estoy de acuerdo con los comentarios. Prácticamente nunca, en la historia de la Humanidad, ha sido la mujer libre de elegir a su pareja. Buscar razones biológicas a los planteamientos culturales sería algo a hacer con un estricto método científico, no sirve de nada basarnos en nuestras ideas preconcebidas sobre los sexos. Bueno, quizás tenga valor estético, pero nada más serio.
    Y la insistencia en las diferencias de género también es una rama del feminismo. Menuda caricatura simplista haces de una ideología tan compleja.
    Me resulta muy difícil creer que tras ese seudónimo se esconda una mujer. Metes la pata en los detalles.

    • Puede que no me hayas entendido, María. El discurso feminista se ha basado durante décadas en la falsedad de que todo lo que nos ocurre es culpa de la educación machista que nos han dado nuestras madres y a estas nuestras abuelas. Es decir: se ha buscado la causa en razones culturales. La gran mentira está en olvidar las causas naturales. Por eso he incidido en lo de parir. Por eso.
      Tener hijos o solo el hecho de poder tenerlos nos marca y ya es hora de ser valientes y asumirlo. La explicación del éxito de estas novelas tiene mucho más que ver con nuestra naturaleza que con la educación machista.
      Un saludo
      La sargento Margaret

      • Ire dijo:

        Si me lo permites, Maggie, creo que el éxito de este tipo de novelas tiene que ver más con los puntos de venta que con ‘nuestra naturaleza’. Tanto el de la Dueñas como éste han estado expuestos en el mostrador de la papelería de mi barrio, frecuentada principalmente por amas de casa que van a comprar el ‘Hola’ y mamás que acompañan a sus hijos a comprar material para el cole. El público diana está determinado incluso antes de escribirlas. Solo hace falta ponérselas delante.

      • Este verano, querida Ire, tuve la suerte de charlar en la playa con dos señoras (45 años y 47) casadas y madres de 2 hijos la una y de 3 la otra. Las conozco desde hace al menos 7 años. Nos vemos todos los veranos. Sus hijos y mis nietos son amigos. Las dos señoras son de buena familia y sus maridos tienen salarios superiores a 100.000 € anuales. Ninguna de mis amigas trabaja. El tema lo sacaron ellas. Las dos se habían cepillado las tres novelas de Grey en menos de 2 semanas. Mis amigas no son lectoras habituales. Solo leen 4 o 5 libros al año. Todo best-seller. Mi sorpresa fue escuchar aquellas palabras saliendo de sus bocas. Nunca hubiera imaginado que mis dos amigas de verano fueran alguna vez en sus vidas a hablar de eso. Que si “felación”, que si “cunilingus” (o como se escriba). Las dos estaban entusiasmadas con las novelas de Grey. Yo, que no soy de tan buena casa como mis amigas, metí la pata cuando en un arranque de indiscrección les pregunté: “Entonces, ¿vosotras hacéis eso con vuestros maridos?”. Las dos me miraron muy serias, no me respondieron y siguieron hablando pero ya de otro asunto.
        Se ha producido un cambio. Hace 10 años estas dos señoras: 1º no hubieran leído estos libros y 2º si los hubieran leído no los hubieran comentado con otras mujeres.
        La promoción ayuda, pero despues de producirse el primer impacto.
        Un saludo
        La sargento Margaret

      • Ire dijo:

        Precisamente, Maggie. Que no lo hagan no significa que no les guste fantasear.
        No lo sé, pero estoy casi segura de que estos libros han salido reseñados en revistas como ‘Telva’ y similares, es decir, justo del público tipo que comentas, con comentarios elogiosos. Eso les permite bajar el librito en cuestión a la playa sin avergonzarse. Luego solo se trata de hacer correr la voz.

      • Ahí está la clave del éxito, Ire. Esas señoras (y le resto de lectoras de esta trilogía) han disfrutado identificándose con la protagonista femenina. Practiquen o no la felación con sus legítimos, han pasado un buen rato imaginandose que son las folladoras satisfechas que no son. Mis amigas no son felices en la cama (como no lo son la mayoría de las mujeres que llevan más de 15 años casadas) y meterse en el papel de una mujer que goza haciendo a su hombre todo lo que este le pide les ha encantado.
        Así de simple y así de complicado.
        Un beso
        La Margaret

      • Ire dijo:

        Vale, pero eso no tiene nada que ver con el machismo o el feminismo, Maggie.
        A la más feminista del mundo puede encantarle hacer de esclava en la cama. Solo son juegos.

      • Estoy hablando de la mayoría de mujeres. Claro que hay chicas que disfrutan con los juegos (si yo te contara). Pero la mayoría de españolas son/somos muy básicas en sus hábitos sexuales. Sobre todo las mujeres de entre 40 y 50 años que llevan entre 10 y 20 años casadas.
        Las chicas somos así, conservadoras en lo sexual. Las chicas no somos guerreras (contra lo que decía la letra de aquella canción)
        Besos
        La Margaret

  8. APG dijo:

    Estimada Sargento,

    En este artículo en The Guardian ( http://www.guardian.co.uk/books/booksblog/2012/aug/16/book-cover-theories-edinburgh-festival ), dos diseñadores exponen veinte teorías sobre tapas de libros para atraer a los lectores, olvidando -claro- que lo que debe primar es el contenido sobre el continente.

    Sigo defendiendo la idea de “tapa en blanco” que desarrollé en este relato en donde existe una feroz discusión entre un escritor y su editor: http://wp.me/Pm2kM-4z

    Saludos desde Baires,
    APG

  9. Susana Moo dijo:

    Me gustaría enviar mi libro Microrrelatos Eróticos (http://www.erotomanias.com/2011/09/susana-moo-erotomana/) a sargento Margaret y su troupe, siento dejar aquí la propuesta pero no encontré otra forma de contacto, quizás no supe buscar.

  10. severiana dijo:

    Señora,
    me temo que desde el mes de agosto, Samantha u otra ha tomado los mandos y retiene a la Sargento Margaret original maniatada y encerrada en una habitación. Está usted muy zafia. El otro día dijo noséqué de una “comida de rabos”, y ahora explica el éxito de 50 sombras de Grey con algunos de los argumentos que usó para El tiempo entre costuras, pero de una manera mucho más tosca y ramplona, como de tío que liga poco. No me extraña que haya comentarios que la acusen a usted de ser un hombre, por el aroma a Alberto Olmos que desprenden algunas partes de este post. Que si “no nos gusta hacer mamadas”. Mhm… precisamente la intriga para muchas feministas es el por qué de la fruición con la que todas nos lanzamos a besar y acariciar el “rabo” (como diría usted o Samantha) olvidando todo el rencor de siglos y encantadas de la vida. ¿A ellos les da asco “comer el coño”, entonces? Creo que tampoco. Pero bueno, no merece la pena seguir. Usted, queriendo zanjar la cuestión, sólo ha conseguido emitir otra columnilla del Yodona, otra escuálida sombra de Grey.
    Me quedo con los posts de El tiempo entre costuras.

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  12. julian bluff dijo:

    Hola!

    Como esto prácticamente ha terminado convirtiéndose en un consultorio de sexología de periódico generalista me da no sé que intervenir ¿No se ha fijado el aspecto que tienen los asesores zezuales de estos periódicos de no comerse, los pobres, ni el centro del donut? Mayor fiabilidad me ofrecerían en este prototípico debate las opiniones de alguno de los tronistas de HMYV, pero, para ser rigurosos, dado visto los sustanciosos asuntos a los que dedican su tiempo, no creo que vayan a malgastarlo en leernos. No obstante voy a echar mi cuarto a espadas o a bastos (da igual) (pero que sea algo grande y duro)

    El público femenino de softcore chick lit supongo que más o menos debe perseguir lo mismo que el público masculino consumidor de porno vintage: distraerse y ponerse a tono. Y si se tercia hasta encoñarse un poquito del/de la protagonista. Y la clave del éxito de novelas como la de Gray, creo que reside fundamentalmente en que sus lectoras saben que pueden encontrarla en la librería del Corte Inglés -y no en el sex shop Spasmo’s- y que se la han leído ya Laura la Jefa de Ventas, la mama de Guille y la prima Ana, de Oviedo. Que se habla tranquilamente de ella en el programa de Ana Rosa y se comenta que van a hacer la peli, con Hugh Jackman de prota. Esto es, su hype radica básicamente, en haberse ocupado el marketing editorial de desligar su producto de la categoría “erotismo” para vincularla, mejor, al género de intriga. Y a haberse gastado una pasta en la promoción. Y a la portada. No, no; es cierto; no podemos olvidarnos de la portada.

    Besos para todas.

  13. Chema dijo:

    Olé por lo que dices Margaret. Ya podías haber nacido antes que la Simone de Beauvoir esa y haber escrito muchas más cosas como estas acerca de las tonterías del feminismo radical. Un abrazo.

  14. ¿Realmente crees que el éxito del libro se debe a razones sociológicas? ¿No crees que en realidad el mercado editorial está perfectamente planificado y toda “sorpresa” no es más que una estrategia? ¿Compramos lo que queremos o lo que quieren que compremos? Buen post, en cualquier caso. Brillante como siempre.

    • Estimado Francisco Miguel:
      Los editores no controlan -ni en un bajo %- el mercado del libro. Saben de lo suyo menos que los economistas, fíjate. Lo único que si pueden predecir son las cifras que van a vender en libros de texto. Por eso Santillana es la joya de la corona del Grupo Prisa. En narrativa y ensayo no tienen ni idea de por donde les van a salir las ventas. Los anglosajones saben un poco más de su negocio que los hispanos, pero no mucho más. Por eso sigue siendo divertido este mundillo. Hace tiempo, Javier Moro (último premio Planeta) decía en una entrevista en “Qué Leer” que había “tocado la tecla” de las lectoras con un libro suyo anterior que se había vendido mucho. Esa situación se repite casi en un 80% con todos los best sellers de nuevos escritores. Las editoriales saben/pronostican que el próximo libro de Ruiz Zafón o de Ken Follet va a vender mucho, pero ni idea de lo que va a vender una primera novela. Por eso merecen un analisis sociológico “El tiempo entre costuras” (ya lo hicimos en este blog) y lo de Grey. Los primeros sorprendidos ante estos fenómenos son los propios editores, no te quepa la menor duda. Repito que por eso adoro este mundo. El día que en el mercado editorial 2 más 2 sean 4, me cambiaré de afición.
      Un abrazo
      La Margaret
      PD: ¿La causa de que los editores no sean capaces de predecir las ventas? Muy sencillo: ineptitud y elitismo. Si te fijas, los editores en su mayoría, leen a DFW y a Thomas Bernhard. No tienen ni idea de lo que gusta a la masa compradora, que es la que les da de comer.

      • Muy clarificadora tu contestación, gracias.

      • VD dijo:

        Dudo mucho que un editor que lea a Wallace y a Bernhard viva de esa gran masa. Yo diría incluso que no le interesa en absoluto. Me viene a la mente el ejemplo de Cómplices, de la que hablábamos hace tiempo. El problema es que a ciertos lectores les molesta que exista una élite que les recuerda que lo que leen no es literatura sino folletín. No sé por qué. A mí no se me ocurriría leer un libro de Punset y pensar que estoy leyendo un libro de ciencia, una conducta muy típica de los lectores compulsivos de obras de divulgación. Editoriales como Akal, Gredos, Cátedra satisfacen unas necesidades de mercado específicas -la académica- de la misma forma que Sexto Piso, Impedimenta o Alba se dirigen a un público específico que no gastará un euro jamás en un libro de Planeta y sucedáneos.

  15. Jonan dijo:

    Yo ya lo tengo claro: la sargento Margaret es un tío. No hay duda.
    Por otro lado, la razón del éxito de “50 sombras de Grey” está bien claro: es el mismo tipo de éxito que antes tuvieron “El tiempo entre costuras”, la saga Millenium, “La sombra del viento” o “Soldados de Salamina”. La gran masa lectora (dicho sea con todo respeto) lee (o compra) lo que ve leer a los demás, tengan o no interés a priori en lo que están leyendo. Y da igual si se trata de una novela erótica, policiaca o histórica: ¿dónde va Vicente (perdón, Vicenta)? Donde va la gente…
    ¿Que cómo se consigue ese primer empujón, los primeros miles de ejmplares vendidos? Pues ni idea, claro: si lo supiera montaría una editorial para forrarme (bueno, si leo dos veces esta frase me entra la risa). Ahí sí que estoy de acuerdo con el sargento margareto: por suerte, en el mundo de los libros 2+2 a veces no son 4. Pero sólo a veces.

  16. VD dijo:

    Lo de Platón, de lo mejorcito que he leído aquí.

    Eso sí. ¿La felación repulsiva? Joer, Margarete, eso es como decir que a todos los tíos les da asco practicar cunnilingus. No se puede generalizar y menos con sexo de por medio.

    • Amigo VD:
      La naturaleza es muy sabia (perdón por el tópico pero es necesario). La naturaleza, para proteger a los indefensos recien nacidos ha hecho a la hembra diferente al macho en lo referente al sexo. (En otras cosas también).
      [Voy a simplificar porque voy a generalizar. Perdón. Pero esto requiere un libro y no me cabe en la caja de comentarios.]
      El hombre es promiscuo por naturaleza y la mujer no. Eso no quiere decir que los hombres no sean capaces de controlarse, ojo.
      La mujer valora más -en la relación íntima- lo sentimental que lo físico. Y es así porque su naturaleza le permite excitarse sexualmente cuando hay algo más que lo físico. El hombre se excita con lo que ve y la mujer con lo que escucha [vuelvo a pedir disculpas por la generalización]. Y esto es así porque hay sentimiento. Hay romanticismo (necesario para la excitación femenina) cuando la señora ve que hay futuro en esa relación sexual. La hembra, por biología, necesita comprobar que ese chico, ese macho, volverá mañana para hacerse cargo del fruto que podría resultar de esa penetración. Además la mujer -en su fuero interno- es madre, siempre es madre y toda practica sexual no encaminada a la procreación le repugna por naturaleza. Por eso la “felación”, que tiene poco que ver con la concepción, no nos gusta nada. A los chicos (homos o bi) sí les gusta, claro. Pero esos son hombres no mujeres.
      Un saludo
      La Margaret

      • Inmaculada Concepción dijo:

        Menuda sarta de barbaridades, no sé si hacer como que este post y sus comentarios no han existido jamás, o directamente borrar su blog de mis favoritos. ¿Romanticismo necesario para la excitación femenina? ¿Las mujeres no son promiscuas por naturaleza? ¿La mujer en su fuero interno es madre siempre es madre? Bueno, creo que me voy a dejar el curro y a dedicarme a mis labores porque sino voy contranatura… No sé si hombre o mujer, lo que sí sé es que la Sargento Margaret posee unas opiniones de lo más reaccionario y rancio que haya visto en mucho tiempo. Qué verguënza ajena, Margaret. El ambiente ejerce un poder transformador sobre la genética hasta que al cabo del tiempo y si la modificación es adaptativa para la especie termina modificándola de forma que no puede hablarse primero de naturaleza y luego de cultura, no creo que lo segundo se derive de lo primero, ambas están interrelacionadas.
        Para libros eróticos de calidad El Amante de Lady Chatterly. ¿Cómo explicarías que ella esté enamorada de un guardabosques y lo prefiera al poder (económico) y la tranquilidad que le proporciona su marido?

      • Querida Inmaculada:
        Hay una realidad biológica que el ambiente (lo cultural o la educación) nunca podrá cambiar. Me refiero a que nosotras somos las que parimos. Eso condiciona todo, nos guste o no.
        Te recuerdo que El amante de lady Chatterley lo escribió un hombre.
        Un saludo
        La Margaret

      • VD dijo:

        Conclusión: las que la chupan son unas viciosas contra natura. Pero Margarete…

        Y eso de que el hombre es más promiscuo que la mujer es un mito chino filipino.

      • Vamos, Vicente, que tú eres mucho más inteligente (creo) que lo que acabas de escribir deja ver. Yo no he acusado a nadie de “viciosa”. Yo solo estoy hablando de biología y de comportamientos, sin entrar en valoraciones.
        Vicente, querido, no dejes que caiga el nivel de la conversación. Anda, rico.
        Un saludo.
        La Margaret

      • VD dijo:

        No creo en el positivismo, Margarete. Pero tampoco creo que pienses que todas las mujeres que practican felaciones son unas viciosas (pero se deduce, ojo). Sólo creo que no estás vacilando un rato. Me quedo, pues, con la ingeniosa interpretación de Platón. Hay que reconocer que es buena, sí señora.

  17. Sr. Silencio dijo:

    Vamos con las churras. No sé si tiene algo que ver (en realidad, sí lo sé), pero si pienso en las personas que conozco que han leído los libros de marras, hay curiosas coincidencias. Son todas mujeres de educación conservadora y de clase social media-alta. Y todas lo han devorado como si no hubiera mañana.

    Que sí, que una cosa es que te pongan el librito en todas las estanterías de todas las librerías de barrio, pero si el libro no toca esa tecla de la que habla Javier Moro, todo se va al traste.

    Esta novela toca la tecla de ese tipo de mujer que comentaba, una mujer que al leer se sonríe por lo bajo y piensa “uy,uy, qué fuerte es esto”, precisamente porque en la cama no pasan de la postura del misionero. Es su manera de creerse transgresora, ¿a quién no le gusta sentirse transgresor un ratito? Luego terminan el libro y vuelven a su vida tranquila y recomiendan el libro a sus amigas cuando se toman el café después de llevar a los niños al colegio.

    Por mi parte está bien que así sea. Aunque sea a través de una historia convencional (un príncipe azul vestido de cuero) y conservadora (por las razones que explica Margaret), puede servir para abrir una puerta por la que algunas, quizás, se atrevan a pasar y a buscar otro tipo de literatura, ésta sí, verdaderamente transgresora. Serán pocas, pero alguna habrá.

    Y ahora las merinas. Margaret, ¿de verdad la naturaleza impide a las mujeres ser “amazonas” sexuales? ¿No será la educación y la cultura las que han llevado a muchos hombres y mujeres a reprimir prácticas consideradas deshonrosas? ¿O a sacarlas del dormitorio matrimonial y llevarlas a los prostíbulos? Hay muchas mujeres a las que sí les gusta practicar felaciones. Igual que hay mujeres a las que le gusta el BDSM, quizás, precisamente, porque se invierten esos roles tradicionales. Hay cuestiones, en el sexo, que están ligadas a la naturaleza. Sí, es cierto, el hombre suele ser empujado por sus hormonas a transmitir sus genes todo lo posible, es decir, a meterla allí donde le dejen. Pero hay otras que son, simplemente, culturales.

    • En el comportamiento sexual de una mujer recien casada pesan mucho los condicionantes culturales (la educación …), pero cuando tratamos de señoras con más de 10 años de cam,a matrimonial, lo cultural se reduce bastante y lo natural (lo biológico ) pasa a ser preponderante.
      Repito que hablo de la mayoría. ¿Hay mujeres a las que les gusta la felación?, claro que sí. También hay personas a las que les gustan los libros de Fernández Mallo. Pero la mayoría, no.
      Un saludo
      La Maggie Mae

      • Ire dijo:

        Maggie, puede que simplemente lo que pase después de 10 años de vida conyugal sea que ya no hay deseo. Si a esas mismas señoras que se aburren en la cama con sus maridos se les plantara delante un macho guapetón sexualmente exigente veríamos si les gustaba o no. Otra cosa es que se atrevan a buscarlo. Seguramente estos libros les hacen pensar que sí.

  18. ascopena dijo:

    Si resulta que todos somos un manojo de impulsos naturales fuera de control y yo como hombre estoy destinado a querer meter a todas horas donde sea para así petar el mundo de retoños que perpetúen mis genes ¿de dónde vienen estas ganas de meneármela que me han venido de golpe y porrazo y sin venir a cuento? ¿Siguiendo el razonamiento del sargento Faggot no debería de repugnarme la sola idea de desperdiciar una nimia gota de zumito de vida?

    • clamide dijo:

      Encantada de leerte, ascopena; por tus palabras estás próximo a lo que considero debería ser un humano, no sólo un hombre ( si además me enterara de que eres vegano y no te gustan los “toros” -al contrario de lo que presume la sargentomargaret- pues …¡ya sería la repanocha!

  19. anonim dijo:

    Las mujeres son mucho más celosas que los hombres de su intimidad sexual. Esto parece cultural: en seguida la llaman guarra a una, si se descuida un poco. La mujer (creo) es la única hembra de su especie que intenta ocultar su ciclo fértil, hasta ahí llega la cosa.
    Pero en la intimidad de una lectura el asunto cambia, yo tengo varias amigas (algunas amas de casa de 50 años) que les gusta Bukowski, por ejemplo. Y a mi madre le encantó “Tenemos que hablar de Kevin”, cosa que me dejó de media pieza.

    Lo de la insatisfacción sexual después de 10 años de matrimonio igual se debe a que su marido es un tipo barrigón, acomodao y vago, que al llegar a casa se pone SU camiseta llena de agujeros y manchas, se sienta a ver el fútbol con una cerveza en la mano y no escatima en pedos y eructos, a voluntad del organismo. Mientras que ellas siguen poniéndose guapas, siempre. Sugiero esto como una hipótesis a tener en cuenta.

    Aunque este post parece más un paseo de aficionao por la psicología evolutiva que la opinión de una persona verdaderamente inteligente (y no digo que le falte razón), en casa somos fans desde hace tanto tiempo que no podemos si no seguir aplaudiendo.

  20. Benoit dijo:

    Lo bueno de ser periodista es que puedes darle al pico sin tener ni puta idea de nada. Por ejemplo, te puedes montar una morralla de articulillo casposo hablando de biología, sociología, antropología, psiquiatría, psicología, márketing editorial, literatura popular y otras disciplinas, soltando majaderías de culturilla de supermercado y necedades, a destajo y sin ningún criterio. A veces, sargento Pilingui, sería mejor que te metieras una polla en la boca: eso te impediría decir todas las bobadas que dices. Y abandona ese tonillo pontificador y condescendiente, bonita.

  21. Manuel Vicent también ha notado un cambio:

    http://elpais.com/elpais/2012/09/15/opinion/1347726458_146741.html

    Domingo 16 de septiembre en EL PAÍS

  22. Lilí Marlén dijo:

    Pues claro. Si lo dice hasta la Biblia: que suden ellos.

    • Ire dijo:

      Bueno, Lilí, yo tengo unos amigos que ella tiene una doble licenciatura y un sueldazo en una multinacional y él se ocupa de la casa y de llevar al niño a la guardería. De momento parece que les va bien así. Claro, no sé si este plan les durará toda la vida.

  23. Joder, vaya pollo se ha montado. Si lo llego a saber me leo yo la novela y le hago reseña.

    Bueno, se me ocurren setecientas barbaridades diferentes que tienen que ver con las mamadas y otras cosas del querer que me las voy a callar. Estoy con Maggie en algunas cosas tipo “nadie sabe dónde está el filón”, etc, pero hay una cosa que está clara: la sección de novela romántica del corte inglés siempre fue más grande que la de cine, por ejemplo, o que la de botánica o incluso la de biografías ejemplares. Al menos en la parte del mundo que yo habito. Para mi siempre ha sido un misterio porqué eso era así, quién podía comprar semejantes libros y si daba para tanto tanto espacio. Parece que sí. Moccia da fe. Y esto es como todo: dar un paso al frente y sustituir el cabriolé de Bovary por la habitación del pánico con sus látigos y sus tachuelas. Hay que modernizarse. La portada ayuda, claro, no es lo mismo esto que un torso desnudo abrazando a una rubia con ropa de cama. Por muy bonito que sea lo segundo no te lo puedes llevar a la playa porque es un corte. Grey lo que ha logrado es que nadie sienta pudor a la hora de llevarse el tocho a la piscina porque no estamos hablando de amor, sino de sexo y del duro, además. Los seis trillones de ejemplares vendidos nos darán siempre la razón, pensarán las orgullosas y los orgullosos portadores. Las fajas (de los libros, se entiende) no se ponen porque sean bonitas. El truco, pienso a veces, está en conseguir que alguien lea algo vergonzante permitiéndole alegar curiosidad: “ya te contaré”, dirá el culpable a sus amigos, “pero de momento me estoy echando unas risas”. Así, muy dobladita, es como mejor entra. Ya paso también con Dan Brown y la excusa de voy a ver lo que dicen de la iglesia.

    • Querido amigo Tongoy:
      Hay un momento clave: cuando es ella la que pide entrar en la habitación roja. La chica acaba disfrutando con las practicas sexuales propuestas, en principio, por él. Esa es la trampa (y el gancho) de la novela. Ahí está lo que la diferencia de las clásicas novelas románticas. La mujer disfrutando de lo que el hombre (siempre más guarro y con la imaginación más calenturienta) le propone. A las lectoras nos ha encantado convertirnos en ese personaje mientrar leíamos. Nos gusta identificarnos con ella, igual que a mis nietos les gusta pensar que son Batman o Superman. Los hombres no vuelan, igual que las mujeres no disfrutamos de las guarrerías que los hombre nos hacen (o nos piden) hacer. Pero para eso están los libros.
      Un abrazo
      La Maggie

      • Ire dijo:

        No sé, Maggie, ya te he dicho que no he leído el libro y no había sentido ni la más mínima curiosidad por él hasta este post. Me he dedicado a buscar un poco por ahí de qué va, y resulta que la escritora es una publicista. Vale, pues ya lo tienes. Éste sería el típico producto ‘de diseño’, en el sentido que está meditado hasta el milímetro para llegar a dónde quiere llegar. Pero eso no quita que no pueda aceptarte que lo utilices para justificar que el feminismo y la igualdad entre sexos son chorradas. No todas las mujeres somos iguales. Ni todos los hombres, afortunadamente. Y las prácticas sexuales de cada cual, ‘perversas’ o ‘aburridas’, no tienen nada que ver con todo esto.
        Un beso.

      • Ariane Set dijo:

        Qué pena que no disfrutes del sexo, yo lo hago con las ‘guarrerías’ que los hombres nos hacen y con las que les hago yo a ellos, más.

      • jose dijo:

        Si fuera así yo no tendría ningún problema con la novela (salvo lo horrorosamente escrita que está, que por lo que he oido, haces la traducción directamente con el google translator y la calidad mejora con respecto al original). El problema para mí está en el mensaje rancio y anticuado que transmite, por que sí, mucha transgresión y mucha gaita (que según parece la falta de documentación sobre el tema ha hecho que más que una relación bdsm parezca un maltrato) pero el mensaje del final (que me he leido los spoilers en un foro para ver si acertaba) son los mismos ultraconservadores de siempre

  24. Marqués de la Leff dijo:

    Una felación desganada, por cortesía u obligada, ni es mamada ni es nada…

  25. VD dijo:

    Y lo mejor de todo, para mí, sigue siendo que este nuevo hit empezó como fanfic de los vampiros swaroski. Si lo llego a saber, hace años que me hubiese hecho agente de Perlita Schumacher (una de las autoras españolas más conocidas de Fan Fiction en castellano, gracias a su memorable Harry Petas homosexual version). Pero vamos, que hay cosas que se ven venir. Un ejemplo es el libro de la Acapulca (sí, esa, la pija de Miami), que ya es un pelotazo sin estar todavía escrito. Eso no lo supera ni las futuribles de las cajas de ahorro. Tremendo.

    • Silvara dijo:

      Se echa de menos a Perla Schumajer. ¿Dónde estará? Desde que se fue, el fandom no ha vuelto a ser el mismo: ya nadie se casa en matrimonio.

      La cuestión es que a este libro ya le han salido hijos. Atentos a la versión de Sylvia Day “No te escondo nada”, que amenaza con ser también un éxito de ventas. Sólo diré que en el libro aparece la expresión: “follando como conejos salvajes”.

      • Se lo recomendaré a mis amigas de la playa. Ellas no usan esa expresiones, pero les encanta leerlas. ¿Como has dicho? “follando como..” GENIAL
        La sargento, la que no se come un colín.

  26. En mi opinión, tras intentar leer el primer libro (sin conseguirlo), es como una novela de Corin Tellado pero con palabrotas… Sexo, pene, vagina, sado, maso y esas cosas…
    ¡Firmes, Sargento!

  27. johnconstantinebastard dijo:

    Y si el libro no hubiera tenido en España la acostumbrada publicidad ¿gratuita? por parte de telediarios, periódicos y revistas de “tendencias” (je) debido a su éxito en los USA ¿habría triunfado igual?

    • Está claro que esa publicidad y esa promocion en TV… es necesaria. Pero tú puedes disponer de un gran presupuesto de medios y conseguir que se hable de tu libro en todas las radios, TVs y suplementos dominicales y luego sacar unas ventas normalitas. para que se convierta en un super (super de verdad) ventas, tiene que haber algo más. Como lo había -por ejemplo- en “El tiempo entre costuras” de María Dueñas.
      La Margaret

      • johnconstantinebastard dijo:

        ¿Ejemplos de grandes campañas y ventas muy muy normalitas, plis? Que yo soy muy criticón y de la opinión (revisable, por supuesto) de que cuando un libro se reseña o se alude a él en según qué programas de radio, se le meciona en telediarios, se escriben artículos sobre él en las revistas femeninas, etc , no hay dios(a) que se sustraiga…. Independientemente de que libros como el 1ª de la Sra Dueñas hayan triunfado por méritos propios y dichas campañas en los medios hayan venido a posteriori.

        Vamos, de los libros de literatura popular (lo de Best Seller ya me cansa, perdón) con promoción multimedio de los últimos años no recuerdo yo ningún fracaso. Otra cosa sería de hablaramos de obras en teoría destinadas a un público mas exigente.

  28. Pipa dijo:

    Aayyyyy! ¡Sargento Margaret, pero qué cosas dice! Sigue usted siendo mi ídola, pero p’a otras cosas, que este análisis de lo femenino-sessuá me parece de saldo de mercadillo.

    Ya lo han dicho todo Agapito, Jose, Ire, Susana Moo … Pero yo abono en lo mismo: siempre me ha parecido un misterio que chavalitas guapas pierdan las bragas detrás de vejestorios feos con los bolsillos llenos. A mí, las limusinas no me ponen nada a no ser que el bicho de dentro (sea el jefazo o el chófer) esté buenorro. Pero para gustos … Ahora, no me conformo con que se haga sociología en dos puntadas a cuento de las opciones de algunas mujeres, y nos endilguen a todas el mismo traje como comportamiento “natural”.

    Un saludo

  29. Disalch dijo:

    Una recomendación, por eso de la sociología evolutiva de la hora del té: http://www.newyorker.com/arts/critics/books/2012/09/17/120917crbo_books_gottlieb

  30. Muy bien, querida Pipa. A ti te parece que mi análisis es de “saldo de mercadillo”. Benoit dice que mi “post” es “una morralla de articulillo casposo donde suelto majaderías de culturilla de supermercado y necedades, a destajo y sin ningún criterio”. Otros me dicen que esto es “una mierda de relato” o que me meta “una polla en la boca” (me imagino para no poder hablar mientras tanto. No saben que yo casco hasta debajo del agua). Me han acusado tambien de no ligar lo suficiente y, lo peor, de ser un tío. Pero lo que nadie ha hecho -despues de 60 comentarios- es argumentar razonadamente en contra de las causas que yo expongo. Aún estoy esperando que alguien me diga por qué estoy equivocada y -no sé si eso es pedir mucho- por qué se han vendido tanto, según el, estos libros.
    Esos argumentos razonados pueden venir acompañados de insultos (me ponen) o no, pero me gustaría que alguno de vosotros se estruje un poco las neuronas y haga el esfuerzo que yo hice para poner negro sobre blanco el fruto de ese proceso mental.
    Como firmo con seudónimo, en el caso de que entienda que esos nuevos argumentos son correctos y los mios no, estoy dispuesta -no tardaré ni 5 minutos- a reconocer que me he equivocado. Y lo diré públicamente. Pero, repito, que alguien me convenza con argumentos.
    Aqui quedo, aguardando
    Un beso
    La sargento Margaret

    • Ire dijo:

      Pero Maggie, es que no hay nada que argumentar.
      Que a las lectoras de este libro les gustaría que su maridito estuviera como un tren y las tuviera esclavizadas sexualmente y que, además, les pagara la peluquería, los modelitos y la esteticien sin rechistar a cambio de eso y que ellas estarían encantadas con ese trato, pos vale. Pero no me generalices, porfa.

      • Querida Ire, no me queda otro remedio que generalizar. Se ha producido un cambio en las mujeres de entre 35 y 50 años. ¿Que no todas son iguales? Por supuesto que no. Pero es verdad que si estos libros slaen a la venta hace 20 años no se hubieran vendido tanto. Y generalizo porque todas somos mujeres y es nuestra naturaleza el factor determinante para explicar este fenómeno editorial. ¿Hay excepciones? Claro que sí. Tú serás una de ellas. Pero estos libros van a vender en España millones de ejemplares y se van a convertir en un fenómeno editorial (si no lo son ya). Y no ha sido solo debido a la promoción o al boca oreja. Aquí hay algo más y lo que hay es lo que yo argumento en mi explicación. Repito: sigo esperando que alguien rebata mis argumentos.
        Un saludo
        La sargento Margaret
        PD; Que nadie quiera ver que no soy una mujer en el hecho de no haberme incluido en el grupo de mujeres de entre 35 y 50 años. No lo he hecho porque soy mayor de 65 años. Solo por eso. Lo digo porque hay algunas/os que están a la que salta.

    • johnconstantinebastard dijo:

      Pues yo no veo por dónde rebatir la explicación de la Sgto, que en si me parece muy razonable, aunque el problema es que para afinar mas haría falta un estudio analítico con cifras de satisfacción, ventas, etc, respecto del libro. Lo que si creo,p.e.,muy a priori es que el público potencial (a la m. con el “target”) de este libro -supongo que mujer moderna, urbana, independiente etc y tralará- tiene pocas zonas de intersección con el ya mentado de María Dueñas (que puede ser p.e. un público mas afín a “Amar en tiempos revueltos”). Y recalco lo de a priori porque habrá gente que en ambos casos lo habrá leído por la invasión publicitaria. La cuestión mas que de cifras de ventas tiene que referirse a quién ha disfrutado leyendo, o le ha convencido, el libro en cuestión.

      • Aquí tenemos un problema, john. La editorial española dice lo de “porno para mamas” porque se fía de los estudios de mercado (analisis cualitativos y cuantitativos) que ha realizado su matriz, Random House, en USA. En España no hay datos sobre qué tipo de público está realmente comprando estos libros. Mi percepción (solo es una percepción) es que hay bastantes lectoras de “El tiempo entre costuras” que están leyendo “50 sombras de Grey”. Pero no se trata de públicos idénticos. Creo que el de “Grey” es un poco más urbano. Pero no tengo datos de ningún estudio porque no se ha hecho.
        Un saludo
        La Maggie Mae

  31. Ire dijo:

    Mira que eres terca…
    Lo están vendiendo como ‘porno para mamás’, por lo que he visto. Y yo añadiría ‘para mamás que no han visto nunca porno’. No creo que haya mucho más, Maggie. Tampoco es tan raro de entender. Hace 20 años ni se hubieran atrevido a pedirlo.

    • Hace 20 años queríamos ser la princesa del cuento. Hoy seguimos queriendo ser la princesa, pero también nos gusta imaginarnos que esa princesa que soñamos ser, además, es una folladora complacida y no solo complaciente.
      Con una novedad: Nos gusta vernos como una mujer complacida pero no según, lo que nosotras entendíamos y entendemos como mujer sexualmente satisfecha, sino como lo que los hombre quieren ver como mujer que goza con el sexo. Son dos cosas muy diferentes. Y ahí está la clave del éxito de la novela.
      Un saludo
      La Margaret

      • Ire dijo:

        Vale. Pongamos que tu interpretación es correcta. Pero ¿crees que la lectora se percata de ese detalle? ¿o más bien lo interpreta como que el ‘amor’ logra vencer la última resistencia de la chica? No sé, lo pregunto porque igual es más una cosa de la escritora y del mensaje – tampoco tan diferente al resto de novelas románticas – que de lo que percibe la lectora.

  32. En el fondo, para mi la validez o no del argumentario de la sargenta radica en la aceptación por parte del público femenino del blog de de una serie de premisas que nadie (o muy pocas mujeres) está dispuesto a aceptar públicamente.

    Por poner un ejemplo similar -porque me he explicado putapénicamente-, hay un montón de gente que a determinada edad -mis 40 p.e.-justifica su soledad o falta de pareja por su ansia de independencia, no es cómodo vivir acostumbrarse a otra persona a esta edad, patatín, patatán, en vez de decir (como le ocurre a un servidor) que esta sola porque no ha encontrado una pareja a la que le guste -y NO QUE LE GUSTE-.

    Pues análogamente, a esta alturas de la jugada, que la mujer autoconsiderada moderna e independiente acepte y reconozca premisas como su gusto por el poder, la pela dura y dura y el goce sexual supeditado al dominio de su hombre sobre ella pues lo veo dificillo.

    • Ire dijo:

      Vale, John, sigamos por ahí.
      Comenté que tengo unos amigos que han invertido los papeles, en cuanto a lo económico se refiere, porque ella tiene un muy buen trabajo y él se fue al paro el año pasado. No sé qué hacen por las noches, pero imaginemos que ella, abusando de su poder, lo obliga a lamerle los tacones cada noche o no le dará dinero para tabaco, y yo voy y escribo una novela sobre eso, añadiéndole toda la sal gorda que podamos imaginar y más, porque además descubre que así se realiza. Como juego está muy bien, pero eso no se lo creería nadie, no? Pues con esta novela pasa lo mismo, con la diferencia que es creíble porque nuestras abuelas funcionaban así, y muchas mujeres siguen funcionando así.

      El discurso de la Maggie me parece un pelín preligroso, porque parece justificar esos comportamientos que son injustificables siempre.

  33. Pingback: No fue televisada porque no hubo revolución « Pablo Poveda

  34. johnconstantinebastard dijo:

    Por seguir con la discusión, que está respetuosa y divertida, Ire , lo que no se es si tus objeciones a las generalizaciones de la Sargento son porque consideras que, como todas las generalizaciones, son injustas, o porque piensas que de hecho la mayoría o una porción muy amplia del espectro femenino no se ajusta en absoluto a lo afirmado….

    Pero lo que si pienso, desde el punto de vista masculino, es que se ha producido un cambio muy ,muy gordo en el tipo de hombre que las mujeres esperan/desean conocer. Y para ello no hay mas que hojear las revistas de tendencias masculinas que se han publicado en los últimos años como GQ, Esquire, FHM, y que hace unos años no existián ni de coña (solo el MAN era parecido y en un tono muy diferente). Quien se ría de las revistas femeninas estilo COSMO o similares ya puede ir cerrando la boquita porque lo de las revistas masculinas lo multiplica al cubo. El tipo de hombre que se publicita/propone/anima en esas publicaciones es el que no tiene problema en gastarse 3000 euros de nada en un peluco , 240 euros en un pañuelo de Hermes o Gucci, 190 euros en cosméticos masculinos de difícil justificación…Osease, en lo monetario, el objeto húmedo de sueño de las seguidoras del libraco punto por punto.

    • Ire dijo:

      Nada de cambio, John. Sexo, amor y dinero, en ese orden o el que prefieras, tanto para unos como para otros. Como siempre.

      Lo que no puedo aceptarle a la Maggie es que diga que ‘está en nuestra naturaleza’ someternos al macho alfa porque somos madres en potencia. Normalmente, las que se someten es porque no tienen más remedio que hacerlo pensando en los hijos, en eso tiene razón, pero no ‘porque esté en nuestra naturaleza’. Igual que las que se someten por la pasta lo hacen porque quieren y les conviene así, no porqué esté en ‘nuestra naturaleza’.

      ¿Está en vuestra naturaleza pensar que si os ponéis un pañuelo Gucci las titis van a caer rendidas a vuestros pies? Algunos se lo creerán, no te digo que no.

      Saludos

      • johnconstantinebastard dijo:

        Um…. Lo que si pienso que está en nuestra naturaleza masculina es pensar (o saber….) que demostrando, o aparentando, estar podrido de dinero, o siendo alto, guapo y/o cachas, muchas pero que muchas titis van a caer rendidas a nuestros pies. El que el dinero se demuestre con un pañuelo de Gucci o que el “muchas titis” se convierta en “las titis” es pasar de un plano mas abstracto a detalles mas concretos.

        En el fondo creo que el concepto de nuestra discusión es si la elección de este tipo de hombre y/o relación sexual es una decisión consciente o inconsciente. Y como hombre, obviamente, no tengo la mas mínima idea. Pero es que tampoco tengo claro cuál de las dos respuestas, en caso de ser la acertada, me parecería mas insatisfactoria. El que esa elección estuviera en la (vuestra) naturaleza implicaría la imposibilidad de arrancar ciertos atavismos después de nosecuantos miles de años de historia humana. Y el que esa elección fuera consciente implicaría como la sofisticación y la modernidad, al final, no sirven mas que para hacernos volver, en muchos comportamientos, a la casilla de salida.
        Saludos

      • Ire dijo:

        Eso ya depende del concepto de cada cual.
        Supongo que para la mayoría de tíos es más satisfactorio pensar que ‘está en nuestra naturaleza’ buscar vuestra protección que que os estemos vaciando la cartera.
        Saludos

  35. Lola R dijo:

    Llegué a la página 110 de las sombras de Grey precisamente para averiguar por qué tiene éxito. Si no fuera así lo habría dejado en la primera página. Tu escrito, estimada sargento, contiene algunas imprecisiones. Punto uno: Si hubieras leído el libro no se te habría escapado que hasta la página 100 no hay sexo, sino solamente novela romántica más bien vulgar: chica pobre enamorada de hombre rico, como si fuera fácil. Como un culebrón, vamos, de los que tanto enganchan a las mujeres que hemos dejado atrás la edad fértil. Entonces valdrían las mismas razones de éxito que para Corín Tellado o La Dama de Rosa, (también me valen Madame Bovary, Anna Karenina o El amante de Lady Chatterley). Punto dos: Las mujeres no sólo buscamos hombres fuertes, capaces de defendernos de las alimañas. También por instinto elegimos otro tipo de hombres tiernos, cariñosos con las crías. Esto no lo digo yo; lo dice Eduardo Punset, que sabe más que los neurólogos. Punto tres: Las fantasías sexuales de las mujeres, precisamente por la represión que nos provoca la sociedad patriarcal, van muchas veces por el sado, pues si te obligan a algo, no tienes culpa ni responsabilidad y entonces la mente se libera. Pero que la fantasía sexual sea de “átame”, no significa que la realidad vaya a ir por ahí. Para terminar, no es cierto que a las mujeres no les gusten las felaciones. Es como decir que a los hombres no les gusta el cunnilingus. Hay personas a las que sí les gusta complacer al compañero de cama, y hasta los organos sexuales externos, que tanta semejanza tienen con las flores.
    En fin, entro aquí por vez primera, después de leer una entrevista que te hicieron en Quimera. A mí tampoco me caben muchas dudas de que eres un tío.

    • Querida Lola:
      Has leído 110 páginas de “Sombras de Grey” pero mi “post” no. Si lo hubieran hecho te habrías dado cuenta de que en el primer párrafo explico el por qué a las mujeres -en general- nos gusta el esquema, los componentes, de la novela romántica. Porque digo que “50 sombras..” es novela romántoca con un ingrediente más, sexo.
      2º ser poderoso no es incompatible con ser cariñoso. A las mujeres nos encanta que nuestro hombre, al volver a casa, léa un cuento a los niños y les haga cariños. Pero si lo hace despues de una dura jornada en el banco de inversión, en la que ha conseguido cumplir el objetivo del mes y asegurar que a final de año vamos a cobrar el bonus (1 millón de €), pues mejor.
      Si hubieras leído con atención mi “post”, habrías entendido que mi argumento se basa en que la diferente naturaleza hace que los gustos en lo referente a sexo sean muy diferentes entre hombres y mujeres. Por eso no es válido eso que dices de que “no es cierto que a las mujeres no les gusten las felaciones. Es como decir que a los hombres no les gusta el cunnilingus”. Resulta que a los tíos sí les gusta, en su mayoría, el cunilingus. Pero todo es debido a que el hombre no tiene la reproducción clavada en el subconsciente. El hombre no se puede quedar embarazado. La mujer sí. Y por eso las prácticas sexuales que no están encaminadas a la procreación pues, directamente,no le apetecen. Eso no quiere decir que el sexo que gusta a las mujeres sea peor. Solo significa que es distinto. Te propongo que reflexiones sobre un hecho: ¿Por qué cuando te has liado con un tío -que no conocías de antes- una noche y ha habido penetración, al día siguiente sientes remordimientos, y te sientes miserable cuando, pasado un día, no te ha llamado y sin embargo ese mismo chico está más feliz que unas castañuelas y baja al bar y se lo cuenta a todos sus colegas como la mayor hazaña? Piénsalo
      Un beso
      La Margaret

  36. Alfredo dijo:

    En realidad el resumen de su éxito es este: Es una novela romántica con algo de folleteo que no te hace quedar mal cuando sacas el libro en el metro. Es algo así como el libro que ha sacado del armario a muchas lectoras de Harlequin.

  37. cualquiera dijo:

    Follar y hablar de follar se lleva, y mucho. Eso, sumado a nuevas necesidades para nuevos lectores formados en el porno de internet.

    La lección de antropología de género sí parece una degeneración de los prejuicios de un hombre a quien le hace gracia meterse en la piel de una mujer sesentona y sentar cátedra desde esa impostura. Confundir “lo que nos gusta” con una supuesta “naturaleza” inveterada resulta a estas altures demasiado miope. A los humanos, señora mía, miña señor, no nos conoce ya ni la madre que nos parió. “Lo que nos gusta” es más una herramienta social que un brote celular de nuestro presunto verdadero “yo” y no pocas veces se compone de lo que creemos que nos debe gustar o lo que nos gusta que nos guste. Por eso a muchas mujeres una felación puede resultarles tan o más excitante que otras modalidades sexuales, pese a que su objetivo no sea el de la procreación. Tampoco el objetivo de la gastronomía es el de alimentar a la especie: y, mal que le pese a algún fructívoro en la sala, no estamos locos por volver a mascar raíces y bayas en vez de sofisticaciones como la pasta o un Cabernet Sauvignon de Napa Valley o las croquetas de nuestra abuela. Nadie diría que nuestra verdadera naturaleza reside en comer carne humana. Sin embargo, en esa caverna platónica del post, es más que probable que también formase parte de nuestra dieta. Reivindiquémoslo entonces.

    [Y a lo mejor, de ahí la gracia de las felaciones. Siento el mal chiste]

    “Lo que nos gusta” podrá seguir siendo todo lo cavernario que quizás “aún nos guste” pensar que es, Margaret, pero lo que resulta desconcertante es ver cómo la naturaleza hace tiempo que no llega para explicar algunos comportamientos humanos. O tal vez no “la naturaleza” sino “esa naturaleza” concreta que hemos interpretado hasta ahora. Hemos visto en la naturaleza lo que hemos querido: machos promiscuos y hembras en el nido, viudas negras y mantis caníbales. Ahora resulta que los pingüinos eran monógamos, las leonas cazadoras, los cuervos más fieles que Romeo y Julieta y el noble pueblo bonobo una orgía de machos y hembras para facilitar la convivencia. Lo de la mujer sumisa es un mito como otro cualquiera que puede seguir polinizando muchas fantasías sexuales, y lo hará, pero de ahí a pensar que en ella reside la verdadera mujer va un abismo.

    La verdadera mujer, dondequiera que esté, se debe de estar tronchando de risa.

    [Por cierto: lo que como “personas” interpretamos en el juego social se denomina rol, un “role”, una mascarada, un papel dramático. No un “roll”, un rollito primavera o un california roll. Disculpe la suficiencia, etimológicamente creo que son lo mismo, pero es curiosa la errata. Olvidar que nuestra “verdadera naturaleza” se parece más a un guión teatral que cambia con la luz de escena nos hace caer en rollos pseudo-naturistas a mi juicio algo simplones para explicar un éxito editorial].

    Y por otro lado, qué pasa con la verdadera y sumisa y cavernaria mujer si algún día los varones son capaces de embarazarse? Al pez payaso le sucede algo así, cambia de sexo en un mismo tránsito vital. También otro pez conocido como doncella. Ahora resulta que la naturaleza tampoco lo tenía tan claro en cuanto al género como creíamos.

    Las sombras de Grey como las sombras de Platón? No. No creo que, sinceramente, las primeras vayan a asombrarnos mucho. A menos que entendamos el feminismo como una opresión -y cualquier cosa, cualquier cosa, hasta un movimiento liberador puede llegar a vivirse como un opresión- y esto como el nuevo “átame” de un “desatado” que históricamente ha tenido sus luces y, bueno, sus sombras.

    A lo mejor estamos tan equivocados pensando que todo cuanto atañe a nuestra manera de practicar el sexo revela nuestra esencia más profunda como los psicoanalistas interpretando sueños.

    Hay literatura que sabe dejar mejores marcas que cuatro palizas en una habitación pequeñoburguesa. No? Ustedes lo creen, yo también. Pues eso.

    • Querida amiga:
      Los humanos, en nuestra arrogancia, tendemos a creer que con la inteligencia, y con su producto la cultura, hemos sido capaces de vencer (de ¿someter?) a la biología, a nuestra naturaleza. Esto es cierto en algunos aspectos, pero no en todos. Las feministas han llevado esa arrogancia al extremo y se han equivocado. Las sufraguistas estaban en lo cierto, las feministas ya no.
      Una mujer nunca podrá quitarse de la cabeza el hecho de que puede ser madre. Y eso no es malo, al revés, es maravilloso. Lo que ocurre es que ese hecho condiciona su/nuestro comportamiento y sus/nuestros gustos y aficiones.
      Los hombres, desengañémonos, nunca podrán dar a luz.
      Un abrazo y gracias por calentarse la cabeza para intentar rebatir mis argumentos.
      “Nice try”
      La Margaret

  38. cualquiera dijo:

    Algunos humanos, en su arrogancia, creen que la naturaleza y la biología es lo que ellos dicen que debe ser. Pero la naturaleza se deforma, nunca es posible pillarla en la misma postura y en eso consiste la evolución.

    No sé si los hombres podrán alguna vez dar a luz, pero desengañémonos, usted, que es hombre, tampoco lo sabe y sin embargo “vuela”, se codifica en signos negros sobre una pantalla, puede ver el pasado en sombras proyectadas y calentar en una caja un paquete de peces muertos hace varios meses.

    Su condescendencia huele a clásico paternal que encubre la falta de puntería para rebatir argumentos concretos. No computable, sorry.

    Nice try para un bsatante poco fair play.

    • Estimada cualquiera:
      Usted me supone hombre. Pues mire usted, tan imposible es que yo me convierta en un tío, como que un hombre dé a luz o que una mujer cambie su naturaleza en lo que tiene que ver con la procreación. Dice usted que la naturaleza se deforma y es cierto. Por eso ya andamos erguidos y el pelo ya no cubre la mayor parte de nuestro cuerpo. Pero, si se fija usted, hay una cosa que no ha cambiado desde la primera pareja de homínidos: ella tiene ovarios y útero, y él no. Eso no ha cambiado.
      No haría falta que dijera esto, pero me arrinconan y…lo voy a decir para que quede claro: yo estoy encantada siendo mujer, no me cambio por un hombre en ningún caso. Más: disfruto del sexo como mujer hasta extremos que usted es incapaz de imaginar, pero desde que tengo asumido que las prácticas y posturas sexuales que me gustan son las que REALMENTE me gusta, y no las que él quiere que me gusten, lo paso mucho mejor.
      Le recomiendo que reflexione. Podría ser que empezara usted a disfrutar del sexo como yo. Bueno, casi como yo. Pero, tranquila, con el tiempo…
      Un abrazo fraternal
      La sargento Margaret

  39. Lola dijo:

    Margaret, te pido disculpas por no haber leído bien tu post. Culpa mía, seguro. Me permito otra boutade: si las prácticas no vinculadas con la procreación no interesan a los varones, ¿a qué se debe su gusto por la sodomía? A lo mejor lo sabes…
    Reflexiono e intento recordar; Después de algún polvo de una noche, yo, concretamente, he pensado: quenomellame quenomellame quenomellame.
    Qué se le va a hacer. Somos complejos, y complejas.
    El gusto de las mujeres por la novela romántica, en contraposición a los gustos de los hombres por el fútbol puede tener una base biológica, aunque eso no quiere decir que no existan mujeres muy femeninas a las que les guste el fútbol, ni hombres machotes que se enganchen a Amar en tiempos revueltos. Te recomiendo que eches una leída rápida al feminismo de la diferencia, que nació en los años 70 en la librería de mujeres de Milán. Eran sufragistas, eran feministas, y estaban en contra del aborto por considerarlo violencia a la mujer.

    • Te vuelves a liar, querida Lola. Son las mujeres las que tienen un vínculo natural con la procreación lo que les hace difícil disfrutar con prácticas sexuales que no tengan ( o puedan tener) como fin engendrar.
      Te agradezco el consejo sobre la librería de Milán. Lo voy a mirar.
      Me ha gustado tu página web
      Un beso
      La sargento

  40. Lola dijo:

    Gracias. Volveremos a hablar en otra entrada, que aunque la conversación está interesante, el libro este no merece tanta palabrería. Por cierto ¿Me lío o te lees tus propios comentarios? “Pero todo es debido a que el hombre no tiene la reproducción clavada en el subconsciente. El hombre no se puede quedar embarazado. La mujer sí. Y por eso las prácticas sexuales que no están encaminadas a la procreación pues, directamente,no le apetecen.” , está escrito más arriba.
    Chau, volveré.

  41. cualquiera dijo:

    Querida usted,

    Ha quedado bien clara la “naturaleza” de sus argumentaciones: poligoneras. No voy a añadir nada a un plato de tonterías y pedanterías que usted misma/ mismo se ha cocinado.

    Pierde lectores críticos, amiga. O lectoras, amigo.

    Con desapego,
    Cualquiera

  42. enzo dijo:

    que no os gusta la ,felacion alas mujeres? que insinceras son algunas o que mente mas cerrada la tuya,en el sexo como en la vida.la gente no dice qa quien vota ni si le gusta mamarla ,luego rebañan unapolla con ansiedad

  43. arielle dijo:

    muy democrático lo suyo, – yo digo lo que pienso y no se habla más del tema!!!
    luego un análisis psicologico espantoso de un libro malísimo, pués a mi lo psicológico se lo puede guardar donde le quepa, que seguro también le va a gustar y luego de leer su muy libre opinión de que los demás no deben de opinar, es la última vez que entro en su santuario autista donde la verdad la tiene Ud. y los demas están pintados. Pase a otra cosa, le recomiendo unas clases de literatura. Que el tema de este libro es lo de menos, puesto que para todo hay explicación, deberían explicar por qué hay gente que considera libro un folletín de cuarta. Llano, ambiguo, con personajes algo desopilantes en el sentido más simple, son estúpidos. Un libro que en dos años pués le dará gusto, nadie se acordará ni de quien lo escribió. Hay hermosa literatura erótica, con bellos personajes, con algo de lirismo, con mucha más crueldad si eso es lo que agrada, con más romance si es lo que sueñan, con—pués con estilo. Listo, ya me di el gusto de responderle a Ud. La mejor reseña de este libro es una no reseña.

  44. SthefanyS dijo:

    Cada vez que leemos un libro nos sumergimos en una vida soñada y que si esa vida alquilada es completa, buen sexo, mucho dinero para complacer todos tus deseos y además amor… Sin mencionar que es un hombre guapo y además te pone en tu lugar cuando quiere, eso es para mí 50 sombras de Grey… Una historia alquilada que alcanza todo lo que puedes pedir… Pero si tu vida soñada es otra entonces cambia de libro. (para gusto los colores o mejor dicho los autores hahaha)

  45. SthefanyS dijo:

    A todos les gusta las historias de amor y si esta historia además de amor también tiene buen sexo y mucho dinero para complacer todos tus deseos que más se podría pedir hahahahah

  46. María A. dijo:

    Me alegro de no ser de la misma generación que usted, no me siento identificada en absoluto cuando intenta explicar “sociológicamente” el éxito de la novela. Y menos aún cuando generaliza sobre los gustos y apetencias de las mujeres en el sexo. El negar que nos guste ciertas prácticas sexuales y después en algún post afirmar que disfruta del sexo “como mujer hasta extremos que usted es incapaz de imaginar,”, es de una paradoja acojonante. Pues sí, me gusta practicar la felación, me gusta cogerla,tenerla en mis manos, la forma, tamaño y me excita. Y por supuesto a él más.
    Será por mis 34 años, que la educación sexual ya es diferente y hablar he hablado de sexo siempre con amigas, y no he sentido la necesidad de leer libros para poder comentar historias de las que me gustaría ser partícipe, porque en mi vida ya lo soy.
    Siente decirle, que al igual que otros lectores de esta entrada, dudo mucho que sea una mujer, la veo demasiado estereotipada y simplista. Si no es así, lo siento por usted.

  47. yosoyyoytuerestu dijo:

    Mujer, 25 años, con novio limpio, aseado, impoluto, que siempre huele bien….A usted le dará asco, pero a mi en absoluto. No sólo no me da asco, es que me gusta. Y cuando he sentido asco con otros hombres, o me he negado, ha sido por falta de higiene.

    Busque un “cazador”, que a parte de poderoso, sea pulcro. Quizás deje de sentir repelús, y lo que es peor, creer fehacientemente que las demás lo sentimos.

    • Querida amiga:
      Soy consciente de que hay cierto placer en dar placer, en complacer. Pero no me negarás que, puestas a elegir, las mujeres preferimos un coito con más sentimiento que sexo puro y duro. A nosotras – y te lo dice una veterana de muchas batallas (en la cama, me refiero, claro)- nos excita sentirnos queridas, envidiadas, admiradas. A ellos todo eso tambien, pero les va más lo físico.
      Me alegro de que disfrutes con esas cosas. Te envidio. Dime, por favor, cómo lo has conseguido.
      Gracias
      Un saludo afectuoso
      La sargento Margaret

      • Kanes dijo:

        Tienes razón. Muchas mujeres dirán, así a lo película “Amigos con beneficios”, que quieren tener un compañero sexual, pero al final del cuentas ese tipo de relaciones tienen algo que no tienen las con sentimiento, que es las demostraciones de cariño, el hacer cucharitas después de. XDDD Sí, es cursi, PERO TODAS NECESITAMOS ESO! Incluso los hombres lo necesitan. Por eso son tan mamones, quieren que las mujeres les hagan cariñitos, y con una compañera puramente sexual no se consigue.

      • FriKitty dijo:

        ¿Qué tiene que ver el querer amor combinado con sexo con no querer comer pollas? ¿Y si después de hacer una felación te abrazan, te dicen cosas bonitas y luego ya te dan placer a ti? ¿Acaso el sexo oral tiene que ser sólo sexo, no puede tener romanticismo?

        Porque vaya gilipollez que no tiene nada que ver. Me dirás tú que una mujer no puede estar enamorada y hacerle una mamada con gusto a su novio. Y luego quererse lo más que se pueda querer en el mundo.

    • Kanes dijo:

      Yo también me pregunto cómo lo has conseguido. Si quieres puedo darte mi link del perfil de mi cuenta en wattpad. Yo escribo historias eróticas, pero con ese sentimiento que tantos odian n.n Lo que sí estoy de acuerdo contigo, es que es bueno explorar en el sexo, ser traviesín, pero cansa cuando se trata sólo de eso, entiendes? Hasta los gays necesitan “hacer el amor” de vez en cuando, en vez de sólo follar todo el tiempo.
      Tengo curiosidad, quisiera saber n.n
      link: http://www.wattpad.com/user/Aaniki

  48. Kanes dijo:

    Por esto no leo críticas, me bajé los tres libros para leerlos por fin, porque estaba ansiosa la verdad, entre tanto revuelo comercial y social que ha levantado.
    La verdad es qye me decepciona de antemano. El hecho de que este libro justifique en parte el papel sumiso que históricamente han tratado de imponernos a las mujeres -y con éxito- no me gusta para nada. He estado luchando contra el machismo a través de mis historias desde que escribo historias, y de verdad, es decepcionante que un libro que ilustra el machismo tenga tantos lectores, principalmente porque son mujeres, en el mundo. Es decepcionante, en verdad, es como si todas cosas que hemos logrado fueran en vano. Y sí, estyo de acuerdo con eso de que la igualdad entre hombres y mujeres no es lo indicado. NO SOMOS IGUALES Y NUNCA LO SEREMOS. Lo que nosotras queremos es que nos respeten y dejen de vernos como objetos sexuales primero que como personas. Me molesta que nos vean sólo como eso, que no consideren nuestras opiniones porque somos más emocionales que racionales, esa wa me carga, perdona que te diga, y este libro, por la reseña que has escrito, va a favor de todas esas cosas machistas contra las que tanto hemos luchado.

  49. Margaret, y sigues insistiendo en que a “vosotras” os gusta más el coito con sentimiento que el puro sexo “más físico”. Por qué intentas decir que por lo general salvo excepciones a todas las mujeres les gusta lo mismo que a ti? Es que te lo inventas descaradamente.

    Es igual que si yo, que me gustan las manzanas, digo “a todos los hombres nos encantan las manzanas, salvo excepciones claro… porque la naturaleza nos ha hecho así y bla bla…”

    Esa es tu forma de argumentar: decir lo que te gusta como algo general y no dar ni una sola prueba. Y peor aún, seguir en tus trece cuando cien mil mujeres ya te han dicho que te equivocas (por ejemplo en lo de la felación)

    Un saludo!

    • Amigo Diego:
      No es cierto que no de ni una sola prueba. En el “post” argumento que el hecho de ser capaces de engendrar influye determinantemente sobre lo que a una mujer le apetece hacer en la cama y lo que no. Toda práctica sexual no encaminada a la procreación, por natiraleta -o por biología, si lo quieres así- no es del gusto de una señora. Y la explicación es simple y lógica. La especie humana, como cualquier otra especie, se proteje. La felación nunca puede generar un embarazo, por eso la naturaleza, desde que el hombre y la mujer están sobre la tierra, no permite que esa acción excite la líbido de la mujer. No digas que no doy razones.
      Un abrazo
      La sargento Margaret

    • Kanes dijo:

      Lei Cincuenta Sombras de Grey, o más bien lei como 100 páginas, el caso es que fue después de la como tercera ocasión de sexo más o menos, y es tan aburrido que quise matarme. No me divierte, en serio. Prefiero seguir leyendo la saga de Suzanne Collins, que si tiene contenido.
      Creo que tenías toda la razón, el libro es sexista, machista y repite por enésima vez el papel sumiso que a los hombres les calienta tanto de las mujeres, o de algunas, porque hace mucho que dejamos de ser sumisas.
      Así que eso. Había entrado hace un rato ya y di mi opinión, pero ahora que tengo las cosas más caras, ahora que sí leí el libro, puedo decir con franqueza y justicia -hacia mí misma- que no me gustó.

    • Maríe Jujika dijo:

      Y ¿quién eres tú para hablar por boca de una mujer?. Con lo clarito y demostrado que está lo poquito que los hombres conocen la mente de una mujer me supera tanta prepotencia macheril. Ja, Ja,ja,ajajajajajjja…..qué sabrás tú, pequeñin,…..rintintin

  50. Kanes dijo:

    http://www.wattpad.com/user/Aaniki

    Hola, quise añadir el link de mi cuenta en wattád. Yo escribo historias eróticos, pero con feeling n.n Les gustará. Hay romanticismo, son bastante realistas en las relaciones de pareja, y si les gustan las historias chico/chico o chica/chica, van a estar en sus salsa. Eso sí, van a llorar hasta secarse.
    Espero les gusten. Les recomiendo leer primero “Renata”.

  51. Kanes dijo:

    Y lo que puedo añadir finalmente… y lo que he estado pensando desde que leí este libro:
    “SINCERAMENTE HE LEÍDO MEJORES ESCENAS DE SEXO QUE LAS DESCRITAS EN EL LIBRO, Y SÉ QUE VAN A APALEARME POR SONAR ARROGANTE, PERO LAS MEJORES ESCENAS DE SEXO QUE HE LEÍDO HAN SIDO ESCRITAS POR MI MANO.”

  52. Alicia dijo:

    No leía tanta demencia desde hace mucho.

    Me parece un error calificarte como “mujer inteligente” cuando escribes cosas como esta: “El feminismo nos ha terminado jodiendo la vida a muchas. Buscando la igualdad con los hombres hemos acabado forzando nuestra naturaleza y actuando en contra de lo que somos en esencia.”

    Ah, y el éxito de 50 sombras no tiene absolutamente nada que ver con lo que dices. Parece que entiendes poco sobre el tema. La saga tiene tanto éxito porque se basa, en esencia, en “Follar, en todas partes, cada tres páginas, con un tío guapo y morboso”. No tiene más. (¿Qué dices del dinero? Ese factor no está ni en sexto plano en la novela.)

    Todo eso se mezcla con algo que ni mencionas: MODA. Comprar una novela erótica era algo impensable, algo que daba vergüenza. Era como reconocer en mitad de la clase que veías porno siendo una chica. ¿Ahora qué pasa? Que es lo más normal del mundo.

    PD: no soy feminista.

    • No es tan sencillo, Alicia. Las novelas de la trilogía de Grey tocan una fibra -como dicen los autores de best-sellers- en las señoras compradoras. Si fuera tan sencillo como dices, yo ya me hubiera hecho millonaria como la señora James. La trilogía llega en el momento oportuno, en esta época de principios del siglo XXI en que las señoras de 40 años ya se han dado cuenta de que la “liberación de la mujer”, con todo lo que el feminismo metío dentro de ese concepto, era un gran error. Esas mujeres ya han adquirido los mismos derechos que sus maridos y ahora se dan cuenta de que sus matrimonios siguen sin funcionar. Por eso disfrutan leyendo las aventuras de esa chica que las conecta con lo que son en realidad, con el añadido -este de pura ficción- de que disfruta con el sexo como ellas saben que a sus maridos les gustaría que lo hicieran. Una mujer de 40 años (la lectora), casada hace 12 años, con dos hijos de 10 y 7 años, que ya no se siente llena como madre (el instinto maternal es el más poderoso y empieza -al atenuarse- a dejar un vacío), a la que ya se le ha pasado el enamoramiento con que se casó y a la que el sexo en e lecho conyugal ya le dice poco, necesita algo que la llene y eso se lo ofrece meterse en la piel de esa mujer (la prota) que vive tan intensamente. Vive con intensidad no solo gracias al amor (en ese caso sería novela romántica de las de siempre) sino que además goza del sexo como su hombre desea y como el marido de la lectora desea.
      Esa es la explicación. Te lo dice una mujer que ha vivido y leído demasiado
      Maggie

      • Alicia dijo:

        Aviso, el que no haya leído el libro que no siga leyendo.

        Discrepo contigo.
        Primero, hay que saber diferenciar algo clave: el feminismo dentro y fuera del hogar.
        “Esas mujeres ya han adquirido los mismos derechos que sus maridos y ahora se dan cuenta de que sus matrimonios siguen sin funcionar.”
        Esa frase no es del todo cierta. Una cosa son los derechos que hemos conseguido para igualarnos a los hombres y otra lo que repercuta en el hogar familiar.
        Esos derechos nos permiten poder ocupar puestos de trabajo y no tener que quedarnos de “amas de casa”, cobrar lo mismo que cobraría un hombre por el mismo trabajo, o tener relaciones sexuales inclinadas en la satisfacción de ambos. Ya que de eso gira el tema, extiendo esa parte, no sin antes remarcar que esa “liberación de la mujer” es sin duda un acierto y una mejora en nuestras vidas.

        Bien, me centro en el tema en cuestión. El libro tiene como centro de crítica y a la vez de “curiosidad” el tema del BDSM. Mucha gente, de hecho el 97% de la gente que lo ha leído, no sabía qué era eso. Por si acaso, os lo comento: Bondage, Disciplina, Sumisión y sadismo, Masoquismo. Son prácticas sexuales en que alguien adopta el rol de amo/a y otro el de sumiso/a, tal y como ocurre en el libro. ¿Se hace para satisfacer al hombre? No. En este caso, Grey es el amo y Ana la sumisa, pero bien sabemos que antes de eso Grey fue sumiso. Se trata de unas prácticas sexuales llevadas al extremo que causa cierta curiosidad en la gente, a muchas les gusta y a otras les da asco. Grey pretende que Ana disfrute, por tanto no se inclina en el disfrute del hombre. Cuando se inclina, Grey se refiere a ello como un “castigo”.

        Dices que Ana disfruta con todo lo que Grey le hace. No, no es así. Cuando le pega, Ana no disfruta y de hecho se va. Lo que la vuelve a traer a Grey no son sus latigazos, sus cadenas, sus fustas o su dinero. Es el amor. El lector busca el momento en que Ana por fin libere a Grey de sus “sombras” y deje de ser así. A lo largo de los libros, Grey va teniendo más una relación “vainilla” que una BDSM.

        En resumen, no es el punto de amo-sumisa lo que atrae (que es un punto importante, a mucha gente le gusta) es la relación entre ambos. Ese Grey que solo quería una relación BDSM y que empieza a cambiar por la chica. ¿Recuerdas la parte del libro que Grey dice “al final es el sumiso el que tiene el poder, si no quieres algo no se hace”?

        El libro parece más bien, una liberación de la mujer al tener las fantasías sexuales que desean, como tantos hombres tienen en el cine X. Además, se potencia el hecho de que es la mujer la que cambia al hombre, la que consigue dominar al fin y al cabo.

        Yo he leído muchísimo y estudio psicología. Es por lo que me he permitido el lujo de responder a tu análisis.

      • Enhorabuena, Alicia. Da gusto debatir con gente inteligente y por lo tanto con capacidad de análisis.
        Lo de la “liberación de la mujer”, si se hubiera limitado a igualar derechos por ley, sería perfecta. Lo malo es todo lo que las feministas y las sexólogas y algunas psicólogas modernas han metido dentro de esa idea.
        No digo que Ana disfrute con todo. Digo que Ana disfruta en el libro con prácticas con las que una mujer normal -en la vida real- no disfruta. Ese es el secreto del éxito. Lo de la sumisión -repito- conecta a la lectora con la mujer prehistórica que fue su tatarabuela. Y por eso nos sentimos a gusto en esa ficción.
        La modernidad -en algunos de sus aspectos- ha forzado a la mujer a ser la que no es.
        Un abrazo
        Maggie

    • Maríe Jujika dijo:

      Se nota.

  53. Marie Jujika dijo:

    Sobre 50 sombras de Grey…
    Qué pena haber llegado tarde a estos comentarios. Me alucináis todos, incluída tú Margaret. Pero, ¿cuántos años tenéis?!!!!!!. Cuando yo tenía trece, catorce, tuve la gran suerte de acceder a un libro que pretendía estar prohibido a mi edad , me refiero a “El informe Hite”. En el se describían montooooones de experiencias, en primera persona, de mujeres, TODO MUJERES, que se lo pasaban teta con todo tipo de artilujios y con sus parejas o a solas. Es el libro dedicado a la sexualidad femenina más libre que yo he leído y estoy casi segura, que se ha publicado. El informe había sido realizado según la investigación de, creo recordar, una pareja de doctores, M &Jhonson, o algo por el estilo, escribo de memoria y ya ha llovido mucho desde entonces. ¿Algunode vosotros lo ha leído o sabe a qué libro me estoy refiriendo? ¿No?…Pues ahí podéis encontrar muuuuuuuuuucha información. Además estoy segura de que la mayor parte es real y verídica, sino toda. Tan sólo hace falta dejarse ir y ser sincera con una misma. Yo creo, en mi más humilde opinión, no me voy a remontar a verdad antropológica del hombre y la mujer, está claro que biológicamente somos muy distintos y ¡Olé esa diferencia!. Yo no quiero ser como los hombres. Quiero que me dejen SER MUJER. Con mi inteligencia, mis deseos y pasiones. Y que nadie piense por mi. Hace años se usó el feminismo para dar pasos adelante, pero también creo que en algo, como dices tú Margaret, nos perjudicó. No he leído, ni ganas, la trilogía a la que se hace alusión, pero sí he leído otros libros que en su tiempo fueron considerados pornográficos por su alto contenído sexual, autoras como Anaïs Nin, Henry Miller…películas idem y me gustan. La parte que siento, por criterio propio que no es lo que a mi me pone, lo descarto y punto. Hace mucho las mujeres no podían opinar, opino que ahora, la que se deja manipular ya sea por un best seller o por la venta de botox o silicona….es porque quiere.

    • Una mujer, querida Marie, no está genéticamente programada para disfrutar con una felación. No le apetece. Otra cosa es que, por ejemplo, por el componente que tiene de transgresion, la señora en su psique disfrute horrores con esa práctica. Pero en condiciones normales no. El código genético da ordenes y la líbido se pone en marcha ante algunas practicas y esas (despues de tener la seguridad que que existe alguna posibilidad de que ese hombre la llame al día siguiente) son las que, si no se pusieran medios, conducirían a la procreación. Hablo de relación sexual hombre/mujer, que conste.
      Además, Shere Hite era un tío. Con peluca, pero un hombre. Fíjate bien en su cara.
      Un abrazo
      Maggie

      • Marie Jujika dijo:

        No me refería en concreto a una felación Margaret, en eso estoy de acuerdo contigo y con alguna más que ha comentado que se disfruta cuando sientes cariño, amor o estás muy puesta, según el momento. En gran parte de lo que dices estoy de acuerdo, y no me parece que sentir una felación como algo muchas veces vejatorio, sea sinónimo de ser una carca o reprimida. Ya te digo que comparto muchas de las cosas que has dicho y no me considero una ñoña. Pero me enerva que una mujer a estas alturas, y hablo en general, se cuestione si es dueña o no de su cuerpo y sensaciones. Al menos que lo intente, que información de sobras creo que hay…Y me parecía recordar que eran un hombre y una mujer, los de Shere Hite…no les ví la cara creo que nunca…antes no había internet, je,je…pero ahora voy a aprovechar, me ha asaltado la curiosidad de la nostálgia, y buscaré información.
        Una abrazo
        Marie

      • Lee mejor cosas de Alfred C. Kinsey. Sobre sus estudios (los datos que aportó sobre la bisexualidad son fundamentales) se han desarrollado teorías mucho más serias que las de Hite.
        Un beso bi.
        Margarí.

      • Anastasia Alucinada dijo:

        ¿Genéticamente programada? La boca está llena de terminaciones nerviosas muy sensibles conectadas de forma directa con el cerebro, que por cierto, está muy cerca de la boca, por lo que los impulsos van como un tiro al núcleo del placer sexual. El código genético está más perdido con el ser humano que un pulpo en un garaje. ¿El código genético está programado para el fetichismo de pies? ¿Para el sado? ¿Para el bukake? ¿Para tomar anticonceptivos? Ah, perdón, las perversidades son masculinas, nosotras somos la Virgen María procreadora. Por Dios. Si eres hembra-hembra-hembra detodalavida, déjanos a los demás disfrutar de nuestra humanidad compleja lejos del código genético. Tengo cincuenta y tres años y mi código genético abomina de los niños y mi libido se pone en marcha con cosas variopintas que no tienen NADA que ver con la procreación. Generalizar ya es un acto fallido, pero intentar convencer de unas teorías basadas en la propia experiencia con el recurso científico del código genético es muy poco convincente. Mejor explicarlo todo por el cambio climático. Si una felación es como comerse un pastel de nata y fresas…

  54. Marie Jujika dijo:

    Lo conozco. También la película que me pareció, en comparación a las que se han hecho sobre el tema, muy valiente.
    Otro para ti
    Maríe

  55. Sandra dijo:

    Asco de libro, otro más para el cajón de las modas juveniles tipo Crepúsculo y demás pavadas… lo peor es que tengo esta ” historia” de regalo, he leído libros eróticos mejores y con algo de contenido. Esto aparte de tratar sobre una chica encantada por un tipo enfermo que se le perdona todo *por lindo y guapo*, no pasa de ser el ejemplo perfecto a la decadencia literaria.

  56. Articulista ridícula dijo:

    ¿Quién es la estúpida que escribe el artículo?

  57. FriKitty dijo:

    Por cierto, a mí no me gusta comer pollas porque saben mal. Simple y llanamente. Porque si fuera por mi supuesto instinto que me lleva a querer parir niños, tampoco querría que me hicieran cunnilingus.

    Si a una tía no le gusta hacer felaciones es porque no le da gusto a ella directamente, por higiene o porque sepa mal. Porque si los cunnilingus dan gustito, por mucho que no sirva para tener hijos, si no es una cerrada de mente los acepta. Y ninguna naturaleza extraña y oculta se manifiesta para impedirlo.

    • Estaba a punto de comentar que si mis clases de biología no están muy oxidadas los hombres no eyaculan por la boca, y por lo tanto mediante el sexo oral no pueden dejar embarazada a una mujer. Me alegra saber que no soy la única que disfruta del cunnilingus. Y me atrevería a añadir que la masturbación también tiene su aquel si te la hace tu compañero, pero a lo mejor esto sí me pasa sólo a mí.

    • Anastasia Alucinada dijo:

      ¿Saben mal? ¿No será que el dueño de la polla no se ha lavado en la vida? A ver si el tipo tenía requesón…

  58. Yamiqui dijo:

    Si la que escribió esto esta harta de que critiquen esta novela (tan mal escrita por cierto), me parece pura soberbia de su parte acusar a la gente que lo hace. Todos tenemos gustos diferentes y si a mi por ejemplo se me ocurre criticar esta novela que deja mucho que desear, lo voy a hacer. A mi me pareció una buena historia arruinada por una malísima autora. Por Dios! que mal escribe esa mujer, no hace otra cosa que repetir “madre mia” esto, “madre mia” lo otro. Es patético. Menos mal que baje de internet los libros y no pague nada por ellos si no hubieran sido una estafa, llegue a leer el primero y a la mitad del segundo y me aburrí y lo dejé. Y en cuanto a la critica al feminismo… bueno, que a las mujeres nos gusta que nos manejen, no pasa de fantasía de sexual de mi parte por ejemplo, porque a mi me gusta decidir todo (y cuando digo todo es TODO, hasta la posición sexual en la cama, ja!), y conozco muchísimas mujeres que son iguales a mi. Aguante la liberación femenina! no hay mejor cosa en este mundo que hacer lo que se le cante la cola a una. Que el macho fuerte y poderoso? que es eso? que acaso todas somos Wanda Nara casándose con un hombre con mucho dinero (futbolista, empresario, es lo mismo) para salvarse para toda la vida. Eso no es amor. Además tengo una teoría bastante revolucionaria: creo que no existe el instinto maternal, no existe un condicionamiento biológico para que tengamos hijos las mujeres, los tenemos porque queremos atrapar un hombre por el miedo a estar solas, es así siempre y la que lo niega es una hipócrita. La verdad, si el protagonista del libro hubiera sido menos rico, y la protagonista menos virgen (al principio), no solo hubiera sido mas creíble, me hubiera excitado mas. No cumple lo que promete, es literatura basura, lo digo desde mi humilde opinión que no se nada de literatura, pero estoy muy segura que se apreciar las buenas historias bien contadas, y esta no era una de ellas…

    • Anastasia Alucinada dijo:

      La buena historia no es en realidad de la escritora: está copiada (como todo lo que triunfa, viva el plágio) de una película llamada “Secretary”, en donde el protagonista efectivamente es menos rico, y ella menos virgen. Y el protagonista, se llama Grey, por cierto.
      No estoy de acuerdo con lo de atrapar un hombre por el miedo a estar solas. Muchas lo que quieren es atrapar el dinero de ese hombre…para que la VISA no esté sola. Sobre el condicionamiento biológico, te doy la razón. La gente tiene hijos porque la sociedad presiona. Ya lo dijo Jar jardón: la mujer es mujer mujer cuando es mami.

  59. Joane dijo:

    ¡Anda, si hasta le dedicásteis un artículo a “50 sombras…”!
    No comparto la opinión expresada en el blog, pero no voy a entrar en ella. Sólo rectificar un par de datos. Va a parecer que soy la pesada de la romántica, pero es que es el único género novelesco del que, cuando habláis, lo hacéis de forma -en mi opinión- inexacta.
    No sé cuántas románticas habrá leido la autora del blog últimamente. Si fue Corín Tellado, comprendo su error. La novela romántica con sexo explícito, no es novedad de E. L. James.
    Primero, la romántica actual cada vez tiene más sexo explícito. De hecho, fue el giro copernicano dado en su tiempo por K. Woodiwiss. Cualquier romántica actual (Kleypas, Roberts, Susan Elizabeth Phillips, Linda Howard…) tiene sexo explícito. Algunas como Jaci Burton son francamente ‘dirty’.
    Segundo, hay un subgénero que se llama romántica “erótica” con autoras como Megan Hart, Robin Schone, Emma Holly, o Lora Leigh, que preceden desde luego a E. L. James. Por lo tanto no es cierto que el sexo explícito, incluidas sus modalidades más infrecuentes (sexo anal, tríos, sado-maso, etc.) no se hayan visto en el género romántico hasta “50 sombras…”
    Lo que ha ocurrido es que, por razones X, esta novela romántica subgénero erótico ha logrado venderse entre el público general, y no sólo entre los aficionados al romántico. Posiblemente, porque se ha promocionado como algo distinto a la romántica. Pero no hará mucho que, estando en Guayaquil o por ahí Almudena Grandes ha dicho más o menos lo mismo, que este boom de erótica no es más que romántica con sexo. Y el uso concreto de esa expresión lo comparto. Otra cosa es el pre-juicio que pueda tener sobre el género en sí o sobre los lectores del mismo.
    Otro dato, no se dice “roll” de la mujer, sino “rol”, entendido como papel que la sociedad espera de la mujer, eso es lo que se conoce en estudios antropológicos como expectativas sociales que configuran el “género”; de hecho, es el único sentido en el que la palabra “género” estaría -creo yo- bien empleada en castellano y no, como se hace habitualmente, confundiéndolo con “sexo”.
    Añado que “50 sombras…” no la he leído.

    • Anastasia Alucinada dijo:

      Pero…¿en Grey había sexo anal? ¿Down there? Back down there…mmm…voy a retomarlo, me estoy perdiendo algo además del catalejo de Grey en la bañera.

  60. Björk dijo:

    El momento ha sido definitivo para que triunfara tanto, muchas mujeres en el mundo con ganas de divorciarse y preguntándose el por qué de sus vidas se han agarrado a un clavo ardiendo, uniéndose y animando a las pudorosas que llevaban años consumiendo esa literatura y tenían curiosidad. Una gran bola de nieve que ha favorecido el que saliera a la luz un género mayoritario y clandestino. Buena campaña de marketing también. Rebufo que han aprovechado, por otra parte, otros muchos géneros con portadas similares que no rozaban ni de lejos la literatura romántica, erótica o chick-lit. En cuanto al por qué lo han devorado con lo mal escrito que está es simple, muchos y muchas no han leído nada mejor, pero reconozco que tiene mérito enganchar a tanta gente cuando los críticos/críticas dicen que es repetitivo y de pésima calidad. Yo quiero ser E.L.James.

    Llego un poco tarde al post pero tenía que decir algo al respecto.

  61. Carlos José Gutierrez Conde dijo:

    Hacía tiempo que no me reía tanto. No me gusta ser tan atacante mis comentarios pero dada la prepotencia que destila tu escrito me voy a permitir el gusto. El análisis da en el clavo, desde mi punto de vista, en algunos aspectos aunque en otros es simplemente ridículo. El mito de la caverna, mas conocido por “teoría del cazador” entre los profesionales de la psicología ha sido ámpliamente tratado y desarrollado por encerrar una gran verdad guste o no a muchas, y se puede aplicar a la inversa, es la razón por la que muchos hombres compiten y buscan esa “superación”, que no es si no una superación basada en lo social y, por ende, superficial. En este punto me gustaría resaltar que no es una cuestión de sexo, yo soy hombre y aprendo cada día un poco mas a explotar mis dos lados, el masculino y el femenino, se trata de una cuestión de simpleza y estupidez, de falta de consciencia y borreguismo.
    En cuanto al libro en cuestión, fue tal la magnitud del boca a boca que llegó a mis oídos por leerlo amigas y familiares que decidí echarle un vistazo. Llevo devorando libros desde que tengo uso de razón y, sinceramente, no es que sea mal es que es ridículo. Un estilo amanerado y pretencioso que pretende conseguir impactar haciendo gala de una carencia de recursos preocupante, la narrativa es como un mal chiste y así podría seguir un rato largo… (cabe decir que solo leí trozos porque no tuve estomago para mas). Conozco gente que escribe mucho mejor desde los 14 años, lo gracioso del libro es que he visto como personas, mujeres en su inmensa mayoría, que no han leído un libro en su vida a parte de las revistas del corazón se meten la trilogía entera entre pecho y espalda como un niño se come un dulce, la conclusión teniendo en cuenta todos los factores, es un libro para cortos de entendederas, por eso triunfa en la sociedad actual y como he oído decir a algunas “me ha cambiado la vida”. Recuerdo la expectativa que se me creo cuando mi compañera decidió empezar a leerlo por curiosidad y la satisfacción que sentí cuando al poco me dijo “pero si esto es una ridiculez”, me vino a confirmar lo que ya sabía, que tengo la suerte de compartir vida con una mujer evolucionada.
    En cuanto al tema de la felación, haz el favor de no extrapolar tus prejuicios al general, hay muchas féminas, así como muchos hombres de tendencia gay, que disfrutan mucho con la felación por el inmenso poder que ello les confiere o te crees que no hay hombres que sienten un asco tremendo al practicar un cunnilingus?
    Solo me queda añadir que una mujer a la que le gustan los toros debería ser considerada una aberración de la naturaleza porque si algo deberíais de desarrollar es vuestra inmensa capacidad de empatía y sensibilidad que es el mayor logro evolutivo del ser humano, por mi parte me dan asco todos los taurinos que buscan mil justificaciones para su adición sádica pero el desprecio mas profundo lo guardo para las taraditas que van arregladas a la plaza.

  62. Anastasia Alucinada dijo:

    ¿Qué a las mujeres nos da asco la felación? ¿Qué Grey tiene éxito porque a todas nos gusta ser sumisas con un millonario? Pero…pero…qué dislate. Lo mejor del sexo es chuparla. Al grano… Grey gusta porque está escrito para niños, como la mayoría de los libros que triunfan. Frases muy cortitas, comprensibles, de novelita, sexo NO explícito (por favor, dicen “down there” para referirse a los genitales) y falso sado. Es un libro divertido y fake, por eso triunfa, como el fútbol, la falsa sangría, la falsa paella, y la falsa pizza. Que nosotras procreamos…que se lo digan a Maya Plisetskaya, la famosa bailarina, que hace unos años dijo que se la sudaban los bebés. El mito de la caverna es eso, caverna. Ni las señoras se quedaban en la cueva, (y si se quedaban, imagino que serían las que pintaban los bisontes, ¿no?¿ O ni eso? No hay grabaciones de las cuevas, señoras y señores, dejémonos de cuentos para tener a la mujer en casita, los machos de la especie humana cuidaban a las crías, eso seguro) ni los señores cazaban todo el día corriendo por la selva para ser más competitivos y ganar, las mujeres también queremos poder. Ni somos alegres perrillas en celo por dinero y sumisión ni abominamos de la fellatio. Pocas cosas hay más suculentas que el sexo oral bien realizado. Perdonad, pero parece un artículo escrito por Gallardón. Grey gusta porque es falsamente transgresor, así como Allende triunfa porque es falsamente negra, y la Redondo triunfa, porque es falsamente negra y feminista. Y así todo. A ver si despertáis del falso sueño editorial…y de la antropología inventada por profesores a los que les gustan las felaciones de sus alumnas.

  63. Amigo2003 dijo:

    Estoy de acuerdo con la sargento Margaret. El feminismo ha hecho que algunas mujeres olviden su verdadera esencia. Es como si los hombres buscaran equipararse con las mujeres en actividades especificas. Imaginense a un hombre embarazado, que escena más antinatural.
    La verdad el feminismo fue impulsado por la élite por razones de “incrementar” en algunos aspectos a la multitud de su rebaño cautivo.
    Me parece que la opinión de Margaret esta totalmente alineada con la percepción de lo que se entiende una vez que se nota que las mujeres siguen patrones de origen, al igual que los hombres.
    La modernidad trae mucho disfraz, pero los patrones siguen y seguirán por siempre.

  64. Amigo2003 dijo:

    Anastasia Alucinada, que bueno escuchar tu opinión.
    He escuchado de muchas mujeres y no les gusta chuparla.
    Y lo que pasa es que al hombre le encanta que se la chupen, tan es así, que sería pura vida tener una bola de chicas chupandosela a la vez.
    Pero fijate que no solo es la sensación de que me la estén chupando, si no ver su cara succionarme el pene y también lo prende a uno cuando lo ven a los ojos mientras hacen eso. Es parte de la actividad sexual que involucra la lengua, la boca.
    Es como he tenido mujeres que les encanta que les chupe las tetas…es similar.

  65. theguest dijo:

    Madre MIA

    menuda empanada mental llevas xD

    Y por cierto eso que dices del instinto de la mujer de querer sentirse protegida por un hombre poderoso no me Lo creo

    Porque a mi no me pasa. Yo suelo asignar que un hombre poderoso es bueno en la cama y como mucho me pongo cachonda jajaja

  66. Asurama dijo:

    Sólo una cosa, soy mujer y me gusta la felación. Soy machista, la sumisión es mi estado natural y yo soy muy feliz de esta forma. Soy como un hombre gay atrapado en un cuerpo de mujer. P/D: ese libro no está peor escrito porque no se puede. Sólo quiero estar segura de que no soy el único extraterrestre que la odia.

    • aaniki dijo:

      a mi no me molesta el sexo BDSM ni ese tipo de cosas. Lo que me molestó del libro fue el nulo instinto de protección de la mina, es decir, el que dejara al sr gray perseguirla y seducirla solo porque el tipo estaba bueno. ¡Así no funcionamos las mujeres! Siempre tenemos un mínimo de instinto de protección. Si no entiendes porqupe, checa las estadísticas de feminicidio y violación!

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