AGUSTÍN FERNÁNDEZ MALLO SENTANDO CÁTEDRA

Por extraño que pueda parecer, con lo que Levin estaba encariñado era precisamente con la casa, con la familia y, sobre todo, con la parte femenina de la familia.

Levin no recordaba a su madre; tenía sólo una hermana, y ésta mayor que él. Así pues, en casa de los Scherbazky se encontró por primera vez en aquel ambiente de hogar aristocrático e intelectual del que él no había podido gozar nunca por la muerte de sus padres.

Todo, en los Scherbazky, sobre todo en las mujeres, se presentaba ante él envuelto como en un velo misterioso, poético; y no sólo no veía en ellos defecto alguno, sino que suponía que bajo aquel velo poético que envolvía sus vidas se ocultaban los sentimientos más elevados y las más altas perfecciones.

Que aquellas señoritas hubiesen de hablar un día en francés y otro en inglés; que tocasen por turno el piano, cuyas melodías se oían desde el cuarto de trabajo de su hermano, donde los estudiantes preparaban sus lecciones; que tuviesen profesores de literatura francesa, de música, de dibujo, de baile; que las tres, acompañadas de mademoiselle Linon, fuesen por las terdes a horas fijas al boulevard Tverskoy, vestidas con sus abrigos invernales de satén  -Dolly de largo, Natalia de medio largo y Kitty completamente de corto, de modo que se podían distinguir bajo el abriguito sus piernas cubiertas de tersas medias encarnadas-; que hubiesen de pasear por el boulevard Tverskoy acompañadas por un lacayo con una escarapela dorada en el sombrero; todo aquello y mucho más que se hacía en aquel mundo misterioso en el que ellos se movían, Levin no podía comprenderlo, pero estaba seguro de que todo lo que se hacía allí era hermoso y perfecto, y precisamente por el misterio en que para él se desenvolvía, se sentía enamorado de ello.

Este texto pertenece al capítulo VI de la primera parte de Ana Karenina, de Lev Tolstoi. Describe cómo Levin comienza  a enamorarse de Kitty. Hay quien dice que el personaje principal de este libro es Levin –alter ego del autor- y no la Karenina, pero esa es otra historia.

He leído estos párrafos en voz alta a tres personas (que no habían leído previamente la obra) y han entendido perfectamente de lo que se trata. Una de ellas me ha pedido el libro.

Hagan la prueba: lean en voz alta este texto (o cualquier otro de la obra de Tolstoi) a otra persona y verán como no hace falta una segunda lectura para que su acompañante comprenda lo que quiere decir el autor.

Pues según dice Agustín Fernández Mallo (AQUÍ) esto no es una novela. Fernández Mallo dice que Ana Karenina no es novela. ¡Toma castaña!

Escribe hoy Fernández Mallo en El Cultural:

Los escritores de la novela culta, es decir, el género que en el siglo XX y lo que llevamos del XXI hemos llamado literatura a secas, se quejan de que sus libros ni son consumidos por el lector ni están bien atendidos por las promociones en el mercado. Y en parte tiene razón. Pero el problema no es que se lea menos novela culta –no nos engañemos, siempre ha sido minoritaria-, sino que otra clase de escritura, antes llamada folletinesca y ahora llamada “bestsellera” le ha robado el nombre a aquella. En efecto, una de las características de la mayoría de los bestsellers es que pueden ser leídos en voz alta sin detrimento de su contenido ni detrimento de la comprensión por parte del oyente. Por eso no pertenecen al género de la novela. Una novela es un tipo de escritura sujeta a unos mecanismos de complejidad y construcción tales que impiden la oralidad, o si no la impide desde luego la hacen penosa y difícil. De modo que lo que ocurre es que se confunde el relato oral puesto por escrito con la novela. El mercado mete todo en el mismo saco. Bienvenidos sean los relatos orales puestos por escrito, y bienvenido sea que vendan millones de ejemplares porque ello permite a las editoriales seguir financiando a escritores que escriben novelas, pero desde luego tales libros tienen poco que ver con la novela.

Yo no digo que Agustín Fernández Mallo sea gilipollas, pero lo anterior es una de las más grandes gilipolleces con las que me he encontrado en  mi ya larga vida de lectora.

El argumento del autor de Nocilla Experience es simple: un texto narrativo que permita su transmisión –y comprensión- oral no es novela. Según Agustín, la auténtica novela debe ser complicada y difícil de leer. Todo lo demás no tiene la suficiente calidad como para llamarse novela. Sólo tiene razón en una cosa: las ventas de los bestseller (esas mal llamadas novelas, según él) dan de comer a los autores minoritarios, los genuinos artistas, según él.

Lo que hay debajo de todo esto son tres cosas:

1.- Una prosa difícil de leer –igual que una estructura complicada para una novela- permite, en la mayoría de los casos, ocultar la falta de talento y de esfuerzo de su autor.

2.- Con artículos como este se alimenta el convencimiento que muchos editores tienen de que publicando a estos chicos (los que escriben complicado) están actuando como generadores de alta cultura, como guías de viaje que marcan el camino a los elegidos –siempre poco numerosos- para llegar al conocimiento profundo del ser humano y sus circunstancias.

3.- Propagar que la buena literatura es la que hacen los que escriben difícil permite también justificar –y esto está relacionado con el punto anterior- que la edición de sus libros sea un negocio deficitario para las editoriales.

Lo que realmente tiene mérito es traducir –como hicieron Tolstoi y Flaubert- todos los torbellinos huracanes y tsunamis que un autor tiene en su cabeza a un lenguaje que cualquiera puede entender. En sus novelas, Tolstoi nos permite tanto comprender los más altos sentimientos, como asomarnos a los más profundos abismos del hombre  y contemplar sus más oscuras pasiones. Pero el viejo de Yasania Poliana tuvo el detalle de escribirlas –sus novelas- con un lenguaje accesible. Y eso fue lo que más esfuerzo le costó. Lean sus diarios.

Ya estamos cansadas de estos elitistas. Qué hartura, chica. Propongo que María Dueñas, Arturo Pérez-Reverte y Carlos Ruiz-Zafón monten un sindicato y que la primera medida sea la de negarse a publicar con aquellas editoriales que dan cancha a escritores que como Fernández Mallo se dedican a insultarlos y a descalificar lo que tanto esfuerzo les cuesta escribir.

Nota importante: pido perdón a todos mis lectores -a los que adivino poseedores de un alma sensible- por haber mezclado en el mismo «post» los nombres de Tolstoi y Flaubert con el de Agustín Fernández Mallo. Era necesario.

Publicado en Escritores | Etiquetado , , , , , , , , | 60 comentarios

ALT-LIT; TAO LIN; TAIPEI; CHU-LIN;PIN-PIN;CHIN-CHIN;PING-PONG;DING-DONG;DIM-SUM;WOK-WOK….

Ahora, queridos lectores, que ya hemos cogido confianza, les voy a contar el verdadero comienzo de la Patrulla de Salvación. No hagan caso a lo que dicen (aquí) Daphne y las otras patrulleras, sólo quieren protagonismo.

Era puro invierno, hacía un frío de perros y estábamos mi insomnio y yo tan a gusto en mi mesa camilla, con mi mantita y mi brasero, releyendo mi Madame Bovary, cuando escuché una voz, así como de ultratumba, que me decía: “¡¡¡Maaaargaret, Maaaargaret, ¿estaaas ahíïïï?!!!» Primero pensé que alguien me estaba gastando una broma. Luego, tras comprobar que en la botella de ginebra quedaba lo justo para un último y cortito gintonic, deduje que el delirium tremens se había hecho fuerte, y para siempre, en lo que queda de sano en mi mente. Pero entonces, ante mi sorpresa, don Miguel de Cervantes –el mismo- se hizo cuerpo presente delante de mí. Margaret: has perdido completamente la cabeza, me dije. Acto seguido me dispuse rauda a salir del cuarto con la intención de refugiarme bajo las mantas de mi cama. Dormir la mona pondría las cosas en su sitio. Entonces, don Miguel, con su única mano, me agarró de la muñeca y con educación pero con autoridad me hizo sentarme de nuevo al tiempo que me decía: «¡¡No te vaaayas, tengo que encaaaargarte una importante misióóón!!» Esa mano poderosa de hombre no podía ser fruto de mi trastorno psicológico ni de mi dipsomanía. Otra vez en la mecedora, petrificada por el terror,  me dispuse a escuchar las palabras de don Miguel. Me extrañó, entonces, su silencio. Noté que no quitaba, embobado, los ojos de mis piernas. Tras arreglarme el camisón –que con tanto ajetreo se había  arrebujado en torno a mi cintura-, y animada por el interés que el gran escritor mostraba por mis cuartos traseros, le dije con sorna: “Usted dirá, don Miguel”.

-Margaret, hija -comenzó el manco de Lepanto tras tomar asiento-, allá arriba, en el Parnaso, estamos todos muy preocupados. Los editores, escritores, críticos y periodistas de hoy en día se están cargando en libreta la buena literatura. Por eso te hemos elegido para que seas la salvadora del libro.

-Servidora, como siempre, a mandar, don Miguel. Pero, con todos los respetos, ¿no hay nadie mejor preparado? Mire usted que yo no pasé del bachillerato y que…

-Los mercaderes se han hecho dueños del templo, hija mía. Todo está podrido. Ya nada es auténtico. Necesitamos un alma cándida, limpia e inocente como la tuya, para esta misión. Igual que el joven Arturo, luego rey, fue el único –gracias a la pureza de su corazón- capaz de sacar la espada de la roca, tú –ignorante y falta de luces- conseguirás cambiar el mundo editorial.

En ese preciso instante don Miguel, sin darme opción, se puso de pie y, volviendo al tono campanudo, dijo:

-¡Arrodiiiiíllate Margaret! Ahora sacaré el manuscrito más antiguo de la humanidad, un papiro egipcio del siglo XXX a. C., y ¡túúúú!, posando tu mano derecha sobre él, pronunciarás el jurameeeento.

Arrodillada frente al autor del Quijote, recuerdo aquel papiro que, enrollado y formando un grueso cilindro (el egipcio debió escribir largo y tendido), apuntaba hacia mi cara. Perdonen que termine aquí, pero no recuerdo más. Podría inventar la parte que falta, pero desde que los inmortales poetas del Parnaso me han encargado tan sagrada misión (salvar el libro), me he prometido no decir ni una sola mentira. Pero… un momento…, ahora que intento hacer memoria, debo reconocer que sí me acuerdo de algo más: el sonido de una cremallera justo al acabar la ceremonia de juramento. Y es raro porque, que yo sepa, en la época de Cervantes aún no se había inventado dicho dispositivo dentado para la ropa.

Lo mejor: la portada

ALT-LIT: AUTOFICCIÓN DE LA GÜENA

[Inciso: últimamente, cuando leo una expresión acabada en “lit” (“chick-lit”, “fan-lit”, “zambrapronolmos-lit”…), me echo a temblar sólo con pensar en lo que puede venir detrás.]

Desde aquella noche con Miguel de Cervantes, las chicas de la patrulla y yo hemos tenido que leer de todo para defender el buen nombre de la Literatura: Olmos, Pron, Santos, Fernández Mallo, Posadas, Vicente Luis Mora, etc… Más de una vez hemos utilizado, implorando, aquella fórmula de “aparta de mí este cáliz….” Pero ni don Miguel, ni don Ernesto, ni don Pio… –hemos rezado a casi todos- nos ha relevado de nuestra misión. Así que aquí seguimos, en plena guerra, echando el resto por la salvación del libro.

Muy duras han sido las pruebas que hemos tenido que superar durante estos dos años.  Pero lo que nos ha tocado hacer este fin de semana ha sido lo peor de lo peor. ¿Saben ustedes qué es la “Alt-Lit”? ¿Saben quién es Tao Lin? Si su respuesta a las dos preguntas es negativa, les recomiendo que dejen de leer este “post” y enciendan la tele. Lo peor-sin duda- es mejor que esto que viene a continuación.

“Alt-Lit” es la abreviación de “Alternative Literature”. Surge hace 6 años y consiste en un montón de novelas (cortitas) y poesías (malillas) de chicos de menos de treinta años que escriben sobre lo aburridas que son sus vidas; sobre los twitter que envían y reciben; sobre los chats que tienen a través de gmail; sobre las cosas que leen en Facebook y en los blogs de sus amigos y sobre lo mucho que se aburren después de aburrirse mucho. Ya saben: autoficción, pero más güena.

La Wikipedia cita a estos autores como lo más granado del movimiento: Frank Hinton, Scott McClanahan, Noah Cicero, Zachary German, Mira Gonzalez, Sam Pink, Blake Butler, Stephen Tully Dierks, Crispin Best, Heiko Julién, Meta Knight, Luna Miguel, Michael Crichton, Jordan Castro, Megan Boyle, Melissa Broder, Chelsea Martin, Gabby Bess y Tao Lin.

Ya habíamos tenido noticia de las cosas de estos chicos, pero no le dimos importancia al asunto confiando en que, como del resto de las cosas, se cansarían rápido de escribir y pondrían un bar, o una tienda de ropa “second-hand” o una ONG para salvar cucarachas. Pero hace unos días comprobamos que la cosa ha pasado de castaño a oscuro. Tao Lin, un chino-americano, el jefe de la pandi, ha publicado “Taipei”, su cuarta novela, ¡¡cuarta!!, hace unos días y –no sé dónde vamos a ir a parar- se la han puesto bien en el The New York Times (aquí). Esta vez es verdad, no como pasó con Eugenia Rico.

En una entrevista en Entertainment Weekly (aquí) , dice el gran Tao Lin:

Escribir de forma autobiográfica es más difícil porque tengo que trabajar con un gran primer borrador, quizá 25.000 páginas-la memoria-, para reducirlo a una novela de 250 páginas. Al tiempo es menos difícil porque no necesito redactar esas primeras 25.000 páginas, sino que ya están ahí, de alguna forma, ya que se trata de mi memoria. Además, no veo mi memoria como algo preciso o estático. Por eso en la ficción autobiográfica mi objetivo sigue siendo la creación de un efecto, no trato de levantar acta de la realidad. Así que «autobiográfico», para mí, es más cercano al significado de «ficción» que al de «autobiografía».

tumblr_mo1j0vZstF1rwtpcuo1_r1_1280

En Alt-lit gossip (uno de los blog más seguidos por los amantes del género) se pueden encontrar ya composiciones artísticas de la portada de la última novela de Tao Lin.

En la nueva novela de Tao Lin, sus personajes –dos chicos-, consumen muchas drogas:  Ambien, Seroquel, LSD, Adderall, Oxycodone, cocaina, Flexeril, Percocet, hongos alucinógenos  y codeina. Y el autor, como hay que vender,  cuando lo entrevistan en la revista VICE (aquí) (una de las que leen sus lectores, los perroflautas modernos) , , cuenta cosas como esta:

[Estamos en el comienzo, en el mismísimo principio, de la entrevista.]

VICE: ¿Era usted más feliz antes, durante o después de escribir Taipei?

Tao Lin: Creo que … después.

 VICE: ¿Después?

Tao Lin: Si.

 VICE: ¿Por qué?

Tao Lin: Durante (la redacción de la novela) … me metí en una rutina de tomar de 80 a 120 miligramos de Adderall (un tipo de anfetamina) y no dormir durante 36 horas. Luego, utilizando Xanax o Klonopin y comiendo, dormía 12 horas seguidas o no dormía una noche más usando más Adderall. La mayor parte de tiempo me sentía mal, como en un constante estado de desesperación, pensando que la novela era incoherente. También tenía días sin Adderall, por lo que debería seguir funcionando, pero poco a poco funcionaba menos, y en esos días sólo comía, usaba Percocet, o lo que tuviera por ahí,  y me sentía como un zombi, luego dormía. Espera, dijiste que no querías que hablara de drogas en esta entrevista, ¿no?

Pero –agárrense- en la misma revista VICE (ya digo que es de lo más modernillo que hay), salvando a Tao Lin y a David Foster Wallace (gurú –ausente por fuerza mayor- del grupo) de la quema, se ha criticado duramente la Alt-lit en un artículo titulado “La Alt-Lit es para narcisistas infantiloides y aburridos” (aquí). Dice dicho artículo:

Cuando empiezas a  escribir siempre hay alguien que te dice: “escribe sobre lo que conoces”. Se trata de un sabio consejo porque escribir sobre algo totalmente nuevo es difícil y además el producto de tu esfuerzo puede terminar pareciendo una chorrada si termina siendo leído por alguien que conoce el tema. Esa es la explicación al hecho de que leer los ejercicios de escritura creativa de los jóvenes universitarios te lleve a pensar que el futuro de la ficción literaria está en los relatos de relaciones fracasadas de una semana, de vacaciones en Irlanda o sobre mujeres que cortan su pelo aún más para que así sus novios puedan eyacular sobre sus cabezas con más frecuencia.

Sin embargo, algunas veces lo que conoces no se traduce en buena literatura. Pero en el mundo de la Alt-Lit eso no es un problema. ¿Aquello que  mejor “conoces” es estar sentado sólo en tu habitación leyendo en twitter durante horas o sintiéndote triste porque aquella chica no respondió a tu twit? En ese caso, amigo mío, inténtalo con la Alt-Lit, porque –inexplicablemente-  hay ahí fuera una insaciable necesidad de consumir ese tipo de prosa inmortal sobre la nada.

El amigo Carlos Tongoy –de cuyo criterio me fío- ya ha reseñado en La Medicina de Tongoy las dos novelas anteriores de Tao Lin:  Robar en American Apparel (aquí) y Richard Yates (aquí), ambas publicadas por Alpha Decay.

Tongoy resume, con su maestría habitual, la obra de Tao Lin:

Que si voy, que si vienes, que si somos estúpidos, que si el mundo también, que si mi madre me odia, que si estoy harto de ti, que si te muerdes los pulgares, que si interrumpes a la gente. Que si nos suicidamos como veinte veces. Por amor de dios, ni que fuera tan difícil. Menos pasión hay de todo: mucha tontería, mucha inmadurez, demasiadas amenazas, demasiadas mentiras… pero sobre todo y por encima de todo lo que hay es una sucesión ininterrumpida e infinita de una nada inmensa, descomunal; de un vacío argumental como no he visto en mucho tiempo.

Hace unos días, con motivo de la publicación de Taipei en los EEUU, Luna Miguel –única española incluida por la Wikipedia en el movimiento Alt-Lit- defendía, con devoción, el libro en Jot Down (aquí). No dejen de leer los comentarios.

Todo lo anterior lo he escrito para explicarles por qué esta vez –por mucho impacto que tenga/(se prefabrique) en los medios- no me voy a leer lo nuevo de Tao Lin. Me van ustedes a perdonar y les ruego que no se lo cuenten a don Miguel, pero servidora está ya muy mayor y hay esfuerzos –me lo ha dicho el médico- que le pueden acortar a una la vida más que el tabaco o los gintonics. Y no está una para muchos trotes…

Publicado en Escritores | Etiquetado , , , , , , , , | 32 comentarios

Tom Sharpe, (1928-2013)

No es que Eva fuese aburrida. Ahora que tenía que cuidar a las cuatrillizas, el entusiasmo de Eva Wilt se había ampliado hasta incluir toda «Alternativa» de la que iba teniendo noticia. La Medicina Alternativa alternaba con la Jardinería Alternativa, la Nutrición Alternativa e incluso diversas Religiones Alternativas, de tal manera que, al volver a casa tras la diaria rutina sin opciones de la Escuela, Wilt nunca podía estar seguro de lo que le esperaba, excepto que no era lo de la noche anterior. Casi la única constante era el estrépito organizado por las cuatrillizas. Las cuatro hijas de Wilt habían salido a su madre. Allí donde Eva era entusiasta y enérgica, ellas eran inagotables y cuadriplicaban sus múltiples entusiasmos. Para no llegar a casa antes que estuvieran acostadas, Wilt había adoptado la costumbre de ir y volver de la Escuela andando, y era resueltamente displicente respecto al uso del coche. Para aumentar sus problemas, Eva había heredado un legado de una tía y, como el salario de Wilt se había duplicado, se habían trasladado de Parkview Avenue a Willington Road y a una gran casa con un gran jardín. Los Wilt habían ascendido en la escala social. Lo cual no era una mejora, en opinión de Wilt, y había días en que añoraba los viejos tiempos, cuando los entusiasmos de Eva se veían ligeramente amortiguados por lo que podían pensar los vecinos. Ahora, como madre de cuatro hijas y señora de una mansión, ya no se preocupaba. Había cultivado una horrenda seguridad en sí misma.

Las tribulaciones de Wilt, Anagrama, 1993. (Trad. de Marisol de Mora) Publicado por 1ª vez, en Inglaterra, en 1979.

Wilt se desanimó aún más cuando pensó en sus hijas, cuatro réplicas exactas de su espantosa mujer y tan gritonas y autoritarias como su madre. Mejor dicho: más gritonas y autoritarias que Eva, dado el efecto combinado de sus cuádruples esfuerzos. Las cuatro hermanas se pasaban el día enzarzadas en riñas absurdas e interminables, y Wilt estaba convencido de que el día de su nacimiento fue cuando empezó a mermar su valor para largarse.

Durante una breve época de la primera infancia de las niñas, dominada por los cambios de pañales, los biberones y la asquerosa papilla infantil con que Eva insistía en cebarlas, Wilt había abrigado grandes esperanzas para su prole, imaginando que les esperaba un futuro magnífico. Pero a medida que se hacían mayores, cada vez se comportaban peor, y pronto pasaron de atormentar al gato a torturar a los vecinos; aunque era imposible responsabilizarlas de nada, porque las cuatro eran idénticas. Al menos, ahora que estaban internas su padre no tenía que soportarlas, si bien esa liberación le estaba saliendo carísima.

La herencia de Wilt, Anagrama, 2011. (Trad. de Gemma Rovira). Publicado por 1ª vez, en Inglaterra, en 2010.

OTRA COSA

Bien dicho, Jaume, bien dicho. (Aquí)

….

Como digo, algún día un hispanista inglés explicará cómo hemos llegado a esto. Probablemente apunte que España nunca tuvo Ilustración y que su pobreza en los siglos XVIII y XIX impidió la formación de una élite intelectual como la que tuvieron Francia e Inglaterra. Aunque quizá no haga falta ir tan lejos y simplemente constate la frivolidad y el sectarismo con que se ha maltratado, a lo largo de la democracia, un asunto tan delicado como la educación, convertida en un elemento de confrontación y adoctrinamiento políticos, a expensas de una juventud, en contra de lo que dice el tópico, cada vez peor preparada y más desganada. O tal vez hable de la manera en que se ha concebido la cultura, siempre relegada al ámbito del ocio y el lujo, como si no tuviera nada que ver con la polis, con la inevitable consecuencia de que la polis se llena de bárbaros y la cultura se convierte en una fiesta. Y quizá, después de todo, concluya que basta con mirar un determinado cuadro de Goya, aquel en que dos gañanes se matan a garrotazos en un páramo, recortados contra un cielo de grisalla y cobre, para estremecerse con un silencioso entendimiento.

 

Publicado en Escritores | Etiquetado , , , , | 37 comentarios

FIRMAS DE NUESTROS AUTORES EN LA FERIA DE LIBRO DE MADRID. Caseta de Ediciones Co.Do.Co. A mano derecha, al fondo.

Lunes 3 de junio:

Javier Marías firmará su libro Encantado de conocerme,  de 18.00 a 21.30 horas. Arturo Pérez-Reverte  firmará su libro ¡Soy la hostia! y el resto de su obra de 18.00 a 21.30 horas. Andrés Neuman firmará su libro Nada de nada, de 18.00 a 21.30 horas. Patricio Pron firmará su libro In einem Dorf von La Mancha, dessen Namen ich mich nicht erinnern, nicht lange her, da lebte ein Herr der Lanze und Schild alte, eine schlanke hack und einen Windhund, y el resto de su obra de 18.00 a 21.30 horas.

Martes 4 de junio:

Soledad Puértolas  firmará su libro Nuevas profesiones: jurado de premios literarios, de 18.00 a 21.30 horas. Rafael Reig, Antonio Orejudo y Miguel Roig  firmarán –al alimón– su libro Diario Kafka: lo bueno si breve, dos veces bueno de 18.00 a 21.30 horas. Fernando Sánchez-Dragó  y su hija firmarán sus libros Pornografía sentimental I y Pornografía sentimental II, de 18.00 a 21.30 horas. Carmen Posadas  firmará su libro Ahora que no se lleva, ya no soy feminista (un adelanto aquí)  de 18.00 a 21.30 horas.

Anne Igartiburu escribiendo el premio Planeta de 2015

Miércoles 5 de junio:

 Juancho Armas Marcelo firmará su libro Si me dais un premio a toda mi carrera (aunque sea un Goya), juro que me jubilo, de 18.00 a 21.30 horas. Nuria Azancot  firmará el primer volumen de la serie Cocina fácil: Horneando generaciones literarias, de 18.00 a 21.30 horas. Anne Igartiburu firmará su libro Memorias de una futura ganadora del Premio Planeta: los años de formación en TV, de 18.00 a 21.30 horas. Maruja Torres  firmará su libro Ahora te vas a cagar, Juan Luis, de 18.00 a 21.30 horas.

Jueves 6 de junio:

 Care Santos firmará su libro El buenismo: ZP, a mi lado, un “serialkiller”, y el resto de su obra de 18.00 a 21.30 horas. La sargento Margaret firmará su libro ¿Qué he hecho yo para merecer esto?, de 18.00 a 21.30 horas. Luna Miguel firmará su libro La más guapa soy yo, ¡qué coño!, de 18.00 a 21.30. Manuel Fernández-Cuesta firmará su libro El peso de un apellido o ¿a que va a ser verdad lo que decía Freud? (sin horario, Manuel dormirá en la caseta por si usted quiere una firma a horas intempestivas).

Anne Igartiburu en formación

Publicado en Uncategorized | Etiquetado , , , , , , , , , , , | 15 comentarios

LA «PATOCHADA» DE MANUEL RODRÍGUEZ RIVERO

Señor Manuel Rodríguez Rivero: ¿por qué no hace usted su trabajo como Dios manda? ¿A estas alturas de la vida le voy a tener que recordar yo -una maruja iletrada- cómo se hacen las cosas? No me esperaba yo esto, pero qué le vamos a hacer. Está visto que una está aquí tanto para un roto como para un descosido. Tendremos que cambiar los pañales también a los mayores de la clase:

QUÉ SE HACE

1.- Se coge el libro (no le digo que lo compre, que a usted se los regalan las editoriales) y se lee atentamente hasta la última página.

2.- Se pone un folio en blanco (con su correspondiente papel calco o «papel carbón») en la olivetti y se teclea una reseña completa en la que se argumentan y  fundamentan lo mejor posible los juicios de valor, las opiniones sobre el libro.

3.- Cuando se ha terminado de escribir la reseña, se manda por fax a la redacción del periódico. Tratándose de un libro de Dan Brown y siendo usted la primera autoridad de la publicación en lo referente a literatura seguro que le hacen un hueco. Lo mismo, y considerando que hablamos del best seller mundial de la temporada, hasta se lo publican el domingo en la «4ª página», la tribuna principal (la más leída) de la sección de opinión. En esa reseña puede usted, incluso, cagarse en los muertos del autor si le place. No tendríamos nada que objetar. Si lo argumenta está usted en su derecho (y en su deber) de escribir sin pelos en la lengua lo que le haya parecido en libro.

Miembros de la «Sociedad Secreta Contra el Best-seller»,

la SSCB, reunidos en secreto. Ilustración de Max, lo único bueno

de la sección «Sillón de orejas».

LO QUE NO SE HACE

En resumen: lo que ha hecho usted hoy (aquí) en la tercera parte -la titulada «Patochada»- de su colaboración semanal en Babelia.

Para que usted lo entienda:

No tomar a todos sus «improbables» (como usted repite con falsa modestia) lectores por retrasados mentales. Se supone -dígame si estoy equivocada, que podría ser- que en su sección «Sillón de orejas» usted (que es un iniciado -se supone también-en el mundo editorial) nos ilustra sobre lo que está pasando en esa oscura, endogámica y laberíntica industria del libro. Por eso podríamos entender que despachara usted con dos líneas un libro insignificante, pero no que lo haga con el nuevo bombazo del mejor/mayor fabricante de bestsellers del momento. Guste o no, sin Dan Brown y sus libros no se entiende el panorama literario que sufrimos hoy en día. Decir sólo lo que copio a continuación no es hacer con profesionalidad su trabajo.

Pocas veces he visto un catálogo más atrabiliario e incoherente de los tópicos y motivos de la literatura gótica, desde El castillo de Otranto en adelante: atropellados, mal hilvanados, absurdos, sin la mínima verosimilitud narrativa, con personajes insufribles dotados del espesor de una plancha de hojalata y la profundidad de una cucharilla de moka.

Para reforzar sus poco consistentes -por no decir inexistentes- argumentos echa usted mano de la reseña que en el suplemento The Observer (del periódico británico The Guardian) publicó sobre Inferno el profesor de Oxford Peter Conrad (aquí). En esta reseña su autor pone a parir el libro de Dan Brown. Pero lo hace con argumentos y, seguro, después de haber leído el volumen de cabo a rabo. Peter Conrad tiene respeto por su lector, usted no.

No quiero pensar -pero no puedo dejar de hacerlo- que usted, señor Rodríguez Rivero, haya intentado con su comentario regalar el oído de sus «improbables». Usted sabe que su página en Babelia ya sólo la leen los profesionales -y no todos- del sector editorial además de algún progre cultureta trasnochado y cuatro o cinco perroflautas letraheridos. Usted sabe que su público se complace pensando que ellos leen literatura  a la contra de la «mainstream», que se regodean en la creencia de que sólo ellos están degustando libros únicos/raros que los paletos que compran bestsellers nunca llegarán a disfrutar. A ese tipo de persona -usted lo sabe- le encanta ver cómo alguien se cisca -aunque sea sin argumentos- en el último autor de superventas. Qué bonito y qué visto eso de ganar prestigio intelectual (o más bien pretenderlo) a costa de criticar por las buenas lo que se vende mucho. Pero hay algunos/as que entre sus lectores esperábamos más de usted y del periódico que le paga y le cede su espacio.

Alguien me podría decir que de todos modos el señor Rodríguez Rivero ha sido valiente atacando el nuevo lanzamiento a lo grande de Planeta, la editorial de Inferno. Que ese alguien no se engañe. Con este comentario no se ha quitado ni una sola venta al señor Lara. Los lectores de Dan Brown no consumen Babelia ni otras porquerías del estilo. El señor Manuel Rodríguez Rivero es una pieza más del engranaje del mundo editorial. Es puro sistema. Estas cositas forman parte de juego, ¿verdad Manuel?

Publicado en Críticos | Etiquetado , , , , , , | 32 comentarios

UNA TARDE EN LA FERIA

Una tarde en la feria del libro de Madrid. Manuel Hidalgo, que fuma aburrido porque nadie le pide que firme su libro (El banquete de los genios), me mira como si me conociera. Está muy mayor o es lo que me parece. Me gustaron los artículos que escribió  en EL MUNDO hace veinte años. Luis Antonio de Villena, que es muy gracioso, cuenta chascarrillos a los jóvenes que lo acompañan en la caseta. Tampoco firma. Otro señor (¿escritor?), al que no conozco, me intenta cazar a lazo («tiene usted pinta de que le interesan los libros sobre gastronomía») para que acuda a la caseta de sus editores a dar sentido a esa situación tan ridícula en la que se encuentra un señor que firma libros cuando nadie le pide que lo haga. Me regalan el periódico de editorial Turner donde leo luego (ante una cerveza y una almendras) una interesante entrevista que Félix de Azua le hace al editor Manuel Arroyo, fundador de Turner. Un idiota me intenta vender un libro de recetas de cocina. Me voy a tener que poner a dieta, sin más remedio.

Compras realizadas:

El último número -mayo 13- de la revista TEXTURAS (Trama editorial) 15€ -10%

Llamémosla Random House, Memorias de Bennett Cerf (Trama editorial) 24 € – 10%

Capital de John Lanchester (Anagrama) 24,90€ -10%

Hace cuarenta años de María van Rysselberghe (Errata naturae) 12,90€ -10%

Para un ruiseñor de María van Rysselberghe(Errata naturae) [este libro, según me contó la editora, aún no había llegado a las librerías. Recién sacado del horno]

 

Publicado en editores | 3 comentarios

LA PATRULLA DE SALVACIÓN TE NECESITA

Hemos encontrado al hombre. Lo vamos a llamar Charlie, como el de Los Ángeles de Ídem. Nuestro hombre es multimillonario y en lugar de comprar un club de fútbol, ha decidido salvar el libro. Por eso ha puesto a nuestra disposición un capital (una pasta gansa) para que mejoremos nuestro armamento y así incrementemos la destrucción que generan nuestra acciones bélicas contra el imperio del mal. Ya hemos cambiado las cortinas y la tapicería de la sala de oficiales (estaban hechas un asquito) y encargado nuevos uniformes a Dolce &Gabbana. Nuestro siguiente objetivo es aumentar la dotación de nuestro ejército y para ello –ahora que podemos pagar buenos salarios-  pusimos un anuncio en los principales periódicos de España.

NEEDS YOU

En una semana nos llegaron más de mil currículums y todos de empleadas en activo de editoriales y agencias literarias. Había directoras y todo, fíjese. Debe estar muy mal la cosa para que chicas de ese nivel quieran echarse al monte con nosotras.

Nuestros criterios de selección (esto no era un casting, no se crea) estaban basados en parámetros estrictamente profesionales. Pero dado el altísimo nivel de la mayoría de las aspirantes a patrullera –nos hubiéramos quedado con todas las que pasaron a la segunda fase- y puesto que sólo podían entrar cinco, hemos tenido que echar mano de otro nuevo ratio. Me estoy refiriendo a la belleza y la elegancia. Me van a decir ustedes de todo, lo sé. Pero en la guerra como en la guerra. Mata-Hari, precisamente, no era una mujer fea.

Las nuevas patrulleras (¡¡Enhorabuena, chicas!!) son:

 

Sira Coll (Jefa de prensa de Alienta y Deusto; Grupo Planeta)

 Palmira Márquez (agente literaria; Dos Passos)

Vanesa López Vidal (Editora de libros Cúpula, grupo Planeta)

Violeta Noetinger (Editora de literatura infantil en Alfaguara)

Inka Martí (directora editorial de Atalanta)

¿Qué? ¿Cómo dice usted? ¿Que hay mujeres más guapas en el mundo editorial en español? Sí, lo sé. Pero no cuelgan sus fotos en internet. Así que…

Pero no podíamos finalizar sin hacer una declaración: Se pongan lo que se pongan; se pinten lo que se pinten y se quiten lo que se quiten las otras, no hemos tenido durante el siglo XX y lo que va del XXI una mujer más guapa y elegante que doña Beatriz de Moura, directora editorial de Tusquets. Las cosas como son.

Beatriz de Moura (foto: Colita)

Publicado en editores | Etiquetado , , , , , , , , , , | 21 comentarios

PATRICK LEIGH FERMOR, PETRONIO, ULISES y ODISEO

“De cintura pa´arriba haz lo que te dé la gana. Pero como te quedes preñada, a esta puerta no vengas a llamar, ¿está claro?”

Esta fue la cariñosa despedida de doña Josefa, mi santa madre –que en paz descanse-, cuando hace ya 45 años, a mis diecisiete primaveras, me fui por primera vez a la vendimia francesa, de temporera.

Me he acordado de esto leyendo la estupenda biografía que Artemis Cooper le hizo a Patrick Leigh Fermor (1915-2011; aventurero, soldado e historiador inglés y posiblemente el mejor escritor de viajes de los últimos tiempos). Estoy con la traducción que RBA Editores acaba de publicar.

En su pág. 65, cuando un jovencísimo Patrick Leigh Fermor, “Paddy”, está ultimando los preparativos de su primer periplo por Europa, su madre le pregunta qué quiere que le regale para el viaje. El chico le pide el primer volumen del Horacio editado por Loeb (se refiere a la “Loeb Classical Library”, una colección de libros clásicos editados por la Harvard University Press). Entonces la madre –que se llama Æleen. Sí, con esa bonita letra que une las dos primeras vocales- le escribe en la solapa del libro una traducción de “Exhortación a Ulises”, el poema de Petronio que, dirigido al joven Odiseo, se incluye en el Satiricón.

«Abandona tu hogar, y busca costas extranjeras, oh joven: para tí nacera un estado más grande de las cosas. No cedas al infortunio: el lejano Danubio te conocerá, el frío viento boreal y los tranquilos reinos de Canopo y quien contempla el renacer de Febo y su ocaso haga que, más grande, descienda en arenas extrañas»

Eso es lo que se puede leer en la edición de RBA (2013) de esta biografía. Yo, después de acordarme de mi madre y de reflexionar sobre lo diferentes que debieron de ser sus lecturas y las de la madre de Patrick Leight Fermor, me doy cuenta –me acuerdo- de que el poema de Petronio no era así.

Busco en el texto original en inglés y encuentro en Google books (aquí) esta misma biografía que con el título “Patrick Leigh Fermor: An Adventure” publicó John Murray Publishers en el Reino Unido.

Resulta que según Artemis Cooper, autora de la biografía, lo que escribió la mamá del chico en la solapa del Horacio era solo esto:

«Leave thy home, O youth, and seek out alien shores . . . Yield not to misfortune: the far-off Danube shall know thee, the cold North-wind and the untroubled kingdom of Canopus and the men who gaze on the new birth of Phoebus or upon his setting…»

La traducción (del latín) de Æleen no es mala pero está incompleta. ¿De dónde viene entonces el texto en castellano que tan mal traduce el poema completo de Petronio?

Patrick Leigh Fermor

Patrick Leigh Fermor puso el poema, en latín, junto con otros dos (de  George Herbert y de Louis MacNeice), estos en inglés, en las primeras páginas –después de una foto suya en paños menores- de su libro de viajes “El tiempo de los regalos”, A time of Gifts (aquí). En la primera edición española de este libro de viajes ya se colocó –con un par- esa mala traducción que ahora se repite en la versión en castellano de la biografía. Parece que, como suele ocurrir, venimos arrastrando (desde que hay internet aun más) un error y no hay forma de romper la cadena. A ver si partir de este “post” se corrige el asunto…

Pero hay algo más:

En la versión inglesa de la biografía, antes de transcribir lo que Æleen escribió en la solapa del libro que regaló a su hijo, dice:

«On the flyleaf of the book she wrote out a translation of a short poem of Petronius: it is one of the three verses that open A time of Gifts.”

En la traducción de RBA dice:

“En la solapa de del libro ella misma le escribió una traducción del poema corto de Petronio: es el poema de tres versos con que se inicia El tiempo de los regalos.”

Como ustedes van a comprobar ahora, el poema de Petronio no tiene solo tres versos. Tres son los poemas con que se abre A time of Gifts, el libro de Patrick Leigh Fermor, no los versos del poema.

De todos modos hay que decir –que conste en acta- que la traducción de la biografía firmada por Artemis Cooper, que ha sido realizada por Dolores Payás, es bastante buena.

Dolores Payás acaba de publicar su primera novela en Planeta:  Adorables Criaturas.

El poema de Petronio en latín:

Linque tuas sedes alienaque litora quaere,

o iuvenis: maior rerum tibi nascitur ordo.

Ne succumbe malis: te noverit ultimas Hister,

te Boreas gelidus securaque regna Canopi,

quique renascentem Phoebum cernuntque iacentem:

maior in externas Ithacus descendat Harena

 

Una buena traducción al inglés:

Leave thine home, O youth, and seek out alien shores: a larger range of life is ordained for thee. Yield not to misfortune; the far-off Danube shall know thee, the cold North-wind, and the untroubled kingdoms of Canopus, and the men who gaze on the new birth of Phoebus or upon his setting: he that disembarks on distant sands, becomes thereby the greater man.

Una buena traducción al español:

Deja tus moradas y busca costas extranjeras,oh joven: para ti nace un nuevo y más grande orden de las cosas. No sucumbas ante la desgracia: te ha de renovar el Danubio extremo, el bóreas helado, los tranquilos reinos del Egipto que ven al sol levantarse y descender. Y así, el que desembarca en lejanas playas llegará a ser el hombre más grande.

Publicado en editores | Etiquetado , , , , , , , , , , , | 20 comentarios

PATRULLA DE SALVACIÓN EN LA FERIA DEL LIBRO DE MADRID 2013

Nosotras también tendremos caseta en la Feria del Libro de Madrid. Hemos estado a dieta durante dos meses y vamos a lucir modelitos de esos que quitan el hipo. Escotados más que nada. Lo malo de las casetas es que no puedes lucir las piernas, nuestro fuerte. Si no vendemos libros, que al menos encontremos novio.

Ediciones Co. Do. Co, la editorial de la Patrulla de Salvación, va a comercializar en la feria (que empieza el próximo jueves día 30) su selección de libros imposibles. En nuestra caseta encontrarán los libros que todos ustedes desean leer pero nunca ninguna editorial publicará. Pasen y vean… Se mira pero no se toca, ¿eh?

 La Patrulla en la feria

Estos son los libros en los que nosotras nos gastaríamos gustosas el dinero. El resto…

Título: Los mejores años de nuestra vida

 Autor: Juan Joven

 Ficha técnica

Fecha de publicación: 15/06/2013

436 páginas

Idioma: Español

ISBN: WMA-67T.667-CQ22

Código: 1E312332

Formato: 15 x 23 cm.

Presentación: Rústica con solapas

Colección: CODOCO NARRATIVA

 Sinopsis

En esta tercera novela, Juan Joven (Madrid, 1983) relata con un estilo claro y realista (sin intentar emular a ningún escritor foráneo) cómo es la vida de tres parejas jóvenes que viven en una gran ciudad. Un leve tono de comedia hace amena la lectura de las difíciles situaciones por las que pasan estos chicos que se encuentran entre los veinte y los treinta y residen en el Madrid de la época que va de 2006 a 2011. El amor, la alegría, el paro, el desamor, la homosexualidad, la relación con los padres, las drogas, el futuro («ese monstruo»), el sexo, el sexo y el sexo. Y el suicidio.

En esta novela no se citan escritores, libros, grupos musicales, series de TV o actores de cine. El autor no usa el nombre de aparatos electrónicos o de redes sociales para situar el tiempo en que transcurre su novela. El lector reconoce la época en que se desarrolla la acción gracias a los personajes y al argumento.

Si quiere saber cómo piensan los españoles de veintitantos; si quiere entender por qué no reaccionan (o reaccionan de la forma en que lo hacen) ante la crisis económica y de valores que reina hoy en España, lea esta novela.

Advertencia: esta novela tiene planteamiento, nudo y desenlace; los personajes están muy trabajados desde el punto de vista psicológico y tiene un argumento como Dios manda.

 Título: La izquierda como negocio

Autor: Juan Luis Cebrián

 Ficha técnica

Fecha de publicación: 23/06/2013

890 páginas

Idioma: Español

ISBN: ASA-67T.667-4532

Código: 2ERT4455

Formato: 15 x 23 cm.

Presentación: Cara dura con sobrecubiertas

Colección: CODOCO MEMORIAS PROFESIONALES

 Juan Luis Cebrián (Madrid, 1944), periodista y empresario, ha sido director de EL PAÍS desde 1976 hasta 1988. Desde entonces es consejero delegado del grupo PRISA.

Sinopsis:

En este extenso ensayo Juan Luis Cebrián analiza su carrera y la historia de EL PAÍS y del grupo editorial del que este periódico es cabecera. El autor no sólo relata con detalle los acontecimientos que marcaron su vida como periodista y empresario, sino que profundiza en la descripción de la estrategia que fue adoptada por su grupo de comunicación para posicionarse como la marca que aparentemente garantizaba información veraz y cultura moderna  a una gran mayoría de españoles que al comienzo de la transición democrática estaban ávidos de cambio, honestidad, limpieza y aires nuevos.

Juan Luis Cebrián, el escritor, en un arranque de honestidad -en este libro el periodista ha prevalecido por encima del empresario- levanta las alfombras persas que decoran su amplio y lujoso despacho y nos enseña cómo Juan Luis Cebrián, el empresario, organizó una gran empresa para sacar fruto económico de una ideología. En este volumen el buen periodista que siempre  ha sido Cebrián no se deja en el tintero la denuncia de los errores que la ambición y el ansia de poder llevaron al empresario Cebrián a cometer.

No deje de leer el producto de este asombroso desdoblamiento de personalidad. La esquizofrenia al servicio de la transparencia. Cebrián contando la verdad sobre Cebrián. Lo nunca visto.

ceb 2

 

Título: Los concursos literarios desde dentro

 Autores: Juan Cruz, Claudio López Lamadrid, José Manuel Lara Bosch.

 Ficha técnica

Fecha de publicación: 13/06/2023

230 páginas

Idioma: Español

ISBN: 232-45rffv-67889

Código: 123EFGGG55

Formato: 15 x 23 cm.

Presentación: Rústica con solapas

Colección: CODOCO MEMORIAS

 Sinopsis:

Los autores -como si se tratara de los añorados «Los Tres Tenores»- han cantado. Jubilados los tres de su labor editorial, periodística y empresarial e influidos por los nuevos aires de transparencia y honestidad que la Tercera República ha traído a nuestro país, han contado los entresijos de los concursos literarios que fueron utilizados como herramienta de promoción por sus editoriales (Alfaguara, Mondadori y Planeta) en el pasado. Todo lo que siempre sospechó, ahora en negro sobre blanco. La verdad y nada más que la verdad.

No se pierdan la maravillosa web (aquí) que montó Planeta hace diez años (para el premio de 2013). Todas las portadas, todos los autores… La hostia en verso.

Título: Al servicio de su Majestad el Rey. Diarios (1977-1993)

 Autor: Sabino Fernández Campo

 Ficha técnica

Fecha de publicación: 10/06/2013

753 páginas

Idioma: Español

ISBN: 23343- HJ556- 789

Código: ASQ234Q123

Formato: 15 x 23 cm.

Presentación: Tapa dura con sobrecubiertas

Colección: CODOCO TESTIMONIO

 Sabino Fernández Campo (Oviedo, 1918 – Madrid, 2009) estuvo al servicio de Majestad el Rey don Juan Carlos de Borbón desde 1977 hasta 1993. Primero como secretario general de la Casa del Rey y luego como jefe de dicha institución.

 Sinopsis:

 Han sido encontrados los 45 cuadernos en los que se contienen los diarios que don Sabino escribió durante su larga vida. En este libro se han transcrito (sin quitar ni añadir nada) los diez cuadernos que abarcan los años de servicio a la monarquía. Por fin se conoce con detalle lo que ocurrió el 23 de febrero de 1981, día del golpe de estado a la democracia, en el Palacio de La Zarzuela. Conozca de una vez por todas qué papel jugaron en el golpe la monarquía, los partidos políticos, la CIA y el ejército.

 Título: El Sistema Perfecto

 Autor: John Sinclair Robertson-Clay

 Ficha técnica

Fecha de publicación: 10/06/2013

560 páginas

Idioma: Español

ISBN: 33443-4SD45-78F

Código: 123GGH4455

Formato: 15 x 23 cm.

Presentación: Tapa dura con sobrecubiertas

Colección: CODOCO SOLUCIONES

 John Sinclair Robertson-Clay (Saint Louis, Missouri, EEUU, 1933) es catedrático de Economía aplicada de la Universidad de Harvard y ha publicado 45 libros.

 Nota: El autor pide en la contraportada de este ensayo que los lectores que tengan en su poder alguno de sus libros anteriores lo quemen inmediatamente.

 Sinopsis:

A sus ochenta años, John Sinclair Robertson-Clay reconoce que ha estado equivocado durante toda su carrera de estudioso de la economía. También piensa eso del resto de sus colegas. Por ese motivo ruega que sus libros de economía no sean arrojados a la papelera, sino que sean directamente destruidos (propone quemarlos). De ese modo no seguirán confundiendo a sus lectores. Solo hay dos libros de los que no se arrepiente: los volúmenes de cuentos para niños que publicó en 1966, cuando fue padre por primera vez.

En El sistema perfecto -producto de diez años de investigación- propone una forma de gobierno económico para las naciones que se basa en la justicia y la cohesión social. Olvidando las ideología y cogiendo lo mejor de cada uno de los sistemas ya existentes, el autor ha diseñado la que entiende puede ser la organización política que acerque la sociedad a la felicidad. Todo dentro de lo posible.

Para que nadie dude de la intención del autor, los beneficios generados mundialmente por las ventas de este libro serán destinados a organizaciones benéficas. Especialmente a aquellas que cuidan de los damnificados por las políticas económicas recomendadas en los libros anteriores del señor Robertson-Clay. Tres empresas independientes auditarán la facturación de las editoriales que distribuyen este libro y verificarán que el dinero correspondiente llega a las ONGs. Los informes de auditoría podrán ser consultados en la página: http://www.elperfectsystem.com

Publicado en editores | Etiquetado , , , , , , , , , | 44 comentarios

JUAN AND THE DINOSAURS

Los técnicos de luces y sonido han hecho las últimas comprobaciones. Los instrumentos, afinados, están preparados ya sobre el escenario. El público impaciente y expectante abarrota el Palacio de deportes. Todo está listo para que arranque el evento más deseado de la temporada. Se espera que en breves momentos el grupo nº 1 de las listas de medio mundo haga su aparición sobre las tablas.

Ladies and gentlemen, señores y señoras, niños y niñas: ha llegado el momento. Con ustedes ¡¡Juan and the Dinosaurs!!

Dinosaurio 1: Querido amigos, estamos aquí reunidos para abundar en un asunto que nos preocupa a todos: el cambio de paradigma en el mundo de la producción de nuestros productos. En los cinco manuales que yo he escrito sobre el tema digo claramente cuál es la solución y los más de veinte años que llevo en la docencia me avalan para decir lo que digo. La modernidad y los avances tecnológicos que conlleva han venido para quedarse y no se van a ir por mucho que se lo pidamos (ni aunque lo hagamos de rodillas). Es por eso que con el patrocinio de cervezas San Manuel y de sanitarios Piedra hemos convocado a esta mesa redonda a tres profesionales de lo nuestro para debatir, para profundizar. Cada uno de ellos tiene experiencias diferentes a la par que interesantes que junto con la lectura de mis cinco libros pueden iluminar sus mentes sobre este tema tan conflictivo.

Dinosaurio 2: La modernidad ha venido y nadie sabe cómo ha sido. Volverán las oscuras golondrinas en tu balcón sus nidos a colgar y otra vez con el ala a sus cristales jugando llamarán.

Juan: Bueno, yo… Miren: hasta hace dos años yo no tenía nada que ver con este mundo. Pero me gustaría decir –si se me permite y con todo el respeto- que me  parece que 2 + 2 = 4

Dinosaurio 3: Agradecemos mucho tu opinión, Juan. Es necesario que entre savia nueva en nuestro mundo. Puntos de vista como el tuyo nos enriquecen y nos ayudan infinitamente. No te imaginas cuánto. Pero en nuestro mercado, 2 +2, te lo digo yo que llevo más de treinta años en esto, nunca son 4. No estás considerando la junta de la trócola ni el triburcio de córcoles. Ya decía Martlikosvky de Esien y dos Sicilias, teórico del siglo XIX, que sin las pulardas mayestáticas y sin los clavos de cristo no se puede hacer nada. Para que nadie me acuse de anticuado, debo apuntar que las tesis de Martlikosvky han sido refrendadas por Michael Cougar, catedrático de Harvard, en su trabajo “One, Two, Three, palito inglés” (Harvard University Press, 2012).

Juan: Seguro que tiene usted razón, no lo niego. Pero yo sigo pensando que el camino más corto entre dos puntos es una recta.

Dinosaurio 2: ¿Una recta? Cómo se nota que no tienes experiencia en esto, querido Juan. Pero yo te animo a que continúes experimentando con tu empresa. Gente como tú nos hace falta, nos abre el campo de visión. Los nuevos aparatitos son muy interesantes, yo tengo uno. Y lo uso, no crean, je, je. Pero las cosas no son tan sencillas como supones, Juan, hombreee. Todo pasa y todo queda, pero lo nuestro es pasar, pasar haciendo caminos, caminos sobre el mar. ¿Lo ves?

 

Juan: Yo no defiendo las nuevas tecnologías en exclusiva, señor dinosaurio 2. Yo estoy diciendo que estamos en el siglo XXI y…

Dinosaurio 1: Perdona que te corte, Juan. Qué me vas a decir a mí. De los cinco manuales que he publicado, tres están dedicados a las nuevas tecnologías de producción. Conozco el asunto como la palma de mi mano. Pero como dice Markus von Ribencohentop: unser vater, der du bist im himmel, geheiligt werde dein name.

Juan: Ya, señor dinosaurio 1, pero el área de un rectángulo siempre será igual a la base por la altura y…

Dinosaurio 2: Ah, la juventud. Qué fácil os parece todo a vosotros los jóvenes… Juventud, divino tesoro…El esplendor sobre la hierba…

Juan: Esto no tiene nada que ver con la edad. De hecho, creo que soy 10 años más viejo que usted, señor dinosaurio 2.

Dinosaurio 2: ¿¿??

Dinosaurio 3: Creo que no debemos dejar que la conversación discurra por fuera de sus cauces. La unión hace la fuerza y de estos debates tan enriquecedores debemos aprender todos. Porque lo que está claro es que el consumidor, cada día, compra menos nuestros productos.

Dinosaurio 2: La crisis y el pirateo, esos son los principales motivos del descenso en ventas. Bueno, eso y que el comprador va a lo fácil. Ya no se interesa por una propuesta elaborada y bien facturada. Y…

Juan: Sintiéndolo mucho, les tengo que dejar. El último autobús para mi pueblo sale en 20 minutos. Ruego que me disculpen.

Los tres dinosaurios, encantados de conocerse (no entre ellos, sino cada uno a sí mismo), continuaron departiendo durante dos horas más.

Publicado en Uncategorized | Etiquetado , | 10 comentarios