Juan Cruz es un hombre del sistema, siempre lo supimos. Pero creíamos –engañadas, ahora lo tenemos claro- que no era de los peores. Pensábamos que con él se podía negociar y que, en una futura transición para salir de la dictadura literaria, podría funcionar como aquellos reformistas de UCD que, provenientes del régimen anterior, colaboraron para la llegada de la democracia. Juan Cruz acaba de publicar (aquí) un artículo en EL PAÍS (órgano oficial del sistema represor del libro) en el que se quita la careta.
Juan Cruz, en este artículo que titula La conspiración contra el libro, denuncia que quieren matarlo y en lugar de decir la verdad acusando a los auténticos culpables (los conoce perfectamente), señala a otros que solo dañan al libro de forma tangencial:
A la administración:
…quitan de los presupuestos de las bibliotecas el dinero que solía haber para que estos templos laicos del saber se nutrieran de novedades o, simplemente, de los libros que harían falta para que esos edificios cumplieran con la finalidad implícita en su noble nombre.
A un tópico (creado por no sabemos –ni Juan nos los explica- quién, ¡oh misterio!):
Depende de cómo lo mires, todo es caro o todo es barato. Pero sí es cierto que ese tópico (el libro es caro) se ha abierto paso en la sociedad donde no se habla de la carestía del whisky o de la ginebra o de las puertas de cristal doble… Y como existe el tópico y es imparable, editores, autores y el resto de los que se hallan en la trinchera ahora asediada tienen que ponerse de acuerdo para renunciar a algunos de sus porcentajes si así recortan, esa palabra, el precio de los libros…
Juan Cruz, como portavoz del sistema, tiene que echar balones fuera. Lo que le duele al sistema es que las cifras de venta han caído mucho. Al sistema no le preocupa la lectura, aunque Juan Cruz, siempre políticamente correcto, diga lo contrario. Al sistema le importa la cifra de abajo, puro “profit & loss”.
¿Hay una conspiración contra el libro? No. ¿Se puede morir el libro? Sí. El tipo penal cuando esto suceda no será el de asesinato, sino el de homicidio. Porque no hubo intención de matarlo. El libro morirá por dejadez, por ineptitud y por la ambición desmedida de algunos.
Los culpables de ese homicidio serán los integrantes del sistema que Juan Cruz –acusando a otros- intenta proteger: las editoriales, los críticos literarios, los escritores y los periodistas culturales.

Juan Cruz nos intenta manipular cuando agrupa en el mismo bando a los homicidas con sus víctimas: lectores, bibliotecarios y libreros. Escribe Juan Cruz:
Y ya es hora de que se arme esa lucha, que se junten los distintos factores, los autores, los editores, los distribuidores, los libreros, los bibliotecarios y también los lectores, a deshacer los lugares comunes que han amenazado al libro con su muerte prematura.
No, Juan, no. Lectores, libreros y bibliotecarios somos vuestras víctimas. Tú y el resto de “insiders” y “aparatiks” sois los que tenéis la culpa; nosotros, los damnificados.
El libro es caro, Juan, y lo sabes. No es un tópico, son euros contantes y sonantes. La política de precios de las editoriales es demencial. El que los superventas tengan que subvencionar la edición del 90% restante de libros (muchos de los cuales nunca tuvieron que ver la luz) es parte de la explicación.
Los porcentajes en la cadena de producción y distribución (menos el de los autores) están inflados, y lo sabes.
Los críticos mienten por (el) sistema, y lo sabes.
Los periodistas culturales sois estómagos agradecidos, y lo sabes.
Las editoriales que más venden, las que representan más del 90% del mercado, forman parte de grandes grupos de comunicación y no miran por el libro, sino por el beneficio, por la última cifra de la cuenta de resultados. Tu nómina la paga uno de esos grupos. Qué te voy a contar yo a ti…
No es cierto que se lea menos. Lo que ocurre es que los lectores, cansados y avisados de vuestras manipulaciones e imposturas, leen otras cosas, y por otros medios. No leen lo que vosotros queréis ni acceden a ello como a vosotros os gustaría. Estáis perdiendo el control y eso es lo que les jode a tus jefes.
Di la verdad, Juan, cojones, di la verdad. Un artículo como el tuyo queda muy bien, muy conmovedor. Seguro que todas las subnormales que trabajan en las editoriales, como las mejores plañideras de antaño, se han colocado un pañuelo negro y lloran emocionadas por las esquinas. Tus jefes estarán contentos contigo. Lo mismo hasta te ascienden.
Pero mientes y lo sabes.
¡¡NO PASARÁN!!
¡¡VENCEREMOS!!
¡¡VIVA EL MOVIMIENTO DE LIBERACIÓN DEL LIBRO!!
Actualización (11/01/13)
Juan Cruz fue entrevistado, ayer, a raíz de su artículo “La conspiración contra el libro”, en el programa de la SER “La Ventana”, dónde si no. Pinchen (aquí, archivo de audio) y escuchen como defiende –esta vez de viva voz- el beneficio de sus patronos: “Un libro vale lo que vale”.
OTRA MALA NOTICIA
Ha muerto Evan S. Connell (aquí). Mrs. Bridge (1959) y Mr. Bridge (1969) son dos de las mejores novelas que he leído en lo que llevamos de siglo. Seix Barral las editó juntas (aquí) y yo la reseñé de este modo (aquí) en este blog.