MARKETING LITERARIO PARA LAS CHICAS TRAVIESAS Y PARA SUS MADRES

Me encanta leer sinopsis. La sinopsis es, junto con la portada y el título, el primer mensaje que llega al cliente sobre el contenido del libro. La editorial sabe –sobre todo cuando se trata de libros puramente comerciales- que si la portada no atrae, el título no llama la atención y la sinopsis no engancha, ya no van a tener otra oportunidad de convencer al cliente de que compre su producto. Esto es aún más cierto cuando el autor no es nadie, como veremos más adelante. La sinopsis, el título y la portada te ofrecen, además, una idea de lo que la editorial piensa de su cliente.

¿Qué pensarían ustedes que piensa de su lector/a una editorial que en la sinopsis de su libro incluye esta frase:

 Una deliciosa novela romántica con un toque picante: la mezcla perfecta para cualquiera que busque una versión ligeramente más suave de Cincuenta sombras de Grey.

La editorial ha hecho su ejercicio de segmentación de mercado y ha concluido que hay mujeres españolas que leyeron Cincuenta sombras de Grey, pero les pareció un “poco fuerte”. Y la editorial piensa que el % de señoras que se sintieron ofendidas por lo explícito del sexo en la famosa novela de E.L. James es considerable. Si fueran cuatro, no hubiera metido esa frase como gancho en la sinopsis. Pero al mismo tiempo, la editorial, abrumada y sorprendida por los muchos millones de ejemplares que la trilogía de Grey ha vendido en todo el mundo, no quiere desengancharse del tren. Y por eso dice aquello de “ligeramente más suave”. Es decir: tranquilas, señoras, que este libro es Grey del bueno, pero con menos grasa; esto es Grey auténtico, pero no engorda; hemos descafeinado el Grey, pero solo un poco.

(Aquí, el análisis que hace un año hicimos en Patrulla de Salvación de los motivos del éxito de ventas de 50 sombras de Grey)

“Ligeramente más suave”. Es buenísimo. Podían haber escrito simplemente “más suave”, pero les pareció que distanciaba demasiado su libro del best seller más grande del siglo XXI. “Además, qué coño, -se dijo la directora de marketing de la editorial- si el libro se encargó ya  pensando en aprovechar la estela de las Cincuenta sombras…, no vamos a ser ahora nosotras, las de ventas, las escrupulosas”. La directora de marketing pensó esto cuando, en un momento de flaqueza y mientras decidía la portada del libro, se acordó de sus ideales de pureza y sueños de alta literatura con que entró, hace muchos años, siendo jovencita, en la industria del libro.

Quien haya aguantado leyendo hasta aquí merece que le desvelemos de qué libro estamos hablando. Se trata de El club de lectura de las chicas traviesas (Editorial SUMA, 2013) que sale a la venta el 27 de noviembre. Dentro de catorce días. ¡¡No puedo esperar!! Este libro, que en su portada –por aquellos que no leen las sinopsis o que sólo compran el libro para regalarlo- también aprovecha lo de las 50 sombras.., ha sido escrito por una señora llamada Sophie Hart. No la busquen, es un seudónimo. Lo mismo es un tío.

Pero no piensen que estos truquitos chorras son de la editorial española. SUMA ha copiado la frase de la promoción de Harper Collins (aquí) la editorial anglosajona que editó The Naughty Girls Book Club:

Chicklit with a saucy twist, this is perfect for anyone looking for a slightly softer version of of E.L. James’ 50 Shades of Grey.

SUMA ha quitado lo de “chicklit”, que queda, según ellos, descarado, pero mantiene lo de “ligeramente más suave”. ¿Se habrán leído el libro los de SUMA?

-Daphne, necesito unas vacaciones.

-¿Por qué, mi sargento? Aún no hemos ganado la guerra.

-Si, pero mi autoestima empieza a estar bajo mínimos.

-¿Un gintonic?

-No, ni con esas. Últimamente me pregunto si los lectores españoles somos tan realmente idiotas como se deduce de la forma en que nos venden los libros.

-Los idiotas pueden ser los empleados de los departamentos de marketing de las editoriales, Margaret.

– No lo tengo yo tan claro, querida Daphne. Y te lo digo porque las editoriales –las grandes-siguen ganando dinero. Y si lo ganan, es porque venden. Y si venden, es porque compramos. Y compramos lo que ellas quieren: basura. Y si compramos basura, es porque somos realmente idiotas. ¿Me sigues?

-¿? ¿Te preparo uno de Hendrick´s, esa ginebra que se ha puesto tan de moda?

-Por eso te digo que tengo la moral por los suelos. ¿Realmente tiene sentido nuestra guerra? ¿Será que la mayoría de los lectores españoles no quieren ser salvados?

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21 respuestas a MARKETING LITERARIO PARA LAS CHICAS TRAVIESAS Y PARA SUS MADRES

  1. johnconstantinebastard dijo:

    o que no entiendo muy bien es que pongas a parir a mas de uno, y mas de dos autores, porque dicen que el nivel de exigencia del lector ha bajado en los últimos años un porrón, y luego tu misma digas que “Y compramos lo que ellas quieren: basura. Y si compramos basura, es porque somos realmente idiotas.”

    • julian bluff dijo:

      Amigo John
      Si buscas coherencia pura, te enfrascas en Descartes y Berkeley. Este es un blog de “risas”, como la vida. Y, como en la vida, a veces todos somos idiotas y, a veces, no. Y otras lo serán unos y otras, otros. Y no van a tener que coincidir los mismos en todas esas ocasiones.
      (Maggie. No he llegado a recibir tu e-mail del cambio de sponsorización de Beefeater a Hendrick’s. Pero, por lo que parece, la cosa ha cuajado. ¿Al final, han sido 80.000? Enhorabuena).
      Bueno, les dejo, me largo a tomarme mi Hendrick’s con pepino y “Fever Tree”. Un subidón.

    • Lo que hemos criticado aquí es que se eche la culpa (toda la culpa) al lector de que la literatura en castellano se vende cada día menos. La culpa, en un % muy alto, es de la mala calidad de los textos y de la falta de renovación generacional. Pero eso no quita que haya en España una masa lectora -que no sabe citar el nombre de ningún autor de calidad salvo Cervantes- de la que las editoriales se aprovecha para colocarles toda su bazofia. Y lo peor es que esto es como las drogas duras: cuando tienes a un lector con bajo nivel cultural enganchado a la porquería ya es muy difícil sacarlo de ahí.
      Es muy sencillo, te voy a poner un ejemplo y lo vas a entender enseguida. Si se hubiera hecho un referéndum durante el franquismo cuestionando Franco SI o Franco NO, habría salido más de un 70% de SI. Y no sólo por el miedo, sino, sobre todo, porque el español era y es muy conservador, no quiere cambios. ¿Ese resultado legitimaba la dictadura de Franco? Por supuesto que no. ¿Habría que haber derrocado a Franco aunque el 70% estuviera de acuerdo con su dictadura? Pues claro que sí.
      ¿Lo entiendes ahora?
      Maggie

  2. Bea Mendes dijo:

    Yo, por suerte, no me dejo llevar por esas chorradas. Y como es para las que leyeron “Cincuenta sombras…” Pues yo me excluyo.

  3. “¿Será que la mayoría de los lectores no quieren ser salvados?”

    Yo diría que no. Al final resultará que Orwell era el que estaba equivocado y que Huxley tenía razón.

    Cambiando de tema (aunque sólo un poco). Me lo he preguntado muchas veces ¿por qué las portadas de los libros españoles son, en general, tan … tan … ¿catetos? Es cierto que el original inglés que es el tema del post no es tampoco de concurso, pero teniendo en cuenta lo que ofrece, tampoco se puede esperar demasiado.

    Exceptuando las portadas de Impedimenta, Alba, Siruela, Valdemar las que hacía Daniel Gil para El libro de bolsillo de Alianza, y alguna más que se me escape, la mayoría de ellas son para salir corriendo. Tampoco pido portada minimalistas como las francesas (P.O.L, Editions de Minuit, Grasset, …), pero creo que se podría hacer algo.

    Saludos

    • g dijo:

      Las portadas francesas son mucho más elegantes, y sugieren una importancia a la literatura que España parece haber perdido…

      • Perfidia dijo:

        Voy a abrir un melón. En España la literatura ha perdido importancia por varios factores, que en mi opinión son:

        -La progresiva pérdida de cultura de los autores, tanto escritores como periodistas. Antes un escritor era una persona muy culta y muy sabia, ahora no. Y en ahora incluyo no sólo a los treintañeros sino también a señores y señoras con sus 50 bien cumplidos que vaya tela la sarta de obviedades con la que nos regalan cada domingo.

        -La ausencia de datos. La información no se contextualiza en las noticias, y ya en los artículos de opinión es el despiporre porque no hay un solo dato que avale nada. Es realmente ‘yo, Menganito, opino tal’, o sea, opinión de barra de bar. Un autor literario que escribe columnas periodísticas se retrata en ellas.

        -Cualquiera puede escribir. Error. Que todos tengamos un ordenador y un corazón no quiere decir que todos podamos escribir. Incluso teniendo algo que decir es difícil.

        -El cisma calidad y entretenimiento. Como vemos con la chicklit, una novela entretenida tiene un 95% de probabilidades de ser mala. Sin embargo, una novela de calidad tiene un 95% de ser aburrida. Al menos según nos venden las editoriales. Al lector clásico le echa inmediatamente para atrás una novela que no implique un drama de extrarradio, con gente super torturada y super compleja. Sin embargo, se pueden decir cosas muy interesantes con una historia aparentemente más superficial. Este prejuicio hace muchísimo daño a la literatura. En este país que una novela sea ‘de género’ aún implica para muchos que es una basura, especialmente si el autor sigue vivo, y esto hace que no tengamos un corpus como dios manda de literatura juvenil escrita en castellano y tengamos que beber una y otra vez de clásicos con un marco de referencia extranjero (pienso en Dumas, en Stevenson, en Enyd Blyton). Esto perjudica al lector, que ya crece con la predisposición de adorar a los autores extranjeros que estuvieron en la raíz de su formación lectora (y Fray Perico y su borrico es una excepción y no la regla).

        Al que me diga que no perjudica le pregunto si alguna vez tomó cerveza de jengibre… O si sabe siquiera lo que es.

        Anda mira, ¡un cerro! Anda, mira, ¡Úbeda!

  4. julian bluff dijo:

    Perfidia, estoy de acuerdo en casi todo, pero no entiendo la alusión final a Muñoz Molina 😉

    • Salvo con el primer punto, que matizaría, con lo demás estoy completamente de acuerdo. Y sobre todo con el segundo punto, que es una verdad evangélica. El columnismo de opinión en España es basura mayormente, porque a los columnistas no les da la gana tomarse la molestia de buscar datos empíricos que fundamenten sus opiniones. El columnismo español es el reino del porque lo digo yo, y ahí queda eso.

    • Perfidia dijo:

      🙂

      • Joane dijo:

        Suscribo totalmente lo que dices, en especial sobre “El cisma calidad y entretenimiento. Como vemos con la chicklit, una novela entretenida tiene un 95% de probabilidades de ser mala. Sin embargo, una novela de calidad tiene un 95% de ser aburrida.”
        Como lectora de todo tipo de libros (de género, literatura, ensayo) he padecido justo eso. A mi me gustaría que ese 5% de género de calidad se publicitara más, que se conociera y no se despreciara sin analizar. De la misma manera que me gustaría que las obras literarias acogieran las técnicas de género para contar lo mismo pero más entretenido. O, dentro del ensayo, ¡por dios! que aprendan de los historiadores o divulgadores científicos anglosajones, son amenísimos sin perder rigor, mientras que los españoles son un peñazo (dicho sea de paso, como los franceses y los italianos).
        Por otro lado, ahora que lo dices, igual es verdad que en España la literatura de género es más bien pobretona por ese desprecio que hace que los propios autores se acomplejen.
        Yo me preguntaría no sólo dónde está la literatura juvenil (que, en mi opinión, es más una “categoría” que un género) y la NA (“New Adult”) españolas, sino también dónde andan la ciencia ficción, el thriller o la novela romántica, en español. Lo habrá, pero ¿calidad? Creo que sólo se ha ganado cierto respeto la novela negra/suspense/policiaca.
        Pero bueno, no echemos la culpa sólo a los críticos o a los snobs. También habría mucho que escribir sobre los propios autores y los lectores acríticos que no se esfuerzan en analizar un libro con mínimo rigor ni siquiera en lo más básico (trama, personajes, ambientación, estilo) … todo es “genial” o “guay” o “pues no sé, no he conectado”.
        Hace poco leí a una bloguera que había dejado de hacer críticas de romántica en español (sí de novelas traducidas) porque estaba “un poco cansada del espectáculo generado por admiradoras de autoras románticas (similares a las fans que gritan y lloran en recitales) que se ve en foros, Facebook, blogs, etc.” (my dear Lady Marian de Locksley) Pues eso, que si el lector de género se hiciera un poquito exigente también se ayudaría a crear la literatura de género que Perfidia echa en falta.

  5. ¿Alguien me puede decir qué se publicaba o quién publicaba cuando éstos que escribo a continuación empezaban a publicar?
    Javier Marías, Muñoz Molina, Alvaro Pombo, Luis Goytisolo, Juan Goytisolo, Juan Marsé, Luis Landero, Rafel Chirbes, Félix de Azua, Julio Llamazares, Luis Mateo Díez, Enrique Vila-Matas, Eduardo Mendoza, Juan Benet, Manuel Vázquez Montalbán, etc… (Me faltarían muchos más, sobre todo latinoamericanos)

    ¿De verdad alguien piensa que las llamadas generaciones de escritores funcionan o siguen la misma lógica que los relevos 4×100 en atletismo?

    • Bueno, por pura aritmética, es lógico esperar que en cada generación surja un puñado de individuos que sepan escribir bien. Pero es cierto que la sucesión de generaciones literarias no es, en absoluto, regular; depende, además del supuesto talento literario de sus integrantes, de determinadas circunstancias sociohistóricas que no siempre convergen. Por eso hay generaciones humanas que pasan por el mundo sin dejar tras de sí una generación literaria, aunque haya algún que otro buen escritor entre sus filas. Otra cosa es que, por razones comerciales. convenga que surja una generación literaria cada veinte años, porque como etiqueta para vender producto eso funciona. Por eso, si no surge espontáneamente, se la inventa. Véase Nocilla…

      • Está claro Xavier. Lo preguntaba con ironía porque parece que hay cierta angustia que roza lo existencial o, como mínimo, cierto agobio por dar, cueste lo que cueste, con un puñado de escritores españoles que hayan nacido después de 1980 y que escriban bien. Conoceremos -si es que los tenemos que conocer -a algunos pocos cuando la criba del tiempo, el esfuerzo y la auténtica vocación filtre la morralla; y conoceremos solamente a los que sobrevirán a su propia vocación, a los que de manera sincera se dediquen a escribir, escribir, escribir y escribir, sin importarles nada más; a los que se dediquen en cuerpo y alma al oficio. No hay otra manera de llegar a hacer algo, de llegar a ser algo en literatura. Otra cosa es querer vender, la fama, y las ansias de notoriedad: eso es más fácil. Y otra cosa también es la cantidad de escritores de raza que se quedarán por el camino a costa de los oportunistas y de las leyes del mercado. Pero esto va así, ahora y siempre. Los buenos siempre son tangentes, o extrageneracionales. Los buenos tiene voz propia y crecen al margen de tendencias, de cenáculos y de las redes sociales. Los buenos, ahora no estan en boca de nadie porque solo tienen tiempo para tres cosas: para leer, para escribir y para rasgar o eliminar una y otra vez lo que han escrito. Y cuando les sobre tiempo, para ganar tres euros con los que comer.

  6. anonimous dijo:

    Retiro todo lo que escribí en el post anterior sobre el machismo (o peor aún: misoginia) que se trasluce una y otra vez en este blog, con comentarios sobre las “marujas” y las “mamás de 30 a 40 años”cursis como pocas. Compruebo ahora que no es una actitud exclusiva de los/las responsables de este blog: también las editoriales parecen creer que las mujeres son una sarta de tontainas y/o que no tienen el menor criterio literario. Se ve que es una idea ya aceptada por la mayoría, incluso por las propias mujeres que trabajan en este mundillo.
    Simplemente una observación: ustedes dicen que los lectores españoles debemos de ser idiotas al tragarnos esta basura que nos quieren vender como literatura. De acuerdo, pero sólo en parte: También los lectores anglosajones deben de ser idiotas, puesto que ustedes mismos señalan que la sinopsis de esta novela en particular es una traducción de la que acompaña la edición de Harper Collins, ¿no es así? Aunque es cierto que , al menos, ellos no hacen trampas y etiquetan antes que nada la novela como “chicklit”, para que nadie se llame a engaño… Si es que alguien es capaz de llamarse a engaño sobre algo así, incluso en España….

    • Sí, tienes razón, Anonimous, la falta de respeto de las editoriales hacia los lectores es general, no solo ocurre en España. Lo que duele -y lo dice una compradora (desde hace 40 años) compulsiva de libros- es que nuestras amadas editoriales españolas no tengan el detalle de tomarnos el pelo de forma local y traduzcan literalmente lo de fuera. Esperaba una, al menos, que la editorial española se calentara un poco la cabeza para engañarnos con algo de aquí, exclusivo, carpetovetónico.
      Que no somos nadie, querido amigo.
      Se rien de nosotros y además lo hacen como si fueramos una vulgar maruja de los suburbios de Manchester.
      Maggie

  7. Perfidia dijo:

    Hablando de todo un poco, me está gustando mucho esta entrevista a Moncho Borrajo donde habla del estado de la cultura en España hoy. Lo comparto por si no lo conocen http://www.youtube.com/watch?v=TzLTVXnvo-I

  8. El Sopla No dijo:

    Sigue la mafia a tope:

    El escritor Luis Goytisolo ha sido galardonado con el Premio Nacional de las Letras 2013 concedido por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte en reconocimiento a toda su obra literaria.

    El autor concederá una rueda de prensa esta tarde a las 17:00 h en la sede de la Real Academia Española (c/ Felipe VI, 4).

    El Premio Nacional de las Letras, el más prestigioso tras el Cervantes de cuantos se otorgan en España, está dotado con 40.000 euros. En años anteriores el galardón ha sido concedido a autores como Francisco Rodríguez Adrados, Pere Gimferrer, Martín de Riquer, Carmen Martín Gaite, Miguel Delibes, Julio Caro Baroja y Rosa Chacel.

    Luis Goytisolo (Barcelona, 1935) alcanzó la fama con su primera novela, Las afueras, y su nombre se ha convertido en uno de los de mayor prestigio de la narrativa contemporánea. Es autor de obras fundamentales como Antagonía, Fábulas, Liberación y Oído atento a los pájaros. Miembro de la Real Academia Española, ha obtenido, entre otros premios, el Nacional de Literatura y el de la Crítica. En Siruela ha publicado Cosas que pasan, Diario de 360º, Estatua con palomas y, recientemente, El lago en las pupilas.

    El jurado estuvo integrado por: Presidenta: Doña María Teresa Lizaranzu Perinat, Directora General de Política e Industrias Culturales y del Libro. Vicepresidenta: Doña Mónica Fernández Muñoz, Subdirectora General de Promoción del Libro, la Lectura y las Letras Españolas. Vocales: Propuestos por las entidades correspondientes: A propuesta de la Real Academia Española: Don Darío Villanueva Prieto. A propuesta de la Real Academia Gallega/Real Academia Galega: Don Xosé Ramón Barreiro Fernández. A propuesta de la Real Academia de la Lengua Vasca/Euskaltzaindia: Don Xabier Kintana Urtiaga. A propuesta del Instituto de Estudios Catalanes/ Institut d’Estudis Catalans: Doña Carme Arenas Noguera. A propuesta de la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas (CRUE): Doña Carme Riera i Guilera. A propuesta de la Asociación Colegial de Escritores de España (ACE): Don Juan Mollá López. A propuesta de la Asociación Española de Críticos Literarios: Don JOSÉ MARíA POZUELO YVANCOS (NI DOCTORADO TIENE EL POBRE). A propuesta de la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE): Don Fernando Jáuregui Campuzano. A propuesta del Centro de Estudios de Género de la UNED: Doña Margarita Almela Boix. A propuesta del Ministro de Educación, Cultura y Deporte: Don Valentí Puig i Mas. El autor galardonado en la edición de 2012: Don Francisco Rodríguez Adrados. Secretaria: Doña Alicia García Molina, Jefa del Servicio de Promoción de las Letras de la Subdirección General de Promoción del Libro, la Lectura y las Letras Españolas, que actuará con voz pero sin voto.

    Apuntar los nombres de estos mafiosos para cuando haya que conseguir aparcamiento en Nápoles.

    • Ana Rosa Quintana dijo:

      ¿Y a quién quieres que se lo den?
      Con una obra como la Goytisolo, como si en el jurado hubiese estado la mismísima Ana Rosa Quintana

  9. Joane dijo:

    Lo que no entiendo es qué te llama la atención de esta obra en particular. Desde que se publicó el exitazo de Grey, las librerías de todo el mundo se han llenado de clones con portadas preferentemente con accesorios masculinos y en blanco y negro que son malas a rabiar. Lo mismo que después de Bridget Jones, se poblaron de otros clones con portadas de coloritos. Que a alguien se le haya ocurrido mezclar A + B no me parece en absoluto raro.
    No coincido, eso sí, en los prejuicios sobre el tipo de lector que consume este tipo de libros. En mi opinión, no hay “un lector prototípico” de chick lit, como no lo hay de ciencia ficción o de ficción literaria. Creo que la mayoría leemos más de un tipo de libro, dependiendo de lo que queremos en cada momento.
    Hay novelas románticas subgénero erótico y subgénero chick lit (o su primo hermano “ficción para mujeres”) que son bastante buenas, como pasa con otros géneros (de nuevo, podría pensarse en la ciencia ficción) porque no todas son iguales ni tratan de lo mismo, ni todos los escritores tienen el mismo talento literario. Eso sí, parece que en concreto la aquí comentada no estará entre ellas.

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