Ya parece claro quiénes van a ganar el premio al mejor libro y a la mejor novela de 2012 convocado (y amañado) por EL PAÍS (aquí). Para elegir el mejor libro del año ya se han emitido 1.340 votos y El lector de Julio Verne, de Almudena Grandes (Tusquets) va en cabeza -a mucha distancia del segundo- con un un 12,99%. En cuanto a la votación para elegir la mejor novela, la pelea parece más reñida pues después de 1.338 votos emitidos, gana Ayer no más, de Andrés Trapiello (Destino) con un 23,84%, seguido por El lector de Julio Verne, de Almudena Grandes, con un 18,31%.
Queridos Almudena y Andrés:
Como sabéis (y si no, mirad aquí) esta encuesta, planteada por EL PAÍS, ha sido manipulada. Las chicas de la Patrulla y yo os hemos oído en privado quejaros en numerosas ocasiones sobre lo podrido que está el mundo editorial y, más en concreto, todo esto de los premios literarios. Los que os conocemos sabemos que cuando manifestáis estas opiniones habláis con el corazón. Nadie en el mercado del libro duda de vuestra honestidad.
Son cada día más los escritores -vosotros dos entre ellos- que encuentran una relación directa entre la cada día peor calidad de la literatura actual en España y la suciedad, las trampas y las mentiras que imperan en las editoriales y los suplementos y revistas culturales de nuestro país. Cuando quien edita; quien hace las críticas y quien escribe los artículos periodísticos son feos no se puede luego pedir una literatura bonita. La mierda, tarde o temprano, lo acaba manchando todo. Debemos cambiar. Hay que abrir los ventanales y que entre aire puro. Tiene que llover. Tiene que llover a cantaros.
Tenéis ahora la ocasión de demostrar vuestra honradez y, lo más importante, de dar un ejemplo necesario que sirva de verdad -y no la tontería (amén de gesto de auto promoción)que hizo Javier Marías rechazando el premio nacional- como pistoletazo de salida para iniciar la limpieza. Porque, como os decía y vosotros sabéis, tiene que llover, tiene que llover a cantaros.
Por eso os instamos (las chicas de la Patrulla de Salvación y los amantes de la literatura en castellano) a que renunciéis al premio y al reconocimiento que EL PAÍS os ofrecerá en breve. Sois auténticos profesionales (en el mejor sentido de la palabra) de la literatura. No os hacen falta galardones manchados y apestosos como este. Decid ¡BASTA! Nos estamos jugando mucho. Entre otras cosas los libros -en castellano- que leerán nuestros hijos y nuestros nietos.















