-Daphne: ¿Por qué cuando llegas al fondo de la página de este nuevo diario en internet llamado El Huffington Post (aquí) te encuentras con esto de “Copyright © 2012 España Prisa Noticias”?
-Porque lo han lanzado desde EL PAÍS. La señora Huffington (con la ayuda de AOL, sus dueños) ha montado un negocio de franquicias -algo así como el Burger King-, para, asociándose con periódicos o grupos de comunicación locales, lanzar su página en diferentes países. En Francia, por ejemplo, se ha juntado con Le Monde. De hecho la redacción del Huffington Post está en el mismo edificio que EL PAÍS. En piso de abajo, creo.
-Pero se supone, querida Daphne, que la idea original y el valor fundamental de esta web agregadora de blogs y noticias era la independencia.
-Sí Margaret, pero desde que en 2011 el grupo AOL -previo pago de 315 millones de US $- la adquirió, la rentabilidad pasó a ser la prioridad.
-Oye, otra cosa, ¿Y por qué nos repiten machaconamente desde EL PAÍS que en El Huffington Post se defienden valores progresistas? Te lo pregunto porque esta señora, Arianna Huffington, se hizo famosa en EEUU, durante los años 90’s, por sus artículos y comentarios ultra conservadores. Apoyó a algunos de los candidatos políticos más derechistas como Newt Gingrich y su “Revolución Republicana” y Bob Dole cuando fue candidato a la presidencia de los USA. Y antes de fundar la web que la ha hecho famosa, tenía otras dos páginas, ariannaonline.com y resignation.com. En esta última hacía campaña para que Bill Clinton presentara la dimisión cuando el “İmpeachment” de 1998 (aquí).
[Advertencia: No intenten entrar en las viejas páginas de doña Arianna Huffington porque ya no hay nada, están borradas.]
-Pero luego cambió de ideas, Margaret. Hay que saber que The Huffington Post se lanza en 2005, en pleno mandato de George W. Bush y con las ideas neo conservadoras en todo su apogeo. Dar caña al gobierno trae siempre más lectores. Además, Bush hijo daba mucho juego como «punching ball». Ahora, desde su web, continúan criticando duramente al partido republicano y al “Tea party”, pero no es como antes.
-Ahora entiendo por qué esta señora ha hecho tan buenas migas con Juan Luis Cebrian. Porque Cebrían fue franquista, lo sabías ¿no? Todo el mundo tiene derecho a cambiar de ideas políticas, es verdad. Pero es curioso observar cómo algunos conservadores han sabido empaquetar y vender su producto. Es algo digno de estudio. Fíjate en el grupo PRISA en España: han aprendido -por la experiencia de EL PAÍS y de la cadena SER– que en nuestro país se vende más y mejor la información si le aplicamos un maquillaje progre. Es admirable lo listos que son algunos.
-Entonces, ¿cuál es la diferencia entre leer las noticias en EL PAÍS y en EL HUFFINGTON POST, Margaret?
-Primero, los titulares en letras gordas, que para nosotras -que cada día vemos menos- es muy de agradecer. Y luego que, como bien dice su directora, el HUFF va a ser “un punto de encuentro”. El lector podrá comenta y recomendar en su facebook o en su twitter noticias diferentes y entretenidas. Noticias más… cómo te diría…, chispeantes. Mira, un ejemplo: ahora mismo la información del Huffington Post más comentada en facebook, con 287 recomendaciones, es “’Mis Tetas Son Mi Mejor Arma” (aquí). Periodismo de calidad, ¿lo ves? Lo que nos queda por aprender a nosotras.










