Mark Z. Danielewski, autor de La casa de Hojas (Pálido Fuego, 2013), ha mandado en la tarde de ayer un comunicado a los cuatro medios escritos más importantes del mundo: The New York Times, The Guardian, Le Monde y Patrulla de Salvación. Ponemos dicho comunicado a disposición del resto de medios impresos y audiovisuales en castellano. No tenéis más que pedirlo, chicos.

El texto de denuncia de Danielewski –más de 6.000 palabras- se compone de cuatro puntos que en aras de la claridad –ya saben lo farragosos que son estos escritores jóvenes tipo Foster Wallace y esos- les traducimos y resumimos a continuación:
1º.- Quién coño se ha creído Gerónimo Stilton –“el puto ratón” (fucking mouse)- que es.
2º.- Eso de hacer «gilipolleces» con las letras, los párrafos y la puntuación en las páginas de una novela ya se le había ocurrido a él mucho antes. De hecho parió la feliz idea cuando era un niño de 9 años. En aquel entonces, su padre, Hommer X. Danielewski, viendo que tenía un genio en casa, llevó los diseños y garabatos de su creativo vástago a la oficina de Marcas y Patentes del pequeño condado de Greenwood, cerca de Indianápolis, donde entonces habitaban. En documento adjunto se aporta el certificado de registro (que data de 1975) en dicha oficina de patentes.
3º Que aparte de los derechos sobre la obra creativa hay que tener en cuenta el peligro que corren los niños leyendo este tipo de libros, los del “puto ratón”. Argumenta Danielewski que él, que ha tenido que corregir tropecientas veces su texto, ha quedado casi bizco y sufre graves trastornos –espera que transitorios- relativos al deterioro visual-cognitivo. Se pregunta por ello el autor norteamericano qué no puede ocurrir, qué efectos tan devastadores se pueden generar en el inmaduro cerebro de esos millones de niños que disfrutan con las aventuras de Stilton. Concluye Danielewski que este tipo de libros hay que leerlo una sola vez y como mínimo cuando ya se tienen 25 años cumplidos. Recomienda también espaciar la lectura de libros así diseñados: uno al año como máximo. Hombre responsable va a proponer al ministerio de cultura americano poner una etiqueta –como en los paquetes de tabaco- avisando del peligro.
4.- En último lugar apunta Danielewski como razón para denunciar el plagio que si ya le resulta difícil vender sus libros a los hoy perroflautas letraheridos de 30 años que en su infancia leyeron libros normales con páginas de diseño estándar, cómo narices lo va a hacer a los jóvenes de dentro de 10 años que han pasado la infancia con libros como estos de Gerónimo Stilton. Que a ver qué sorpresa se van a llevar esos chicos en el futuro cuando abran sus novelas. Que ya está escuchando los comentarios –lo sueña en sus noches de pesadillas- : “Mira este, qué copión”. “Esto ya lo hacía Gerónimo Stilton”.
Adjuntamos como ejemplos –para que ustedes mismos puedan comprobar el plagio- una página de Gerónimo Stilton y dos de La casa de hojas.
Gerónimo Stilton (pinche en la página para ver el detalle)


Mark Z. Danielewski




















