RESEÑA ACOMPASADA DE LA SINOPSIS

-¡Margaret, Margaret! he visto en el Corte Inglés Un buen chico de Javier Gutiérrez, el último lanzamiento –a bombo y platillo- de Mondadori.

-Ya me he enterado, Daphne. Pero este no pienso leerlo. Ya me han engañado muchas veces en esa editorial. No tiro más euros ni desperdicio más horas.

-Oye: a ver si este chico, Gutiérrez, va a pagar los platos rotos por la Zambrapronolmos.

-Pues, puede ser. Pero ya estoy harta. Además, un chico que con dos novelas publicadas, ya tiene tres premios literarios –ahora que ya sé cómo funcionan esos galardones en este país- no me ofrece mucha confianza. Lo que sí he leído es la sinopsis. Y me parece indignante. Voy a hacer una reseña acompasada de la sinopsis. Va por ustedes, maestros.

-¿”Reseña acompasada de la sinopsis”? Margaret, ¿tú has vuelto a beber? Échame el aliento.

-¡Déjame, coñe! Here we gooo:

Nota: en negrita, y entre paréntesis, los comentarios de la sargento. No le hagan mucho caso. La dipsomanía es lo que tiene.

Sinopsis de Un buen chico de Javier Gutiérrez.
En esta última novela, Javier Gutiérrez deslumbra (¡Daphne: mis gafas de sol!) con una historia perturbadora y nada convencional (¿”nada convencional”? Si estuviéramos en 1980, vale, pero ¿hoy?…: rock, Malasaña, violencia y sordidez. Les aporto solo unos títulos: Madrid ha muerto de Luis Antonio de Villena, Días Contados de Juan Madrid y La calle de la luna de Kiko Méndez-Monasterio. Gutiérrez puede escribir lo que le dé la gana. Y, a lo mejor, hasta lo hace bien. Pero que los de la editorial no me vendan su novela como algo diferente. Ya está bien.) cuyo punto de partida es el encuentro casual entre dos amigos que compartieron grupo musical en el Madrid de finales de los 90 -con epicentro en el reconocible barrio de Malasaña- y que se separaron tras protagonizar una etapa vital de extraordinaria violencia y sordidez. (¿No se podía escribir: etapa violenta y sórdida? Esto me recuerda lo que decía mi prima Rosita, la de Albacete, cuando le gustaba un chico: “es muy monísimo”)

La novela desarrolla una fascinante voz narrativa (me estoy acordando de La Codorniz, que se autoproclamaba: “La revista más audaz para el lector más inteligente”. Pero con la diferencia que los del añorado semanario de humor iban de coña.), la del protagonista, profundamente íntima y visceral, (“profundamente íntima y visceral”, ¿eso no es una redundancia? Además –y me van ustedes a perdonar- la Samantha, que lleva un tiempo un tanto salida, me dice que esa expresión le altera, de nuevo, las meninges de la junta de culatas.) que a modo de diálogo interno (Uy, qué tufo a autoficción) comienza a reconstruir su pasado a partir de ese encuentro fortuito. Intercalando múltiples conversaciones cruzadas, jugando con los diferentes tiempos narrativos y con los recuerdos –algunos reales, otros falseados–, la narración se va construyendo a modo de un brillante rompecabezas (“brillante”: me vuelvo a poner las gafas de sol. Además, esto suena a excusatio non petita, acusatio manifiesta: el redactor, después de escribir “intercalando múltiples conversaciones cruzada” y “diferentes tiempos narrativos”, parece que, falto de confianza en cómo se desarrolla la narración, y con miedo a la palabra “rompecabezas”, necesitara arreglarlo añadiendo el adjetivo “brillante”. Digo esto, porque en otra versión de la sinopsis -la que aparece en la página de la editorial-, se resuelve el párrafo de esta forma: “historia narrada por medio de múltiples conversaciones cruzadas cuyas piezas encajan como un perfecto mecanismo de relojería”.)  casi una catarsis psicoanalítica, conforme el “buen chico” al que alude el título se enfrenta a sus demonios y culpabilidades. (Esto se repite al final del siguiente párrafo. Por si usted es un poco tontito y no lo había pillado.)

Un buen chico destaca por su maestro manejo de la estructura y el estilo narrativo (¿Quién certifica que es maestro en estructura y estilo? ¿Su abuela? Además, ¿quién destaca por manejar bien la estructura y el estilo? ¿el protagonista? ¿la novela? ¿el autor?) para construir un fascinante (ya se había utilizado este adjetivo un poco más arriba) relato que supone una lectura hipnótica y desasosegante, (esto de “desasosegante” ya se ha dicho. Ah, no, era “perturbadora”, perdón)  un descenso a los rincones más oscuros de la culpabilidad y el deseo. (Uuuuhhhh, qué miedo.)

-¿Lo ves, Daphne, hasta qué punto los de Mondadori nos toman, a los lectores, por idiotas?

-Sin duda. Margaret: vete a dormir una siesta, anda.

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33 respuestas a RESEÑA ACOMPASADA DE LA SINOPSIS

  1. Ire dijo:

    Es que el rancio vocabulario lleno de adjetivos vacíos y lugares comunes que se gastan en estas sinopsis tiene tela ¿Cómo quieren que a alguien le entren ganas de leer algo con estas presentaciones?

    • Pues así todo, querida. Dicen que son los escritores los que redactan las sinopsis de sus propios libros. Yo me resisto a creerlo. No lo puedo aceptar, porque entonces empezaría a ser útil leerlas. Hoy nadie hace caso de ellas. Solo algún despistado, cuando tiene que comprar un regalo en navidad, echa un ojo a las sinopsis. Pero si es verdad que son los autores los responsables de tal pieza de promoción, bastaría leerlas para dejar de comprar -en casos como el que nos ocupa- el libro.
      Tiendo a pensar que en las grandes editoriales, donde hay gente para todo, encargan esta labor a alguien que está a punto de jubilarse y le da todo un poco lo mismo.
      Así sale lo que sale.
      Y que conste que no he leído el libro. Mi “post” no es una crítica del libro. Puede que sea muy bueno, me alegraría. Lo que he escrito es una denuncia contra la editorial. Pero no solo contra esta, Mondadori: coje cualquier libro de alguna de las otras grandes editoriales y verás.
      Un beso
      La sargento.

      • Ire dijo:

        Bueno, hay algunas que dicen menos que otras, pero ésta concretamente es que no dice nada de nada.

        Otro para ti

      • Yo encargaría la redacción de sinopsis a un orangután esquizoide que estableciera diálogos internos en el espacio de una solapa.

        Pero carezco de responsabilidad

    • Hablar de “lugares comunes”, ¿se considera un lugar común?

  2. Anónimo dijo:

    Yo he leído la novela y realmente es innovadora, vanguardista y nada convencional. Aparte de que se desarrolla en Malasaña y hay rock y drogas (¡cómo se le ha ocurrido!), el autor se vale de una técnica narrativa nunca antes vista: reproduce las conversaciones entre el protagonista y su psicólogo. ¡Genial! Pero hay una segunda estafa… presentar como libro y novela un manuscrito que no debe de llegar a las ochenta páginas de Word.

    • María dijo:

      No, no la has leído… jajaja, de hecho, si alguna vez lo haces, sabrás por qué estoy tan segura

  3. Dr J dijo:

    A ver, que me pierdo…
    No era el Pleonasmo Plasta (en Fresy Patinete Cool) el que tenía conversaciones con su psicólogo o estaba en rehabilitación o no se qué?

  4. A ver si me entero bien: los autores hacen sus propias sinopsis y sus amigos las reseñas. Vaaaale.

    Bueno, yo creo que esta “innovación” me la voy a saltar.

    Abrazos, chicas.

    • Querido Tongoy;
      Te voy a contar una cosa. Pero te la cuento solo a ti. No digas nada. Lo prometes?
      Hemos hecho un experimento. Hemos dado a leer el texto de la sinopsis del libro de Gutiérrez a nuestra amiga Josephine sin decirle de qué se trataba. Luego le hemos pedido que nos dijera qué era. Respuesta: “se trata de una reseña firmada por Care Santos y publicada en El Cultural” . Eso nos ha dicho, alucina.
      Y si lo piensas, lo parece. Y es que está ocurriendo que las sinopsis se lo ponen muy dificil a los críticos mimosines (como decía Echevarría). Si una sinopsis agota todos los adjetivos elogiosos, qué van a decir, entonces, los criticos oficiales, los que quieren agradar a las editoriales?
      Así está el patio, amigo Carlos.
      Un beso
      La Maggie Mae

    • Doc Mort dijo:

      No, los escritores no escriben sus propias sinopsis. No en las grandes editoriales. No los hagamos responsables de eso también. De hecho, conozco muy pocos que se sientan del todo a gusto con ellas, porque casi siempre están enfocadas desde el prisma comercial.

  5. Vaya panda de cabrones.

  6. VD dijo:

    Querida Fräulein Margarete:

    Primero: No todos los premios están comprados. Yo soy la prueba viviente de que sí existen premios en los que no se abre la plica hasta el último momento (problema: la gente lleva muy mal eso de que un niñato de 26 años pueda escribir una novela mejor que uno de cuarenta o cincuenta y menos que se atreva a criticar a periodistas, a feminitas, a deconstructivistas, a académicos, y a todos aquellos que están enterrando la antigua artesanía de hacer barquitos en miniatura, colarlos en botellitas y lanzarlos al mar). Sólo hay que investigar un poco y no darle demasiadas patadas al diccionario, o no tantas como la media, que ojito, el castejano es muy pero que muy puñetero, tanto que hasta Don Miguel de Unamuno llegó a escribir cojer, exacto, con j, en su juventud. Y sí, por desgracia, muchas veces somos los escritores quienes escribimos las sinopsis, de puta pena, por cierto.

    Segundo: Te cuento un secretito, ya que estamos en plan “Yo confieso”. Tengo dos novelas y un poema largo de 60 páginas, tres obras terminaditas y corregiditas (Corripios, Torregos Panhispánicos de dudas, trabajo de chinos, después de la primera no me fío de mí y menos de los editores) en un cajón de mi escritorio, muertas de la risa, después de cinco años de trabajo. ¿Qué es lo que pasa?, preguntarás tú, ¿son malas? Y yo respondo: malas comparadas con El triunfo de la muerte que D’Annunzio escribió a los 30, sí, es más, en ese sentido son una mierda; pero comparadas con lo que publican los escritores de mi quinta (esto es, del 80 en adelante y si me apuras del 70) pues son igual de malas que las del resto (desde los 90 casi todas -no todas, gracias a Dios- las novelas de escritores españoles menores de 30 son una copia barata tipo Los confidentes de Bret Easton Ellis, si es que no es Los confidentes de Ellis no es una copia barata de El libro de Rachel de Amis y si es que El libro de Rachel de Amis no es una copia barata de la obra maestra de Salinger). ¿Problema? Que no tengo ni puta idea de cómo se hacen estas cosas y para colmo soy poco amigo de las gilipolleces (no fui a la presentación de mi primer libro en Córdoba hace unos añitos, con eso te lo digo todo). Nadie tiene la culpa de que no sepa moverme, de que lo que los demás, si es que escriben mierda, sepan moverse, de que las editoriales publiquen mierda y aprovechen el tirón de los Granta y los nocillos; en definitiva, que yo sea una puta mierda de vendedor, que sea un jodido nazi escribiendo, que lo que yo escribo no sea apto para todos los públicos y que sólo escriba para unos pocos (quedó claro con mi primera novela), no significa que haya que restar mérito a los escritores que sí saben vender la moto a las editoriales. Podemos criticarlos por ser pésimos escritores, por ser unos descerebrados que no se han molestado en leer Alejandra de LIcofrón, el oscuro, para entender que la vanguardia es un bulo, por ser hijos de su tiempo, por participar de la farándula literaria, etcétera, etcétera, etcétera; eso sí, hay que sacarse el sombrero por el estómago que tienen, por ser unos vendedores de puta madre y por hacer de su musa una mercenaria. Business es business, querida. Ésa es la realidad, nos guste o no.

    Ya sabe cómo es el dicho: “Un hombre habita en la casa juega con las serpientes escribe, escribe al oscurecer en Alemania tus cabellos de oro Margarete”.

    Y es que el otro holocausto comenzó hace mucho, querida. Ya lo dijo Henry Miller. estamos todos muertos.

    Suyo,
    VD

    • Chumari te da la solucion dijo:

      Aiaiia y nos vas a dejar con el intríngulis de saber que premio ganaste. Malo, remalo

      • VD dijo:

        Y arriesgarme a que mis jefes se enteren de que tienen un Bartleby en la oficina, quita, quita.

      • VD, creo que no has sabido ver la pulla del asunto, ¡ Oh, azotador patriarcal de herejes, peligroso, malote y hideputa (como tu mismo te llamas)! ¿Oh prueba viviente! A Licofron, si lo has leído, queda muy snob mentarlo para que podamos ver la hondura de tu alma y conocimientos. Cuéntaselo mejor a tu mama

    • Doc Mort dijo:

      VD, si son igual de malas que las del resto, déjalo. Si tú mismo tienes conciencia de esa mediocridad, ¿para qué seguir escribiendo? ¿Por dinero? Se gana más dinero en cualquier otra cosa y, tal y como están las cosas, también más prestigio. No añadas más malos libros al panorama, que luego hay que cribarlos. Y si te sabes inferior a los grandes escritores, también tienes que saber que eso perjudicará a los futuros D’Annunzio de las próximas décadas, que los habrá, pero costará encontrarlos entre tanta medianía y entre tanto imbécil que se excusa en que no sabe venderse bien, o en que no tiene tiempo para participar en la farándula, para disfrazar su ramplonería, su falta de talento y su envidia mal contenida.

      • VD dijo:

        Chumari: si quieres hablamos de la Solanas y de lo degenerados que podemos llegar a ser los hideputas snobs.

        Doc: Pero ¿cómo hostias vas a encontrar tú al nuevo puto D’Annunzio si no pasas primero por la Scapigliatura? Anda busca en la wikipedia y deja de tocar los huevos con el Corominas.

  7. Me voy a tener que meter en el papel de la profesora de niños de 10 años que fui hace 30 años.
    Vamos a ver, niños, hasta que no salga al encerado el que ha escrito la sinopsis del libro de Javier Gutiérrez, no sale nadie al recreo. El que haya sido, que sea valiente, lo reconozca y deje de perjudicar al resto de sus compañeros. Que no tenga miedo, porque solo le voy a castigar a copiar treinta veces: “No redactaré nunca más una sinopsis como si fuera una reseña de El Cultural”.
    Que me tenga que poner yo así… manda romanas…
    Pero, qué le vamos a hacer. Si los niños no entiendes otro lenguaje. Ya saben aquello de “la letra con sangre entra”.
    La maestra Margaret

  8. Teresita dijo:

    Tenéis toda la razón. Que pida ahora mismo Javier Gutierrez perdón por publicar un libro. Que se abra un blog y se hermane con la literatura pura. Qué desalmado Javier Gutierrez. Pudiendo imprimirse en una copisteria unas copias para regalar por la calle, va el tío y se pliega a las condiciones de una editorial como Mondadori. Qué va a ser lo siguiente, ¿ir quemando orfanatos?

  9. Amiguito dijo:

    Crítica literaria sin literatura = reseñas de libros que uno no ha leído _igual que Mora, Ayala-Dip, Masoliver-Ródenas___

  10. Amiguito dijo:

    “Podríamos definir la moral como nuestro dogma individual. Un punto de vista sobre cómo deben ser las cosas. Este es el motivo por el que muchos intentamos imponer nuestras opiniones sobre los demás. Al identificarnos con nuestro sistema de creencias, creemos que el mundo debería ser como nosotros pensamos. De ahí que mantengamos “batallas dialécticas”, juzgando, criticando e incluso tratando de imponer nuestra verdad a aquellos que piensan y actúan de forma diferente. En estos casos, más que compartir, lo que buscamos es demostrar que tenemos la razón. Cabe preguntarse: ¿qué obtenemos cuando conseguimos “tener
    la razón”? Por muy sofisticados que sean nuestros argumentos, este tipo de conductas solo ponen de manifiesto nuestra falta de madurez emocional.

    Las personas intolerantes y dogmáticas estamos convencidas de que las cosas están bien o mal en función de si están alineadas con la idea que tenemos de ellas en nuestra cabeza. En esta misma línea, los demás son buenos o malos en la medida en la que se comportan como nosotros esperamos. Así, la conciencia moral actúa como un filtro que nos lleva a distorsionar
    la realidad.”

    Borja Vilaseca

  11. Comeclavos dijo:

    Miran que esta entrada a mi tampoco me hace tilin por busca vueltas, pero amiguito deja ya de dar con esa matraca, que viene perogrullo y pide derechos de autor.

  12. Amiguito dijo:

    Verdad de perogrullo es la del autor de este blog_ un Bolaño triste y sin talento con rabia porque Claudio López no ha sido su Herralde_ Que feo que es el resentimiento___

  13. Doc Mort dijo:

    Bueno, leídos el post y todos los comentarios -y estando de acuerdo con la mayoría de las críticas negativas sobre las obras de Alberto Olmos, Elvira Navarro, y en especial sobre Fresy Cool- tengo que decir que lo que se está haciendo aquí con el libro -no leído por nadie- de Javier Gutiérrez desacredita completamente el sentido y la autoridad de este blog y de sus participantes.

    Tendríais que tener un especial cuidado con estas cosas, arrojan por la ventana muchos esfuerzos invertidos en una labor que parecía necesaria.

    • Repito que no estamos criticando el libro de Gutiérrez, sino la promoción tramposa que su editorial le está haciendo tomando a sus potenciales clientes/lectores por tontos.
      Un saludo
      La sargento

    • Ire dijo:

      Doc, la labor de una editorial se muestra precisamente en esos detalles sin importancia, como son las sinopsis de la contraportada del libro. Usar una plantilla con los mismos adjetivos en todos los libros cambiando solo algunos nombres y algunos circunstanciales dice muy poco del trabajo del editor. En ese sentido no puedo estar más de acuerdo con el post.

    • Amiguito dijo:

      Este blog no tiene autoridad_ Doc Mort___ todos somos unos resentidos y nos cargamos libros que no leemos ni vamos a leer_ ¿O no has visto que hablamos de lo mal que está la literatura española y mencionamos a Pron y a Zambra_ que no son españoles? Partiendo de eso_ ya el blog no tiene autoridad_ Alguien que no ha escrito un libro en su vida _o lo ha escrito y no se lo han publicado o se lo han publicado y no ha pasado nada: tú eliges_ nos viene a explicar qué es la literatura_ ¿Qué autoridad va a tener? Ninguna___

    • Doc Mort dijo:

      No puedo estar del todo de acuerdo contigo, Amiguito. Pero Sargento, ¿acaso no se está dejando aquí que en los comentarios se viertan muchas opiniones contrarias al autor y al libro sin haberlo leído? Lapidaciones virtuales ya hemos visto demasiadas.

  14. Ire dijo:

    No sabes lo que me gusta que me creas capaz de ser tan crítica y mordaz como aquí la Sargento. Me lo tomo como un cumplido, amiguito.

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