LOS DE DENTRO (Con su permiso, don Antonio)

Leer a Tolstoi, Dostoievski o Flaubert produce en mi persona efectos muy positivos. Uno de ellos que se le quitan a una las ganas de escribir cualquier tontería que pudiera pretender parecerse a una novela. Hoy, leyendo Los de dentro (aquí), el artículo en Babelia de Antonio Muñoz Molina, he pensado muy seriamente en cerrar para siempre este blog.

Un trozo:

Se reconoce en seguida a los que están dentro, a los que han nacido para estarlo. Es un club en el que por ahora todavía está representado mayoritariamente el sexo masculino. Hay quien sin haber publicado nada o casi nada ya ha aprendido todas las maneras, que en su variante española incluyen una jactancia áspera, un lenguaje de clan, una destreza para situarse y repartir juego, para intercambiar favores, una soltura para citar el título de lo que uno mismo ha escrito como si fuera de dominio público, para pronunciar nombres de pila. La literatura es un local que ellos controlan desde la barra; acodados en ella, intercambiando claves, inapelablemente aprobando o descartando, volviéndose a medias para mirar de soslayo a la concurrencia, administrando el sarcasmo, contando anecdotillas denigratorias ya muy manoseadas, detectando candidatos posibles a los que quizás convenga admitir en el club. Les pasa como decía Augusto Monterroso que les pasa a los enanos, que tienen un sexto sentido que les permite reconocerse entre ellos. Siempre están en el secreto de algo que los demás ignoran.

  

Publicado en Escritores, Uncategorized | Etiquetado , , , , , , , | 35 comentarios

DON SANTOS SANZ VILLANUEVA DE VUELTA A LAS ANDADAS

Si no han leído aún la reseña que, hoy en EL CULTURAL, Santos Sanz Villanueva hace de Vida de hotel de Javier Montes (Anagrama, 2012) (aquí), les recomiendo que empiecen por el final. Así termina su reseña don Santos:

Por eso ni estoy seguro de haber entendido del todo sus intenciones ni me atrevo a dar un juicio de valor. Sí creo, en cambio, que es una obra original y curiosa que merece la atención de quien aspira a encontrar en la novela algo distinto a la recreación rutinaria del mundo.

(Las negritas son mías)

¡Vamos a ver!, don Santos:

Lo primero: si usted no es capaz de “dar un juicio de valor”, ¿para qué coño publica la reseña? Cuando alguien lee crítica literaria lo que espera encontrar, principalmente, son juicios de valor. ¿Qué reseña es esa en la que el crítico termina diciendo: pues no sé yo si esta novela es buena o mala?

Lo segundo (y peor aún): si, como dice, no ha “entendido del todo sus intenciones” (las del autor), ¿cómo se atreve a anclar en esas intenciones sus argumentos cuando, a mitad de reseña, escribe:

Ello exige el despojamiento de elementos innecesarios que Javier Montes practica para alcanzar la meta de corte trascendente o simbólico pretendida.

Pero, don Santos, ¿no habíamos quedado en que –como dice al final de la reseña- no está seguro de haber entendido las intenciones del autor? ¿Cómo dice, entonces, conocer la meta pretendida por dicho autor?

Y lo tercero: ¿a qué viene esa caricia por el lomo del autor (“obra original”, “curiosa” y “que merece atención”) al final, después de escribir lo que ha escrito? No es la primera vez que lo hace, también es verdad. (aquí)

-¿Tú entiendes esto?, Margaret.

-Mira Daphne: yo a estos críticos oficiales me los conozco muy bien, son ya muchos años. Lo más probable es que esta novela le haya tocado reseñarla a don Santos porque es de Anagrama (si no, de qué). Y  a nuestro ínclito santón de las letras hispánicas, me da a mí, se la traía un poco floja la novelita de un chico llamado Javi. Se la ha leído en diagonal, ha encontrado lo de Clarín y lo ha resaltado en la reseña, y, al final, lo ha traicionado el subconsciente y se le ha escapado que no ha entendido nada.

-Pero, chicas, en EL CULTURAL hay mucho más, ¿eh?

-Cuenta, Josephine, cuenta.

-No os perdáis, en la página siguiente, (aquí) la reseña que don Senabre hace sobre el libro Un buen chico de Javier Gutiérrez, (Mondadori, 2012). Otro que no se ha enterado de nada.

-¿A quién se le ocurre poner a un señor de 75 años a reseñar un libro sobre los integrantes de una banda de rock en el Madrid del barrio de Malasaña?

-Margaret, perdona que te diga, pero Ricardo Senabre tiene solo unos pocos años más que tú.

-Ya, pero yo fui muy golfa.

Señora Blanca Berasátegui: menos entrevistas con Arteta (aquí) y más ocuparse del chiringuito, que para eso es usted la directora.

-¿Y el despelleje de Javier Calvo a manos de Echevarría con Olmos de mamporrero? (aquí) ¡Qué despiporre!

-Lo que yo os decía: completito viene este último número de EL CULTURAL. Que a partir de ahora, en lugar de bajarme al patio a reírme con las vecinas, me voy a leer EL CULTURAL de cabo a rabo. Me parto. Y luego (hace 4 semanas) dice Echevarría (aquí) que:

 A veces pienso si la dicotomía entre alta y baja cultura, que parecía condenada a quedar obsoleta, no encuentra una réplica inesperada y casi caricaturesca en la dicotomía entre la cultura que circula en los soportes convencionales y todavía hegemónicos y la cultura en la red.

-Sí, porque yo hoy, leyendo el artículo de Echevarría, si no me dicen que es suyo, hubiera pensado que era la sargento Margaret la que escribía. Ese estilo macarra y navajero… ¡Ay, ay, ay! ¡Suéltame la oreja, Margaret! Lo decía en broma, te lo juro. Que borde eres, de verdad.

Publicado en Críticos | Etiquetado , , , , , , , , , , , , , , , | 18 comentarios

MANUAL DEL PERFECTO PERROFLAUTA LETRAHERIDO

En mayo sale a la venta el nuevo libro de nuestra compañera Daphne, Manual del perfecto perroflauta letraherido, (Ediciones Co.Do.Co. 2012). En él se contiene (además de muchas fotos) un estudio sociológico de la nueva generación de lectores que la crítica literaria y algunas editoriales están fomentando en España. A modo de aperitivo les dejamos con los diez mandamientos que aparecen en el capitulo XVIII y que resumen de alguna manera el contenido del volumen.

Aviso: No piensen mal. Este no es un libro de auto ayuda. Se trata de algo científico. Ciencia de la buena, de la de verdad.

LOS DIEZ MANDAMIENTOS DEL PERROFLAUTA LETRAHERIDO

1.- David Foster Wallace es dios y Thomas Pynchon, su profeta.

2.- En “Finnegans wake”, de James Joyce, se contiene la revelación divina y por ello te referirás –continuamente- a dicho texto con respeto y admiración.

2 bis.- Hablarás bien de “Finnegans wake” aunque no entiendas de qué va o/y no hayas conseguido terminarlo.

3.- Maldecirás el nombre de todo escritor que aparezca en la lista de los más vendidos.

3 bis.- Aunque no hayas leído nada de dicho autor.

4.-  Dejarás de inmediato un libro si en él has leído cuatro páginas seguidas sin dificultad. Dicho libro merece el fuego eterno, su autor que le corten las manos y sus editores el escarnio público.

5.- Introducirás el nombre de cuatro escritores que no conozca nadie en cualquier conversación.

5 bis.- Te puedes inventar dichos nombres.

6.- Alabarás el nombre y la obra de todo aquel escritor que incluya en sus libros elementos diferentes de letras, palabras y frases.

7.- La autoficción es la hostia y el resto de géneros literarios son impuros.

8.- Una novela con personajes bien definidos y argumento entretenido es una mierda y así lo debes repetir. Un libro como ese no refleja el complicadísimo mundo en el que te ha tocado vivir.

8 bis.- Si alguien mayor que tú te dice que el mundo siempre fue complicado y difícil de entender, acúsalo de conservador, retrógrado e hipócrita.

9.- No desearás leer nada que no venga recomendado por la revista Quimera o el blog El Sindicato. Contaminar tu mente con lecturas heterodoxas o impuras no tiene perdón de dios. Avisado quedas.

10.- Un escritor sin presencia en las redes sociales de internet no merece ser leído.

Publicado en Críticos | Etiquetado , , , , , , , , , , | 24 comentarios

EL TIEMPO ENTRE COSTURAS. Análisis científico. 3 parte y última

Continuamos con la tercera parte (y última) del análisis de las causas por las que la novela de María Dueñas ha vendido más de 1.200.000 ejemplares. Les recuerdo que estamos destripando los porqués del éxito de la novela.

Primera parte: (aquí).

Segunda parte: (aquí).

5.- Una mujer como dios (y mamá) manda

Permítanme que empiece con un retrato robot del lector tipo de esta novela:

Nuestro lector tipo es una mujer española que tiene entre 40 y 50 años. Pertenece a la clase media (la más numerosa clase media de toda la historia de nuestro país) y su nombre es María. Su hija se llama Alejandra -si nuestra lectora pertenece a la clase media-alta- o Vanesa –en caso de ser de clase media-baja-. Pero nuestra lectora fue bautizada con el mismo nombre que su madre, su tía o su abuela: María.

María forma parte de la primera generación de mujeres españolas totalmente incorporadas a la vida laboral y realmente conscientes de que tienen los mismos derechos que los hombres. María, a diferencia de su madre, trabaja fuera de casa y por ello y gracias a la lavadora, el friegaplatos y otros avances técnicos, las labores del hogar que realiza son escasas. María no tiene tiempo para cocinar, coser, tejer…, pero recuerda lo bien que le salía el estofado a su madre y los bordados de punto de cruz que hacía su abuela. María educa a sus hijos en la igualdad de derechos y obligaciones y les enseña que no hay tareas propias de un sexo determinado. Pero ella, por desgracia, no fue educada de la misma forma. Por este motivo vive su liberación con cierta esquizofrenia. María, cuando su marido recoge la mesa después de cenar, tiene sentimientos encontrados: por un lado le parece bien que su Pepe colabore en las tareas del hogar. Eso es, además, un buen ejemplo para los niños. Pero, por otro lado –y de este sentimiento no suele ser consciente-, se siente incómoda porque sabe que su madre, y menos su abuela, nunca hubiera permitido que su hombre llevara los platos al fregadero.

María recibió una educación sexista y eso marca de por vida. En su subconsciente, María echa de menos la gratificación que produce realizar las tareas que su madre le hizo entender que eran  propias del sexo femenino. Nuestra lectora, en el fondo de su alma (o de su subconsciente), se siente culpable por no ser como su madre o como su abuela. Su hija, Alejandra/Vanesa, por suerte, y gracias a la buena educación de su madre, vivirá de una forma mucho más desprejuiciada.

Por todo esto, el subconsciente de nuestra lectora recibe un masaje muy placentero cuando Sira Quiroga, la protagonista de la novela de María Dueñas (47 años), sale del pozo de sus desgracias realizando una de esa tareas que su madre y su abuela desempeñaban con destreza y ella no: coser. La protagonista monta un taller de costura para ganarse la vida.

Ya sé que ahora mismo, usted, querida lectora, se está echando las manos a la cabeza. Recuerde, primero, que hablamos de su subconsciente.  Y, segundo, reflexione conmigo: ¿por qué han proliferado en los últimos años las portadas y los títulos de novelas referentes a tareas domésticas como cocinar y coser/tejer? Algunos ejemplos: La sociedad literaria y el pastel de piel de patata de Guernsey de Mary Ann Schaffer (RBA), El club de los viernes de Kate Jacobs (Maeva), Los hilos del corazón de Carole Martinez (Tusquets)… Estas novelas están escritas y editadas para que mujeres trabajadoras, como usted, las compren. ¿El gancho?: todo lo que le he contado en los párrafos de arriba. Piénselo. Pero con honestidad, por favor. Para que quede más claro, ilustraré este “post” con las portadas de esos libros con “sex appeal”.

Pues eso, que si a Sira Quiroga, nuestra protagonista, le da por crear, en lugar de un taller de costura, una empresa de transportes -por poner un ejemplo de algo que según los prejuicios citados no es propio de mujeres- la novela no hubiera funcionado igual de bien.

6.- Cambio de personalidad

Las mujeres -puede que por culpa de esa mierda de educación sexista- nos sentimos inseguras la mayor parte del tiempo. A todas, o a casi todas, nos gustaría cambiar algún aspecto de nuestra personalidad. Por muy maravillosas que seamos, siempre hay algo en nuestro físico que eliminaríamos sin pensarlo dos veces.

La protagonista de esta novela, después de ser abandonada por Arribas -el truhan-, de caer en la desgracia y de regodearse en ella (ver punto 3 de la segunda parte de este análisis), va a salir del pozo como una persona nueva. María Dueñas coge uno de los habituales ingredientes de un best seller, la capacidad para superar dificultades, y lo mejora añadiéndole el cambio de personalidad. Lo que todas deseamos: ser otra, salir de nuestra vida rutinaria, CAMBIAR, Sira Quiroga lo consigue en un abrir y cerrar de ojos.

El capítulo 13 es donde se explicita este cambio:

Pág. 153

   En cuanto Candelaria encontrara un piso para instalar mi taller, mi vida daría un nuevo giro y yo me tendría que amoldar otra vez a él. Y anticipándome a ello, decidí cambiar, renovarme del todo, deshacerme de viejos lastres y empezar de cero. En escasos meses había dado un portazo en la cara de todo mi ayer; había dejado de ser una humilde modistilla para convertirme de manera alternativa o paralela en un montón de mujeres distintas.

Pág. 154

Y había que actuar con apremio; tenía que empezar ya. Ni una lagrima más, ni un lamento. Ni una mirada condescendiente hacia atrás. Todo debía ser presente, todo hoy. Para ello opté por una nueva personalidad que me saqué de la manga como un mago extrae una ristra de pañuelos o el as de corazones. Decidí transmutarme y mi elección fue la de adoptar la apariencia de una mujer firme, solvente, vivida.

Ha quedado claro, ¿verdad? Pues Dueñas, en las próximas páginas, nos va a repetir, una y otra vez, que la protagonista ha cambiado:

Ejemplos

Pág. 158

Nunca, sin embargo, fui tan consciente de estar accediendo a un ciclo nuevo como aquel mediodía de octubre…

Dos frases después:

Atrás quedaba un pasado complejo y, como en una premonición, al frente se abría una magnitud de espacio desnudo que el tiempo se encargaría de ir llenando.

Pág. 159

…mi nuevo lugar en el mundo.

Esta novela, la de Dueñas, proporciona placer. Así de claro. Cambiar de vida y de personalidad por persona interpuesta (la protagonista) es muy placentero porque se hace sin correr riesgos y sin miedo a equivocarnos.

Cuales NO son factores de éxito de esta novela.

Para terminar quiero señalar tres aspectos de esta novela de los que se ha hablado y escrito mucho pero que en mi opinión no son factores que explican su éxito. Me refiero a:

1.- Las descripciones de la ciudad de Tetuán cuando fue capital del Protectorado español en Marruecos y el trasfondo de la guerra civil española.

2.- La trama de espías.

3.- Los personajes históricos que aparecen en la novela.

Nada de todo esto ha influido decisivamente en las ventas de este libro.

La trama de espías, si exceptuamos la venta de pistolas, un asunto puntual, no aparece en las primeras 300 páginas de la novela. La ciudad de Tetuán y la época en que se desarrolla la acción ayudan a colocar a la protagonista en una situación agobiante, pero cualquier otro contexto histórico comprometido o difícil hubiera servido. Los personajes están bien contados (por ejemplo, la descripción que se hace de Serrano Suñer en la página 312), pero no afectan en nada a la protagonista, eje central de la novela.

Estos tres aspectos, sin embargo, cumplen su función. Cuando una lectora aconseja a otra leer esta novela, (el famoso boca oreja) no utiliza los 6 factores de éxito de los que he hablado más arriba para explicarle porqué le ha gustado. Son asuntos muy íntimos, y de algunos de ellos no es ni siquiera consciente. Sino que recurre a estos otros tres  asuntos (espías, personajes históricos y Protectorado) para argumentar su recomendación.

Por eso, señoritas y señoritos del departamento de marketing de Planeta, los estudios de mercado que habéis realizado para descubrir las razones de compra de esta novela no sirven para nada. Si a una lectora se le recalentó la junta de culatas leyendo en la página 144 cómo le despegaban del cuerpo las pistolas a la protagonista (punto 4 de este análisis), no os lo va a contar a vosotros. En su lugar responderá, por ejemplo, que le encantó la descripción del ambiente de una ciudad marroquí durante la guerra civil española. Si otra lectora disfrutó refocilándose como una cerda en el charco de desamor y auto compasión del que la protagonista no sale durante 100 páginas (punto 3 de este análisis), no se lo contará al entrevistador del estudio cuantitativo. Dirá –es un suponer- que la trama de espías es muy emocionante. De nada, chicos.

También ayudan estos tres factores no de éxito (espías, Tetuán y personajes históricos) a los críticos literarios y a los periodistas culturales. A los primeros, perezosos por naturaleza y que no han leído la novela o lo han hecho en diagonal, les da chicha para construir sus reseñas. Y a los periodistas culturales, poco profesionales casi siempre, les sirven de argumento para artículos que no tienen nada, o casi nada, que ver con el libro. Que ya nos conocemos.

NOTA final:

Los comentarios en este blog a las dos partes anteriores de este análisis han sido de lo más interesantes (aquí y aquí). Sobre todo si se quieren conocer los prejuicios de un tipo especial de lector español. Ese tipo. Sí, ese. Pero voy a destacar dos comentarios en los que se decía que el libro de María Dueñas había sido poco menos que prefabricado por los numerosos correctores de estilo de Planeta, la editorial. Quiero puntualizar algo: si eso fuera así de fácil, la editorial hubiera repetido el éxito todas las veces que hubiera deseado, y no ha sido el caso. ¿Lo ha intentado y lo sigue intentando? Por supuesto. El último ejemplo: El salón de la embajada de Italia de Elena Moreno (aquí). Pero no debe ser tan sencillo. Quitar el mérito a María Dueñas sería cometer una gran injusticia.

Publicado en libros | Etiquetado , , , , , , , , , , , , , , , | 18 comentarios

EL AUTOR DEBE SUFRIR Y EL PUBLICO DEBE GOZAR

El periodista Enric Gonzalez –del que, salvo su diario íntimo y sus redacciones del colegio, hemos leído todo – publica un interesante artículo sobre literatura “Pulp” en Jot Down (aquí)

Termina con una frase que le vamos a tomar prestada para  colgarla -enmarcada- en la sala de oficiales del cuartel de la Patrulla:

El autor debe sufrir y el público debe gozar. Cuando es al revés, desconfíen.

 

Sobre el último libro de Enric González (aquí)

Publicado en Escritores | Etiquetado , , , , | 4 comentarios

YO SIEMPRE REGRESO A LOS PEZONES Y AL PUNTO 7 DEL TRACTATUS

-No lo entiendo, Margaret: en 2001, Agustín Fernández Mallo, se autoeditó (aquí y aquí) un libro de poemas de 49 páginas. ¿Cómo es posible que ahora Alfaguara lo vuelva a publicar (aquí) y el libro tenga 128 páginas?

-Pues se me ocurren varias explicaciones, Daphne:

1.- En 2001 aún no se habían sacado de la manga lo de la literatura nocilla y el afterpop. Seguro que aquella primera edición solo incluía “poemas”. Para esta nueva versión le habrán metido los rellenos propios del nuevo estilo literario: fotos, dibujos, planos de google, recetas de cocina, invitaciones de boda, tarjetas de visita, compresas, comics, billetes de avión, etc…

2.- Pueden haber engordado el tipo de letra. Eso queda muy original.

3.- También podría ser que la nueva edición llevara 80 páginas en blanco. Moderno a más no poder, quedaría eso.

4.- Que las páginas hayan criado. Ya sabes: empiezan con el roce y terminan… ¿eh?

– Aún así, no me cuadra, Margaret. Si te fijas en la ficha de la editorial, ya no es un libro de poesía, sino de “prosa poética”. Si han unido los versos como si de un relato se tratara, lo lógico es que ocupe menos espacio, ¿no?

-Mira, guapa, no lo sé. Estos chicos son capaces de cualquier cosa. Además, ten en cuenta que aquel libro de poesías de 49 páginas se vendía a 8,41€ y este que sale ahora va a costar 17€. Le habrán metido –se me ocurre- una fotonovela de esas que hace Joe Kelso. Vete tú a saber. La solución, el día 23 de mayo.

Portada de Yo siempre regreso a los pezones y al punto 7 del Tractatus

Publicado en Escritores | Etiquetado , , , , , | 72 comentarios

HA MUERTO JOSEP MARÍA BERENGUER, UN EDITOR

Ayer falleció Josep María Bereguer (Barcelona, 1944) fundador de la revista de comics El Víbora y de la editorial La Cúpula. (aquí)

La bandera del cuartel de la Patrulla de salvación ondea a media asta y las patrulleras más veteranas, en homenaje, disparan salvas de artillería.

Gracias, amigo, por todas las cosas malas que nos enseñaste.

Nota: En EL PAÍS aún ( a las 14,20 h.) no se han enterado de la muerte de Berenguer.

Actualización: EL PAÍS, a las 15h, publicó en su página web na noticia.

Publicado en editores | Etiquetado , , , , | 7 comentarios

DE PADRES A HIJAS

Crónicas de la empresa familiar en Españatomo XI capítulo VI.

Punset S.A.

 

Eduardo Punset (aquí)

Portada de Brújula para navegantes emocionales 

Elsa Punset (aquí)

 

Vallejo-Nájera S.A.

 

Juan Antonio Vallejo-Nájera (aquí)

 

Alejandra Vallejo-Nájera (aquí)

 

Rojas-Marcos S.A.

 

Luis Rojas Marcos (aquí)

 

Laura Rojas-Marcos (aquí)

Publicado en Escritores | Etiquetado , , , , , , , , , | 19 comentarios

LIBROS DE GESTIÓN EMPRESARIAL 2012

-Margaret: estamos aburridas.

– ¡Qué pesadas! Estoy viendo la telenovela. ¡Dejadme en paz!

-Dinos algo divertido para hacer, anda.

-Escribid un libro. Todo el mundo lo hace…. Y callaros, que ahora es cuando la tía Carlota le cuenta a Macarena que su padre no es su padre, sino su abuelo… Alucina, vecina.

20 minutos después.

-Al final era lo que yo sospechaba: la tía Carlota se había beneficiado de joven a su vecino, el estudiante, y Macarena es hija de ambos. ¿Qué vais a escribir?

-No sabemos. Danos una idea, porfa.

-A ver, dejadme pensar… Ya lo tengo: un libro de gestión empresarial, que se han puesto de moda. Con lo de la crisis hay un montón de gente tan perdida, que se agarran al primer clavo ardiendo que pillan. Ya que vais a hacer el esfuerzo, que salga algo que luego se pueda vender.

-Pero eso de la empresa es una materia muy difícil, Margaret.

-Que no, nena. Ya verás. Decidme un tema, que no tenga relación con la economía, del que sepáis un poco. Debe ser algo que resulte familiar a un lector de cultura media-baja. Un asunto que, cuando lo pongamos en la portada del libro, consiga que el futuro comprador pierda el miedo a la creación y dirección de empresas, algo que, en principio, percibe como complicado.

-Pues yo, mi sargento, hago unas croquetas de jamón que ya quisiera el Ferran Adriá.

-Eso no me vale. Otra. A ver tú, Daphne.

-Yo me sé la vida y milagros de los famosos. Me leo todas las revistas del corazón: EL PAÍS, EL MUNDO, ABC, LA RAZÓN….

-Tampoco vale. Tiene que ser algo que se haga en grupo y que requiera, por ejemplo, formación, iniciativa, creatividad, motivación…. Esas pendejadas.

-Yo, Margaret, yo.

-Venga, Josephine, ¿qué?

-De joven formé parte de un grupo «amateur» de teatro y….

-Me vale. Perfecto. El teatro. Ya estoy viendo el título: “Menos Valium y más Shakespeare”. Si cuando yo me pongo…

-¿Cuál es el siguiente paso, Margaret?

-Buscáis en internet los ingredientes del pastel: diez anécdotas relacionadas con el teatro en las que sus protagonistas hayan conseguido superar una dificultad.

-Vale, ¿y luego?

-Ya casi hemos llegado al final. Cuando hayáis relatado las historias, espolvoreáis por encima –como hacemos con el azúcar glas cuando ya hemos horneado el bizcocho- las frases siguientes: “la gestión del cambio”, “adaptación al cambio”, “orientación al mercado”, “trabajo en equipo”, “liderazgo motivacional”, “inteligencia emocional”, “Desterrar la ira y la hostilidad”, “mejor pedir perdón que pedir permiso” etc… Cada párrafo, una frase.

Chupao.

-¿Veis? Ah, se me olvidaba: para acabar tenéis que –como si de las guindas se tratara- decorar el pastel. Cada dos páginas hay que meter alguno de estos nombres: Winston Churchill, Albert Einstein, Daniel Goleman, Steve Jobs, Bıll Gates, Jesulín de Ubrique y dos o tres filósofos griegos, que, ¡leñe!, ahora mismo no me acuerdo del nombre de ninguno. Y los tengo en la punta de la lengua ¿eh?

-La portada, ¿cómo la diseñamos?

-Siempre amarilla. Con un pequeño dibujo y muchas letras. Que parezca el libro de texto de un MBA de Harvard. Si tenéis alguna duda, podéis buscar inspiración (aquí). Hala, a trabajar.

NOTA (sin nada que ver con lo anterior): En EL PAÍS (aquí) sigue de baja el corrector. En caso contrario: ¿qué significa “palantalones”? Por otro lado, el artículo, interesante que te cagas. Así es, una vez más, la prensa cultural de nuestro país.

Actualización a 21 de abril: Ya fue corregido el error. Ahora, en el titulo de la noticia de EL PAÍS, se lee: «pantalones».

Publicado en libros | Etiquetado , , , , , , , , , , , , , | 11 comentarios

EL TIEMPO ENTRE COSTURAS. Análisis científico 2ª parte

Continuamos con la segunda parte del análisis de las causas por las que la novela de María Dueñas ha vendido más de 1.200.000 ejemplares.

Primera parte: (aquí).

3.- Regodeo en la desgracia

Como decíamos en la primera parte, en el punto 1.-, el que titulábamos: “El narrador y el principio”, la autora ha conseguido, en la primeras 30 páginas, primero, que nos identifiquemos con Sira Quiroga, la protagonista. Y segundo, que nos pongamos en disposición (“ponte ropa interior limpia que te vas de viaje”. Frase de mi juventud) a vivir una pasión arrolladora. Ya estamos preparadas para disfrutar.

Dice José Antonio Marina, en el prólogo de Código Best Seller de Sergio Vila-Sanjuan (Temas de hoy, 2011), que:  ”los best sellers usan mecanismos eficaces para suscitar emociones universales: la clara distinción entre buenos y malos, la identificación con un personaje que está sometido a serios peligros o humillaciones, los amores contrariados que acaban por triunfar, el afán de venganza, tan profundamente enraizado en el alma humana, la capacidad de superar las dificultades, como en el caso de Robinson Crusoe.”

La negrita es mía.

Sira Quiroga va a superar las dificultades, está claro. Pero antes de llegar a ese punto, la autora nos va a repetir cada 5 páginas la mala suerte que ha tenido, la pobre.

En la página 103 hace más de treinta (págs.) que Ramiro Arribas ha abandonado a Sira. La autora ya nos ha contado por activa y por pasiva  lo triste y apesadumbrada que la protagonista se ha quedado. Pero sigue abundando en ese sentimiento:

Pág. 103

…cada intentona frustrada (busca trabajo) suponía otra paletada más de angustia sobre mi angustia…

(…) Cuatro frases más adelante:

Mantenía agarrotados los sentidos y fatigada el alama; aún sentía como el primer día el desgarro causado por el abandono de Ramiro. Continuaba añorando al hijo de cuya existencia prenatal solo tuve constancia durante unas horas y me recomía la preocupación por el devenir de mi madre en el Madrid sitiado.

(…) Dos frases más adelante:

Aún tenía el pánico por compañero y me seguían escociendo con rabia las heridas.

En esta página 103 la autora ha hecho un resumen de las penas y preocupaciones de la protagonista. La lectora se va a sentir identificada de inmediato -aún más- porque con ese glosario de penas se describe perfectamente la forma de pensar de una mujer: cómo somos capaces, en 2 segundos, de visualizar en nuestra mente, y al mismo tiempo, todo lo que nos preocupa. Pero -esto no ha terminado- en las páginas siguientes se nos van a recordar –para que no se nos olvide y, sobre todo, para que disfrutemos– esas desgracias.

Ejemplos:

Candelaria (gran personaje), la Sancho panza de nuestra heroína, le dice a Sira:

Pág. 117

Ya sé que la vida te ha dado palos fuertes, que tu novio se portó contigo muy malamente, que estás en una ciudad en la que no quieres estar, lejos de tu tierra y de tu familia, pero esto es lo que hay, que lo pasado pasado esta, y el tiempo jamás recula. Tienes que tirar para adelante, Sira. Tienes que ser valiente, arriesgarte y pelear por ti. Con la malaventura que llevas a rastras ningún señorito va a venir a tocarte a la puerta para ponerte un piso y, además, después de tú experiencia, tampoco creo que tengas interés en volver a depender de un hombre en una buena temporada. Eres muy joven y a tu edad aún puedes aspirar a rehacer la vida por ti misma; a algo más que marchitar tus mejores años haciendo dobladillos y suspirando por lo que has perdido.

Se puede observar que, además de recordarnos los sufrimientos, se  avisa al lector de que comienza la salida del pozo. Nuestra heroína va a superar sus dificultades, como decía el señor Marina.

Pág. 118 (Candelaria le advierte de que como no espabile…)

De la cárcel o de acabar abriéndote de piernas en cualquier burdel de medio pelo para que se desahoguen contigo los soldados que vuelven machacados del frente, que también es una salida a considerar en tus circunstancias.

Pág. 119 (Continúa Candelaria)

Nadie va a venir a solucionarnos a ti y mí la vida con todas las miserias que llevamos a rastras, así que, o luchamos por nosotras, o no va a quedar más salida que quitarnos el hambre a guantazos.

Pág 120 (ahora es Sira la que reflexiona)

… aquel triste plan no era más que una solución sensata para remediar las miserias de dos mujeres pobres, solas y desarraigadas que arrastraban en tiempos turbulentos un pasado tan negro como el betún. (…) un par de infelices con el alma desportillada como éramos nosotras por aquellos días.

-Toma, Margaret, otro paquete de Kleenex. Dice el de la tienda que ya no le quedan más.

-Gracias, Daphne.

Con tanta reiteración, la autora no solo consigue dejar clara la mala situación -el punto tan bajo- desde la que se inicia la recuperación, el ascenso a la cima durante el que se luchará para superar las dificultades, sino que también nos proporciona placer a los lectores. Han leído bien: placer.

Hace unos meses, en nuestro club de lectura, comentamos el libro Mil soles espléndidos (Salamandra) de Khaled Hosseini, autor también de Cometas en el cielo (Salamandra). Al final, tras una larga discusión, y haciendo un ejercicio de honestidad, terminamos concluyendo que habíamos disfrutado, sobre todo, con las desgracias por las que pasan las pobres Mariam y Laila, las protagpnistas de la novela. Y la lectora que esté libre de pecado…

Khaled Hosseini ha vendido más de 15 millones de ejemplares de sus dos novelas.

He aquí, por lo tanto, una de las claves del éxito de esta novela. Nos cuesta reconocerlo, pero nos encanta contar, una y otra vez, nuestras penas. Contarlas y que nos las cuenten, claro.

4.- Erotismo “light”

Un ejemplo:

Nuestra protagonista, para obtener fondos con los que iniciar su negocio de costura, tiene que entregar un alijo de pistolas. Contrabando. Se las ata al cuerpo -las armas- con vendas y el receptor –un hombre- tiene que desatar cuidadosamente (el enemigo está cerca) los nudos para liberar las pistolas.

Pág. 144

   Dejé caer el jaique al suelo y puse los brazos en cruz para que aquel desconocido comenzara a trastear por mis rincones, desatando nudos, destensando vendas y liberando mi esqueleto de su siniestra cobertura.

(…) A pesar del apremio, el hombre de Larache actuaba con una delicadeza infinita, casi con pudor, evitando en lo posible acercarse a los recodos más íntimos o rozar mi piel desnuda un milímetro más allá de lo estrictamente necesario. Como si temiese manchar mi integridad con sus manos, como si el cargamento que llevaba adherido fuera una exquisita envoltura de papel de seda y no una negra coraza de artefactos destinados a matar. En ningún momento me incomodó su cercanía física: ni sus caricias involuntarias, ni la intimidad de nuestros cuerpos casi pegados. Aquel fue, sin duda, el momento más grato de la noche: no porque un hombre recorriera mi cuerpo después de tantos meses, sino porque creía que, con aquel acto, estaba llegando el principio del fin.

¡No te lo crees ni tú, guapa! Venga, Sira, no te gustó, ¿verdad? ¡Qué falsa eres!

-Margaret, por favor, ¿quieres dejar de discutir con el personaje y volver al análisis científico?

-Sí, Daphne, es verdad. Perdonen ustedes.

Pues eso: si unen estos retazos de erotismo “light” a los mensajes subliminales de los que hablábamos en el punto dos de la primera parte, tenemos otra de las claves del éxito de la novela.

Este análisis científico continuará. Hay más factores de éxito en este libro. Lo malo es que no les puedo decir cuándo volveré a escribir sobre ellos.

NOTA IMPORTANTE DIRIGIDA A TODOS, O CASI TODOS, LOS HOMBRES QUE ME LEEN:

Tu pareja: tu mujer, tu novia, tu amante… no está satisfecha. Tú lo sospechabas, pero no lo querías admitir. Ella no te dice nada porque sabe que es un asunto que siempre provoca discusión. Pero es así. Te voy a dar un consejo: lee tres veces las páginas 144 y 145 de la novela de María Dueñas. Si no tienes a mano el libro, puede leer cinco veces el extracto que acabo de copiar un poco más arriba. Eso, exactamente eso, es lo que quiere (sexualmente hablando) tu pareja de ti. ¿Que no tiene mucho que ver con lo que a ti te apetece? Toma, claro, qué gracioso.

De nada, chicos. Ponedlo en práctica y ya me contaréis.

Publicado en libros | Etiquetado , , , , , , , , , | 32 comentarios